Le cortó el pelo a Maradona y admite que fue “un shock”

Entrevista con Freddy Lavecchia

Hombre de dos pasiones: la peluquería y la pelota, “fue un shock” cortarle el pelo a Maradona, “quedé impresionado”

4-2Esperamos a que terminara su trabajo esa noche para charlar más tranquilos, durante casi una hora repasamos varios temas de lo que solemos charlar cuando voy a cortarme el pelo con Freddy Lavecchia, quien hace dieciséis años desembarcó en Salto para no irse más. Hablamos mucho de fútbol, su gran pasión, pero también de cómo llegó a ser peluquero.

- Cumplió dieciséis años de tener su peluquería en Salto, pero la historia comienza mucho antes.

– A mis catorce años de edad en la Ciudad Vieja (Montevideo), en Bacacay y Sarandí, que ahora es peatonal, ahí entré como lustra botas y haciendo mandados. A través del tiempo mis jefes me enseñaron a cortar el pelo y ahí comencé a trabajar hasta el año 79 que me fui a la Galería del Notariado.

- ¿Por qué esa necesidad de empezar tan joven a trabajar?

– La verdad es que yo fui a jugar al fútbol, fui a practicar a Peñarol y Liverpool, pero mi madre decía que había que trabajar porque los que juegan al fútbol tienen que tener padrino, y nada mejor que aprender un oficio. Mi madre trabajaba enfrente, en una zapatería, entonces como eran conocidos los de la peluquería les pidió por un trabajo para mí y sacarme del fútbol, así comencé esto que nunca me hubiera imaginado.

- ¿Terminar sus estudios no estaba en los planes?

– No, terminé segundo año de Secundaria y quería trabajar, y como allá son muchas horas, como que no daba para estudiar y trabajar, había que trabajar doce horas enteras.

- ¿Ahí le tomó el gustito a la peluquería?

– Sí, sí. Entré como mandadero y a lustrar zapatos, pero yo quería cortar y ser profesional, quería que mis jefes me enseñaran, entonces después de hora me quedaba a aprender los primeros pasos. Todo comienza afeitando globos para agarrar manualidad en las muñecas para trabajar a navaja. Cada vez que pinchaba y explotaba era como hacerle un corte al cliente (risas)

- ¿En qué momento decidió ser su propio jefe e independizarse?

– Cuando uno llega a tener una cierta clientela, ahí fue cuando me fui a trabajar al Notariado, yo ya tenía mi grupo de gente y quería abrir mi negocio para manejarlo a mi manera, así que me junté con un amigo, un compañero de trabajo, decidimos alquilar un local y trasladar a nuestra gente al nuevo local.

- ¿Cómo fueron esos primeros tiempos de independencia laboral?

– Primero fue complicado porque el paso de esa peluquería que era la mejor que había en esos tiempos en Montevideo, en decoración y distribución era la más grande y la más linda de Montevideo por lejos, como que trasladar la gente de ahí a otro local tuvimos alguna pérdida. Entonces, a través de un diario capitalino en sus páginas deportivas, logramos volver a enganchar a la gente al decirles dónde estábamos. Llevó un par de meses armarnos en esa zona nueva en la que estábamos.

- ¿Ya en ese entonces el fútbol había pasado a otro plano?

– Sí, sí, yo ya había dejado, andaba por los dieciocho o diecinueve años. Pasa que yo quería jugar al fútbol y mi patrón no me daba los horarios para salir a practicar, tenía que irme a Las Acacias y me quedaba muy lejos.

- ¿Y qué tipo de jugador se perdió el fútbol uruguayo?

– Yo jugaba de delantero, de puntero, había jugado en la selección de Uruguay en baby fútbol.

- Llega al Notariado, ¿cómo sigue la historia?

– Ahí cumplimos cuatro años y nos mudamos a Guayabos y Vázquez, al lado de la Asociación Uruguaya de Fútbol, ahí hicimos una linda época de trabajo con quienes eran mis socios y hoy somos amigos, todavía siguen estando ahí.

