Leyes liberales en un gobierno de izquierda

La aprobación de la ley que legaliza el consumo de Marihuana en nuestro país, es la demostración más acabada de la praxis liberal de un gobierno que en sus discursos está muy reñido con ese dogma, a la hora de elaborar y debatir leyes.
Sin embargo, los tiempos cambian, todos vivimos dentro de un mismo sistema y en ese sentido, la izquierda, ahora se corre para todos lados y hace leyes como ésta, con el motivo de querer arrebatar mercados, aunque en el caso de la Marihuana, “no tenga ni idea de cómo lo va a manejar”, porque eso fue lo que dijo el presidente Mujica, cuando lo consultaron la misma tarde en que se estaba aprobando la ley en el parlamento, pero lo hace igual.
“¿Total? Algo va a salir”, debe pensar nuestro primer mandatario que fue elogiado por el primer mundo, por exponer al Uruguay a ser el laboratorio del planeta con este tema.
Pero lo más importante de este tipo de leyes son el mensaje que emiten. Porque si bien en esta oportunidad no vamos a interpretar un texto legal ni nos vamos a referir a tecnicismos, sí quiero dejar en claro que más importante que sancionar una ley, de las más de diecinueve mil ciento y pico que tenemos en el país, es el espíritu de la misma.
Que es inconstitucional esta ley, va de suyo que lo es, porque la Carta Magna habla de que el Estado debe velar por la salud de la población, pero con este tipo de leyes está haciendo todo lo contrario, pero mucho más importante que eso, es el mensaje que transmite.
Le estamos diciendo a la juventud que se drogue, que la vamos a controlar, pero en todo caso la vamos a apañar porque es una realidad de nuestros días, y como no la podemos combatir, preferimos legalizarla y chau. Un problema menos.
Entonces ¿Qué pasa cuando esta ley despliegue sus efectos?, ¿Quiénes la van a cumplir?, ¿Cómo la van a controlar? Y cuando haya un joven fumando un porro en la plaza Artigas, como lo hacen habitualmente y a toda hora, ¿Qué le va a decir la Policía? Le va a preguntar ¿dónde lo compraste? Y si le dice que lo hizo en la ‘boca’ porque le sale más barato ¿se lo van a sacar porque no es el porro del Pepe?
La cosa se complica y habiendo tanta necesidad de hacer leyes para mejorar un montón de situaciones sociales que urgen por una solución desde hace décadas, le damos carta libre a la marihuana, para que la gente se drogue, porque así lo celebraron los miles de marihuaneros uruguayos y sobre todo los que se van a venir del exterior a organizar una fumata internacional acá, cuando se enteraron de la noticia.
No se pueden hacer leyes para generar cosas como éstas, debe tomarse más en serio la política legislativa, aunque esto habla de la sociedad que tenemos.

La aprobación de la ley que legaliza el consumo de Marihuana en nuestro país, es la demostración más acabada de la praxis liberal de un gobierno que en sus discursos está muy reñido con ese dogma, a la hora de elaborar y debatir leyes.

Sin embargo, los tiempos cambian, todos vivimos dentro de un mismo sistema y en ese sentido, la izquierda, ahora se corre

<p>Hugo Lemos</p>

Hugo Lemos

para todos lados y hace leyes como ésta, con el motivo de querer arrebatar mercados, aunque en el caso de la Marihuana, “no tenga ni idea de cómo lo va a manejar”, porque eso fue lo que dijo el presidente Mujica, cuando lo consultaron la misma tarde en que se estaba aprobando la ley en el parlamento, pero lo hace igual.

“¿Total? Algo va a salir”, debe pensar nuestro primer mandatario que fue elogiado por el primer mundo, por exponer al Uruguay a ser el laboratorio del planeta con este tema.

Pero lo más importante de este tipo de leyes son el mensaje que emiten. Porque si bien en esta oportunidad no vamos a interpretar un texto legal ni nos vamos a referir a tecnicismos, sí quiero dejar en claro que más importante que sancionar una ley, de las más de diecinueve mil ciento y pico que tenemos en el país, es el espíritu de la misma.

Que es inconstitucional esta ley, va de suyo que lo es, porque la Carta Magna habla de que el Estado debe velar por la salud de la población, pero con este tipo de leyes está haciendo todo lo contrario, pero mucho más importante que eso, es el mensaje que transmite.

Le estamos diciendo a la juventud que se drogue, que la vamos a controlar, pero en todo caso la vamos a apañar porque es una realidad de nuestros días, y como no la podemos combatir, preferimos legalizarla y chau. Un problema menos.

Entonces ¿Qué pasa cuando esta ley despliegue sus efectos?, ¿Quiénes la van a cumplir?, ¿Cómo la van a controlar? Y cuando haya un joven fumando un porro en la plaza Artigas, como lo hacen habitualmente y a toda hora, ¿Qué le va a decir la Policía? Le va a preguntar ¿dónde lo compraste? Y si le dice que lo hizo en la ‘boca’ porque le sale más barato ¿se lo van a sacar porque no es el porro del Pepe?

La cosa se complica y habiendo tanta necesidad de hacer leyes para mejorar un montón de situaciones sociales que urgen por una solución desde hace décadas, le damos carta libre a la marihuana, para que la gente se drogue, porque así lo celebraron los miles de marihuaneros uruguayos y sobre todo los que se van a venir del exterior a organizar una fumata internacional acá, cuando se enteraron de la noticia.

No se pueden hacer leyes para generar cosas como éstas, debe tomarse más en serio la política legislativa, aunque esto habla de la sociedad que tenemos.