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Llegó lo último de Steven Spielberg, “The Post”, con las buenas actuaciones de Meryl Streep y Tom Hanks

“The Post” no llega a ser una obra maestra como pasó con “Todos los hombres del presidente” (Alan J. Pakula, 1976, basada en el libro homónimo de los periodistas Bob Woodward y Carl Berstein, quienes investigaron el caso Watergate para The Washington Post y que culminó con la renuncia del entonces presidente Richard Nixon), pero no deja de ser una película importante en la cinematografía histórica.page [1]
Hasta se puede decir que esta nueva película de Steven Spielberg podría llegar a ser una precuela de la de Pakula, donde muestra la transición empresarial que tiene “The Post” al suicidarse su director, pasando dicha responsabilidad a su esposa, hija del verdadero dueño del Washington Post, Katherine Graham (Meryl Streep), el poner al diario en la Bolsa buscando tener una trascendencia nacional con la llegada de nuevos inversores, compitiendo periodísticamente con un soberbio e imbatible New York Times, y que además había quedado muy vinculado con el anterior gobierno de John F. Kennedy. Mientras que en la película de 1976 se narra con detalle la caída de Nixon debido al caso Watergate, esta película se centra en la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam, donde todos los informes de Inteligencia sugerían a los distintos presidentes que tuvieron injerencia en dicha guerra, que no se metieran en Vietnam, porque las bajas en vidas humanas serían cuantiosas y que se trataba de una guerra que se terminaría perdiendo.
El propio equipo de Kennedy ocultó al pueblo norteamericano la verdad sobre Vietnam, mintiendo respecto a una inminente victoria en tierras orientales. Pero un agente, Daniel Ellsberg, tiene un ataque de conciencia y fotocopia siete mil hojas de dichos informes, las que comienza a filtrar en cuentas gotas a un periodista del New York Times, mientras el director del Washington Post, Ben Bradlee (Tom Hanks) se entera unas horas antes sobre lo que se publicará, que afectaría la seguridad nacional al hacerse público documentos secretos y también a Robert McNamara (Bruce Greenwood) ex Secretario de Defensa de Kennedy, muy amigo de Katherine Graham.
La Fiscal General logra impedir que el New York Times continué publicando los informes de Vietnam, pero un periodista del Post, Ben Bagdikian (Bob Odenkirk), encuentra al espía dueño de los informes (Ellsberg), y se hace de los documentos.
De aquí en más, la mesa está servida, donde la decisión más trascendental estará a cargo de la dupla de los personajes de Streep y Hanks, con definiciones sobre ética y responsabilidad periodística, debiendo Graham enfrentar la amistad familiar (con McNamara), a la Junta Directiva y al grupo de abogados de “El Post” que aconseja no publicar los expedientes debido a su debilidad en la Bolsa, enfrentando al entonces poderosísimo gobierno de Nixon que amenazaba con demandar a ambos periodísticos (el Times y el Post). Así que, ¿cuál era el precio que se estaba dispuesto a pagar para hacer valer el derecho fundamental de la libertad de expresión y el derecho inalienable del pueblo a estar informado sobre las decisiones del gobierno?
La historia es poco conocida, he de confesar. Se conocen más los hechos de la caída de Nixon que este momento en que el Post enfrenta un duro dilema.
Insisto, no es uno de los mejores trabajos de Spielberg, pero sin duda cuenta una historia necesaria, máxime en un tiempo donde es imprescindible reconocer a cada paso el valor del periodismo en un país y en un mundo cada vez más cerrados, como ocurre en la actualidad en Estados Unidos con Donald Trump.
NOTICIAS
HABRÁ SECUELA. El thriller dirigido por el uruguayo Fede Álvarez fue un éxito de taquilla internacional y “No respires” tendrá una segunda parte. Con un presupuesto inferior a los 10 millones de dólares, Fede Álvarez consiguió crear una obra de culto en el género aclamada por el público y la crítica. Y es que “No respires” consiguió recaudar en 2016 la impactante suma de 157 millones de dólares. El director uruguayo ya había adelantado que seguramente habría una secuela y ahora fue uno de los protagonistas, Stephen Lang, quien confirmó los rumores. «Sí, vamos a hacer una secuela», dijo el actor.
Y aunque aún no hay datos oficiales sobre el argumento ni fecha de estreno, el productor del largometraje, Sam Raimi, explicó que es «la mejor idea» que escuchó jamás para una secuela.