Las situaciones que llevan a que la población de la villa se sienta desamparada

Villa Constitución, por Catalina Trinidad. Desde hace mucho tiempo los pobladores de Villa Constitución son castigados por las ”fechorías, hurtos y demás de un joven masculino que por tener  capacidad diferente es ”inimputable” ante la justicia. Pero cabe  acotar que esta persona que se dice enferma y que cobra una pensión por discapacidad mental realiza planificadamente sus hurtos y los posibles escapes que  realiza al ser descubierto por los dueños o la policía en domicilios ajenos, que esta persona que se dice enferma hurta prendas íntimas.
Se dice enferma, pero sabe exactamente cuando el domicilio queda sin ocupantes por diferentes motivos realizando sus hurtos que va desde dinero, calzados de marca así como también prendas, también de ”marca reconocida”. Que esta persona supuestamente con discapacidad trabaja en tiempo de zafra en los arándanos.  Esto viene pasando desde hace mucho tiempo, hechos que fueron denunciados y muchos otros no fueron denunciados ya que los pobladores saben como termina, es decir que es mas la molestia de realizar la denuncia ya que nada (según la Justicia) se puede hacer pues así  lo indica la ley, entonces los pobladores ya ni realizan la denuncia.
Son muchos las fechorías de este masculino, algunas de los últimos tiempos tenemos la información de fuentes fehacientes: 1) Apedreo a un vecino, 2) Por pretender quedarse con ropa 3) ( hace escasos días) por ingresar en horas nocturnas a un domicilio a hurtar habiéndolo descubierto dentro del mismo y luego de resistirse en lucha con el encargado de la casa demostrando tener una fuerza más allá de lo normal se dio a la fuga evadiendo la persecución de policías y varios de los pobladores que se unieron para poder atraparlo habiendo resultado imposible dar con él burlando la persecusión de los mismos.
Esto son sólo algunas de las fechorías menores que ha realizado en los últimos tiempos.
¿Y que sucede con la denuncia?
Nada!
La justicia manejándose según las leyes lo dictamina inimputable ya que es con capacidad diferente cobrando una pensión por eso. Mientras tanto los pobladores, algunos, sufren las acometidas de este individuo, otros se ven tentado a hacer justicia por manos propias y algunos piensan que debe haber alguna ley  que ampare a la población de esta persona al menos permaneciendo encerrado en un centro apropiado para él.
El caso que nos ocupa no es el único caso, porque hay hechos que hace mucho tiempo han pasado y cosas que nunca se llegaron a aclarar como por ejemplo la muerte de un ”personaje” llamado Pinto que si bien tenía capacidad diferente no le hacía mal a nadie y fue encontrado muerto en su domicilio. Queda la impotencia de creer que él o los asesinos están disfrutando la libertad cuando en realidad deberían estar pagando en la cárcel.
Muchas veces los pobladores dicen sentirse tras las rejas con estas situaciones. Aún así sigamos confiando en la Justicia, creyendo que la ley está de parte del trabajador honesto y no de parte de quienes delinquen, sigamos creyendo que tenemos una Villa bien defendida y bien amparada por las autoridades y sigamos creyendo que quienes merecen mejor atención, respeto y mejor trato por parte de la justicia sea el trabajador honesto y no el ”bandido” callejero. ¡Sigamos creyendo!

Villa Constitución, por Catalina Trinidad. Desde hace mucho tiempo los pobladores de Villa Constitución son castigados por las ”fechorías, hurtos y demás de un joven masculino que por tener  capacidad diferente es ”inimputable” ante la justicia. Pero cabe  acotar que esta persona que se dice enferma y que cobra una pensión por discapacidad mental realiza planificadamente sus hurtos y los posibles escapes que  realiza al ser descubierto por los dueños o la policía en domicilios ajenos, que esta persona que se dice enferma hurta prendas íntimas.

Se dice enferma, pero sabe exactamente cuando el domicilio queda sin ocupantes por diferentes motivos realizando sus hurtos que va desde dinero, calzados de marca así como también prendas, también de ”marca reconocida”. Que esta persona supuestamente con discapacidad trabaja en tiempo de zafra en los arándanos.  Esto viene pasando desde hace mucho tiempo, hechos que fueron denunciados y muchos otros no fueron denunciados ya que los pobladores saben como termina, es decir que es mas la molestia de realizar la denuncia ya que nada (según la Justicia) se puede hacer pues así  lo indica la ley, entonces los pobladores ya ni realizan la denuncia.

Son muchos las fechorías de este masculino, algunas de los últimos tiempos tenemos la información de fuentes fehacientes: 1) Apedreo a un vecino, 2) Por pretender quedarse con ropa 3) ( hace escasos días) por ingresar en horas nocturnas a un domicilio a hurtar habiéndolo descubierto dentro del mismo y luego de resistirse en lucha con el encargado de la casa demostrando tener una fuerza más allá de lo normal se dio a la fuga evadiendo la persecución de policías y varios de los pobladores que se unieron para poder atraparlo habiendo resultado imposible dar con él burlando la persecusión de los mismos.

Esto son sólo algunas de las fechorías menores que ha realizado en los últimos tiempos.

¿Y que sucede con la denuncia?

Nada!

La justicia manejándose según las leyes lo dictamina inimputable ya que es con capacidad diferente cobrando una pensión por eso. Mientras tanto los pobladores, algunos, sufren las acometidas de este individuo, otros se ven tentado a hacer justicia por manos propias y algunos piensan que debe haber alguna ley  que ampare a la población de esta persona al menos permaneciendo encerrado en un centro apropiado para él.

El caso que nos ocupa no es el único caso, porque hay hechos que hace mucho tiempo han pasado y cosas que nunca se llegaron a aclarar como por ejemplo la muerte de un ”personaje” llamado Pinto que si bien tenía capacidad diferente no le hacía mal a nadie y fue encontrado muerto en su domicilio. Queda la impotencia de creer que él o los asesinos están disfrutando la libertad cuando en realidad deberían estar pagando en la cárcel.

Muchas veces los pobladores dicen sentirse tras las rejas con estas situaciones. Aún así sigamos confiando en la Justicia, creyendo que la ley está de parte del trabajador honesto y no de parte de quienes delinquen, sigamos creyendo que tenemos una Villa bien defendida y bien amparada por las autoridades y sigamos creyendo que quienes merecen mejor atención, respeto y mejor trato por parte de la justicia sea el trabajador honesto y no el ”bandido” callejero. ¡Sigamos creyendo!