Llega lo último de Jennifer Lawrence, heroína de “Juegos de hambre”, con el retorno de un grande, Clint Eastwood

Dos nuevas películas llegan esta semana a las salas de Cine Salto Shopping. En una de ellas se respira algo de suspenso con pizcas de terror con la participación de la joven revelación Jennifer Lawrence con “La casa de al lado”, y por otro lado, retorna a la actuación el gran Clint Eastwood en un drama costumbrista utilizando al deporte como marco adecuado con “Curvas de la vida”, en clara referencia al beisbol.
LA CASA DE AL LADO
Jennifer Lawrence, protagonista de esta película y verdadera y única razón por la que alguien sensato pagaría una entrada para ver esta película, comenzó en el espectáculo hace 6 años en programas de televisión, saltando a la gran pantalla recién dos años más tarde, aunque se dice que fue descubierta como la gran estrella joven que es con “X-Men: First Clase” (2011) haciendo el papel de Mystique, permitiendo ver algo más de lo debido pero con su piel cubierta con pintura azul.
Ahí llamó la atención de todos, pero pegó su verdadero salto en esta rápida carrera con “Los juegos del hambre” (2012), transformándose en la nueva heroína de millones de jóvenes y adolescentes. En este extraño Hollywood donde las carreras multimillonarias suelen tener un paso tan fugaz como prolongadas, parece ser que Jennifer Lawrence vino para quedarse, pero ya comprenderá está simpática joven que en su carrera no solo deberá contar sus éxitos…  justamente, esta extraña película no viene acompañada de la mejor crítica, pero al menos el consenso de todos agradece a Dios que Lawrence se encuentre en esta película.
“La casa de al lado” es una intrigante película que combina terror con los recursos del thriller. “Después de un par de añitos en que el género de terror se refugió en el cine de espíritus caprichosos y en onda documental, la pantalla del horror vuelve a lo cotidiano, a lo posible si se quiere”.
Hay cosas que no cambian, el cine de terror se ha acomodado hasta lo impensado en la clásica mudanza de una familia a una casona perdida en esos pueblos rodeados de bosques del norte de yanquilandia. Para esta oportunidad, la familia en cuestión se compone de madre divorciada (Elisabeth Shue) e hija adolescente (Lawrence).
A metros de la casa se encuentra otra casa, o si se prefiere, la casa de al lado. Allí, años atrás, la hija menor de un matrimonio mató a sus padres. La adolescente recién llegada entablará relación con el sobreviviente de aquella matanza, el hermano mayor de la asesina desaparecida. Pero como en pueblo chico el infierno no puede sino ser grande, las cosas comenzarán a ensangrentarse.
CURVAS DE LA VIDA
Se trata de una película sobre un típico deporte norteamericano pero más aburrido de lo que ellos llaman fútbol (lo que jugamos en el resto del planeta ellos le llaman soccer), pero que al cine brindó muchísimas películas fabulosas.
En este caso estamos ante una propuesta con esta temática que se destaca por tener como figura central a un grande de Hollywood. Después de muchos años Clint Eastwood volvió a protagonizar un film dirigido por otro director, algo que no ocurría desde 1993 cuando hizo la maravillosa cinta de acción, “En la línea de fuego”, de Wolfgang Petersen.
Desde entonces cada producción en la que apareció Clint siempre estuvo involucrado en la dirección.
Historia.
Gus Lobel (Clint Eastwood) ha sido uno de los mejores cazatalentos del béisbol por décadas, pero a pesar de sus esfuerzos por ocultarlo, la edad empieza a notársele. Sin embargo, Gus se rehúsa a ser eliminado por lo que parecen ser sus entradas finales en su carrera. Parece que no tiene opción.
La oficina directiva de los Bravos de Atlanta empieza a cuestionar su juicio, especialmente sobre el más grande fenómeno de bateo en el país. La única persona que puede ayudarle es a quien no le diría, su hija Mickey (Amy Adams), quien es socia de una poderosa firma de abogados cuyo empuje y ambición la han puesto en carrera rápida para hacerse socia principal.
Mickey nunca tuvo una relación estrecha con su padre, quien no estaba preparado para ser padre soltero luego de la muerte de su madre. Incluso ahora, en los pocos momentos que comparten, se distrae fácilmente, por lo que Mickey asume que es su gran amor: el béisbol.
Sabiendo que es un error y pese a las objeciones de Gus, Mickey lo acompaña en su último viaje como cazatalentos, arriesgando su propia carrera para salvar la de él. Obligados a pasar tiempo juntos por primera vez en años, hace que cada uno descubra cosas, revelando grandes verdades sobre su pasado y presente que podrían cambiar su perspectiva a futuro.
En la película también está Justin Timberlake como Johnny Flanagan, un cazatalentos rival que tiene la mira en una carrera en la cabina de locución… y solo tiene ojos para Mickey.