- ¿Algún personaje conocido se fue a cortar el pelo con usted?

– Bueno, Paco Casal…

- Perdón, ¿el origen de ese corte de pelo de Casal no será suyo, no?

– No, no (risas) todavía lo usa, se quedó en la noche de la nostalgia para siempre (risas).

- Por una foto que veo el Pato Aguilera también fue cliente suyo.

– Con el Pato hicimos una amistad. Paco, por diferentes motivos se pasó viajando pero era de ir a cortarse el pelo, pero en realidad él era de ir a tomar mate a la peluquería. El primer contrato que hizo con (Enzo) Francescoli nos lo mostró a nosotros.

- En ese momento Casal no se perfilaba aún como el dueño de este gran imperio que tiene hoy.

– No, no, en ese tiempo Paco era solo contratista y hacía poco había dejado de jugar al fútbol, él jugaba de lateral derecho, hizo la carrera en Defensor y luego jugó en Atlético Madrid y en Vasco Da Gama.

- La foto que mencioné en donde se ve al Pato Aguilera también está Maradona, ¿le cortó el pelo al 10?

– Maradona había ido a hacerse acupuntura con un chino que estaba en Montevideo, y como tenía que quedarse prácticamente un mes, por la amistad que tenía con Aguilera, le dio un lugar para quedarse y él con su familia se instaló ahí. Y bueno, se ve que se quiso cortar el pelo y como el Pato era amigo y cliente, lo llevó para la peluquería.

- Ahí Aguilera y Maradona se conocían de jugar en Italia.

– Sí, el Pato jugaba en el Torino y Diego ya había hecho su pasaje por el Nápoli.

- ¿La venida de Maradona fue previo al mundial de Estados Unidos en 1994?

– Fue en la época de las eliminatorias al mundial de Estados Unidos, a fines de 1993.

- ¿Fue cuando la selección argentina había prescindido de Maradona y como estuvo a punto de quedar eliminada del mundial lo mandaron a buscar como el salvador?

– Exactamente, si no me equivoco, ellos juegan en Australia y empatan, y después ganan uno a cero en Buenos Aires.

- ¿Todavía conserva la tijera con la que le cortó el pelo a Maradona o ya está en el museo personal?

– Sí, todavía la uso, es una herramienta muy buena que mientras no se caiga al piso y se le melle el acero la sigo usando.

- ¿Cómo se enteró que iba a ir Maradona a cortarse el pelo a su peluquería?

– No me avisaron, estaba tomando mate y Aguilera abrió la puerta y me dijo, “a ver si le podés hacer lugar a este amigo mío que vino acá”, y bueno, fue un shock porque ver una cosa de esas así no es de todos los días, digo, quedé impresionado.

- ¿No le tembló el pulso a la hora de cortarle el pelo?

– Y bueno, sí (risas).

- ¿Pero no explotó el globo (en referencia a sus primeros enseñanzas en la peluquería?

– (Risas) No, no, tuve suerte. En la oreja tenía un diamante, entonces se hizo hincapié que si le sacaba el diamante salía con oreja y todo (risas).

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Con Maradona un recuerdo imborrable. 

“Uno no sólo trabaja cortando el pelo sino también poniendo la oreja y haciendo un poco de psicólogo” 

- ¿Cómo llega Salto a su historia?

– Estaba muy cansado de Montevideo y mi ex esposa vendía computadoras, así que buscamos un lugar donde hubiera movimiento, mucha población. Entonces Omar Castro, una persona a la que aprecio mucho de muchos años, llevo más de treinta años cortándole el cabello, un día le pregunté y me aconsejó venirme para acá que iba a trabajar bien. Después un gran amigo que tengo que es como un hermano, que trabajaba en La Moderna, también me dijo de venirme, y bueno, hice mis cosas, me comuniqué con la gente de (Inmobiliaria) Larrañaga que otra persona de Montevideo los conocía, me presentaron dos locales y uno de ellos fue este, que estaba para ser inaugurado.

