Llegando a casa

Del domingo para el lunes. La prolongada noche de la selección en aquella tierra del este del país, donde la consagración campeona caló como nunca, en la piel de cada uno. De los técnicos. De los jugadores. De los dirigentes. De los colaboradores de tantos y fecundos días. Después de todo, fueron casi cinco meses sin tregua, en tanto el debut se verificaba el 10 de enero frente a Paysandú. A tambor batiente, siempre. Sin marginar el sentido de sacrificio. Debiendo incluso soportar la decepción del paréntesis cuando los árbitros decidieron parar y en ese último partido, Salto desarrollaba una de las más lúcidas exposiciones: frente a Tacuarembó en la tierra gardeliana por los octavos de finales de la Copa Nacional.

Sobre el mediodía de la víspera, el arribo de los combinados de mayores y juveniles. Ya en las Cuatro Bocas el movimiento comenzó a visualizarse. A marcha gradual la caravana fue ganando metros y cuadras, avanzando por ruta 3, hasta desembocar en calle Uruguay. Brotes humanos, para sumarse a la cálida recepción. Jugadores, técnicos y dirigentes, para encabezar la marea humana, en unidades proporcionadas por sponsor de la selección. En algunos casos puntuales, carteles de bienvenida y banderas con los colores del departamento. Igualmente no faltaron aquellos que se ataviaron con la camiseta, tanto la tradicional con bastones verticales rojos y blancos o la azul de alternativa.

Ya sobre las 12.30′, con los seleccionados en plena calle Uruguay, hasta escalar en el retorno por calle Brasil. En esa arteria no faltan los centros de educación Primaria y Secundaria. Turno de maestros, profesores y estudiantes. Reencuentros con quienes en algunos casos puntualmente saludaron a los campeones nacionales, tanto mayores como juveniles y más de una escena para la cálida emoción. La gran mayoría de los protagonistas concluyeron en el Dickinson, ámbito natural de desvelos y proyecciones. Una instancia desde ellos. La intimidad de la familia de la selección, con EL PUEBLO sumándose. Después de todo, el domingo 26 de abril se incorporó a la historia. Una fecha, intachable y por siempre en la memoria colectiva.







Recepción de Avisos Clasificados