Dos nuevas películas llegan esta semana a las salas de Cine Salto Shopping. En una de ellas se respira algo de suspenso con pizcas de terror con la participación de la joven revelación Jennifer Lawrence con “La casa de al lado”, y por otro lado, retorna a la actuación el gran Clint Eastwood en un drama costumbrista utilizando al deporte como marco adecuado con “Curvas de la vida”, en clara referencia al beisbol.
LA CASA DE AL LADO
Jennifer Lawrence, protagonista de esta película y verdadera y única razón por la que alguien sensato pagaría una entrada para verpage esta película, comenzó en el espectáculo hace 6 años en programas de televisión, saltando a la gran pantalla recién dos años más tarde, aunque se dice que fue descubierta como la gran estrella joven que es con “X-Men: First Clase” (2011) haciendo el papel de Mystique, permitiendo ver algo más de lo debido pero con su piel cubierta con pintura azul.
Ahí llamó la atención de todos, pero pegó su verdadero salto en esta rápida carrera con “Los juegos del hambre” (2012), transformándose en la nueva heroína de millones de jóvenes y adolescentes. En este extraño Hollywood donde las carreras multimillonarias suelen tener un paso tan fugaz como prolongadas, parece ser que Jennifer Lawrence vino para quedarse, pero ya comprenderá está simpática joven que en su carrera no solo deberá contar sus éxitos…  justamente, esta extraña película no viene acompañada de la mejor crítica, pero al menos el consenso de todos agradece a Dios que Lawrence se encuentre en esta película.
“La casa de al lado” es una intrigante película que combina terror con los recursos del thriller. “Después de un par de añitos en que el género de terror se refugió en el cine de espíritus caprichosos y en onda documental, la pantalla del horror vuelve a lo cotidiano, a lo posible si se quiere”.
Hay cosas que no cambian, el cine de terror se ha acomodado hasta lo impensado en la clásica mudanza de una familia a una casona perdida en esos pueblos rodeados de bosques del norte de yanquilandia. Para esta oportunidad, la familia en cuestión se compone de madre divorciada (Elisabeth Shue) e hija adolescente (Lawrence).
A metros de la casa se encuentra otra casa, o si se prefiere, la casa de al lado. Allí, años atrás, la hija menor de un matrimonio mató a sus padres. La adolescente recién llegada entablará relación con el sobreviviente de aquella matanza, el hermano mayor de la asesina desaparecida. Pero como en pueblo chico el infierno no puede sino ser grande, las cosas comenzarán a ensangrentarse.
CURVAS DE LA VIDA
Se trata de una película sobre un típico deporte norteamericano pero más aburrido de lo que ellos llaman fútbol (lo que jugamos en el resto del planeta ellos le llaman soccer), pero que al cine brindó muchísimas películas fabulosas.
En este caso estamos ante una propuesta con esta temática que se destaca por tener como figura central a un grande de Hollywood. Después de muchos años Clint Eastwood volvió a protagonizar un film dirigido por otro director, algo que no ocurría desde 1993 cuando hizo la maravillosa cinta de acción, “En la línea de fuego”, de Wolfgang Petersen.
Desde entonces cada producción en la que apareció Clint siempre estuvo involucrado en la dirección.
Historia.
Gus Lobel (Clint Eastwood) ha sido uno de los mejores cazatalentos del béisbol por décadas, pero a pesar de sus esfuerzos por ocultarlo, la edad empieza a notársele. Sin embargo, Gus se rehúsa a ser eliminado por lo que parecen ser sus entradas finales en su carrera. Parece que no tiene opción.
La oficina directiva de los Bravos de Atlanta empieza a cuestionar su juicio, especialmente sobre el más grande fenómeno de bateo en el país. La única persona que puede ayudarle es a quien no le diría, su hija Mickey (Amy Adams), quien es socia de una poderosa firma de abogados cuyo empuje y ambición la han puesto en carrera rápida para hacerse socia principal.
Mickey nunca tuvo una relación estrecha con su padre, quien no estaba preparado para ser padre soltero luego de la muerte de su madre. Incluso ahora, en los pocos momentos que comparten, se distrae fácilmente, por lo que Mickey asume que es su gran amor: el béisbol.
Sabiendo que es un error y pese a las objeciones de Gus, Mickey lo acompaña en su último viaje como cazatalentos, arriesgando su propia carrera para salvar la de él. Obligados a pasar tiempo juntos por primera vez en años, hace que cada uno descubra cosas, revelando grandes verdades sobre su pasado y presente que podrían cambiar su perspectiva a futuro.
En la película también está Justin Timberlake como Johnny Flanagan, un cazatalentos rival que tiene la mira en una carrera en la cabina de locución… y solo tiene ojos para Mickey.