Líder paraguaya busca revertir falta de educación alimenticia en los maká

Alberto Peña. Mariano Roque Alonso (Paraguay), 11 mar (EFE).- Una líder de la comunidad paraguaya maká de Mariano Roque Alonso (Gran Asunción) busca romper la desequilibrada alimentación de sus niños y jóvenes, producto de una ausencia de cultura agrícola y nutricional, a través de un plan de incidencia que cuenta con el apoyo de la FAO.
Tsefu Zunilda Báez, líder de ese asentamiento, explicó a Efe que su objetivo es establecer unas pautas alimenticias equilibradas desde la niñez, instalando una huerta en la comunidad para que las 300 familias que la componen se impliquen con la nutrición adecuada y destierren el consumo de alimentos industriales.
La problemática alimenticia de esta comunidad se remonta a los orígenes nómadas del pueblo maká, que hoy basan su fuente de ingresos en la venta de los productos artesanales que fabrican las mujeres. Los maká son originarios del sur de la región del Chaco, en el oeste de Paraguay, donde tenían instaladas sus poblaciones a orillas del río Pilcomayo, fronterizo con Argentina, hasta que a mediados del siglo pasado se desplazaron a las afueras de Asunción. Fue en 1944 cuando se trasladaron junto al río Paraguay, guiados por el general y antropólogo ruso Juan Belaieff, considerado benefactor de este pueblo. La histórica ausencia de cultura agrícola y nutricional en las comunidades indígenas del pueblo maká de Mariano Roque Alonso deriva en el consumo de panificados industriales, refrescos azucarados o aperitivos hipercalóricos que causan una nutrición desequilibrada. No es difícil ver niños en la comunidad indígena comiendo a dos manos grandes hogazas de pan, bolsas de golosinas o caramelos con palo por la plaza central del predio. Báez señaló que tanto los niños, niñas y adolescentes, como las mujeres de la comunidad maká, tienen pendiente aprender a llevar una alimentación sana que combine hidratos, frutas, verduras, carne y pescado.
Su estrategia pasa por elaborar planes de buena alimentación a través de programas de educación inicial, primaria y secundaria en la escuela de su comunidad, implicando a los maestros, ya que son figuras prestigiosas y reconocidas entre los habitantes, afirmó.
El plan educativo también apunta a las madres del pueblo maká, quienes normalmente cuidan a los niños, por lo que necesitan conocer la manera de alimentarlos y ser capaces de llevar una buena alimentación durante los embarazos, para que los recién nacidos no sufran de problemas de nutrición tras el parto, destacó Báez.
La otra vertiente de su plan de incidencia se enfoca en la creación de una huerta para que los niños, niñas y adolescentes de la comunidad participen en la plantación y el cuidado de los alimentos naturales y se familiaricen con ellos.
El predio de la comunidad de Mariano Roque Alonso no permite grandes extensiones de terreno para cultivo, por lo que Báez asegura que la huerta será más pedagógica que alimenticia, pese a que proveerá a la comunidad de verduras y hortalizas básicas.
Antes de presentar su plan de incidencia, Báez, junto a otras 22 líderes de diferentes pueblos y comunidades indígenas de Paraguay, recibió formación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Lo hizo dentro de un programa asistencial para facilitar estrategias que generen el acceso de servicios básicos a los pueblos originarios. Ante un centenar de mujeres maká, contando con la aprobación del cacique, Andrés Chemhei, y la presencia del representante de la FAO en Paraguay, Rolf Hackbart, Báez presentó en el centro cultural de la comunidad su plan de incidencia.
El objetivo final: que las familias obtengan conocimiento sobre nutrición y consumo de alimentos sanos. Báez admitió que llevará tiempo cambiar las costumbres alimenticias de su comunidad, pero que, con el apoyo de los docentes que trabajan allí y de las mujeres maká, conseguirán revertir la situación. «Es un plan de incidencia de alimentación y nutrición porque se necesita para que los niños tengan una buena alimentación en la comunidad maká, y yo estoy luchando para llegar a ver ese resultado», dijo Báez.