- Eso fue hace dieciséis años, ¿cómo fueron esos primeros tiempos en Salto?

– Fueron seis meses duros, porque uno es foráneo y por lo general la gente ya tiene su peluquero, y venir alguien de otro lugar con algo más moderno en trabajo o equipamiento como que a mucha gente eso le generaba la idea a unos por venir y a otros con dudas de cómo era el peluquero. Es como que ese tipo de cambios a nadie le gusta.

- ¿Y hoy cómo se encuentra entre nosotros?

– Gracias a Dios tengo mucho trabajo, y no solamente trabajo, hice muchas amistades, que es lo más importante, hice más amistades de la que hice toda mi vida en Montevideo. He pasado momentos embromados y siempre he tenido amigos acá en Salto que están conmigo.

- Sigue en la peluquería pero no se desprendió del todo del fútbol.

– Hay una relación si, he mandado a un par de chicos para Montevideo a través de Aguilera. Me gusta, trato de ir a ver cuando puedo a algunos chicos cuando me piden, cuando necesitan a jugadores con determinadas características. Como trabajé en el fútbol acá, me dio la posibilidad de conocer a mucha gente en diferentes clubes, entonces cuando tengo la necesidad de ver a algún chico en algún club, siempre tengo a algún conocido que es presidente o dirigente, lo que me acerca más a la institución y tengo otro tipo de diálogo más cercano.

- ¿Algún cliente de la peluquería no le ha hablado de su botija que juega bien al fútbol sabiendo de su amistad con Aguilera para ver si podía colocarlo en Europa?

– Sí claro, pero pasa que como me dijo el Pato, bajan cincuenta chicos del interior de los cuales quedan tres o cuatro, porque todos juegan lindo, pero hay que verlos. Tengo mucha afinidad con un hombre del fútbol de acá, que aprecio mucho porque es un trabajador del fútbol, Wilson Cardozo, quien fue el que me dijo que me llevara a Palacios a Peñarol, y cuando necesito el dato de algún chico joven, siempre hablo con él. Es una persona que mira muy bien al fútbol y que trabaja muy bien con la gente joven.

- Cuando uno viene a la peluquería se conversa mucho.

– Sí, se cuentan historias, cada uno tiene su historia evidentemente y uno no solo trabaja cortando el pelo sino también poniendo la oreja como se dice, haciendo un poco de psicólogo. A mí me gusta mucho escuchar a la gente y aprender de ella.

- ¿Cuáles son los temas que más se conversa en una peluquería masculina?

– Fútbol, política, cine, música, todos los temas.

- ¿La gente llega a confesarse con el peluquero?

– Y si, y por supuesto que si alguien le cuenta sus cosas es para uno, por eso cuando voy a casa llego con cierto estrés.

- ¿Le da consejos a sus clientes?

– Creo que he andado bastante en esta vida, he viajado, he vivido algún tiempo afuera también y me ha dado la posibilidad de, si puedo, dar algún consejo, no soy quien para aconsejar pero como he pasado por varias puntas de esta vida, quizás uno del otro lado lo ve mejor. Yo no soluciono los míos pero de repente mirándolo de afuera…

- ¿Se considera un exitoso?

– No, soy un agradecido a la vida y a la gente. Creo que lo que hago, lo hago bien, por algo la gente ha venido, y pienso que me va bien por mi forma de ser y trabajar.

Entrevista de Leonardo Silva

PERFIL DE FREDDY LAVECCHIA

Oriundo de San José, de chiquito quería ser chofer de ómnibus, es del signo de Libra, es hincha de Peñarol, “cumplo años un día antes del glorioso”, acota. “Haber tenido hijos” es su asignatura pendiente.

¿Su comida preferida? La carne. ¿Hobby? El fútbol. ¿Un libro? “Viven”. ¿Una película? “El tren de las 3.10 a Yuma”. ¿Qué le gusta de la gente? La sinceridad y honestidad.