Llegó

9-2

1 a 0 ante San Eugenio y le valió el ascenso.

Festejo en la ruta…

Lo mejor puede estar por venir

 

Progreso 1 – San Eugenio 0

Denis dando…¡y dedazo antológico!

Francamente, ¿qué hay que elaborar en materia de reflexión, si después de todo lo que trasciende es el desenlace del partido? Es ese 1 a 0, en la noche de la banda ascendiendo, en la noche de ese dedazo fenomenal de Denis Dinarte a los 19’ del primer tiempo, cuando apuntó desde afuera del área después de fabricarse el espacio.

Por eso, ¿de qué vale ponerle acento a lo que pasó y a lo que no pasó, si después de todo, es parte misma del anecdotario?

Es dejar en claro la justicia del Progreso volviendo a la “A”. Y es del caso establecer valoraciones encendidas para el San Eugenio de la pelea y la estocada del final, con dos frentazos de Braian Zamit que generaron dilemas en el fondo de Progreso.

Es cuestionar el segundo tiempo, en que Ruben Ferreira fue aliado del no-fútbol. Porque después de todo, ¿cómo se entiende tanta tolerancia frente a quienes apelaron al mandato de la teatralización?

Al fin de cuentas, es historia, es pasado.

El presente es la consecuencia.

Es la turbonada de voces por la banda campeona. Porque el Progreso que pegó la vuelta a la “A”. Desde esa antología de Denis… ¡el de dedazo mismo!

ACASO, LO TÁCTICO…

La clave del gol antes de los 20’ de juego. Mejor que mejor Progreso, a los efectos mismos de rubricar el plan. Porque le fue bloqueando salidas a San Eugenio, a tal punto que recién a los 32’ Freddy Arias mandó por arriba.

Pero fue la única señal “santa”, en ese primer tiempo del Progreso más intelectual y técnico con la pelota o sin ella. ¿No fue acaso la diferencia central siempre?

Progreso fue táctico, pensante.

San Eugenio, con el dictado del corazón y todo lo que supuso Zamit en esa recta final para complicar siempre, por afuera o en diagonal.

El 1 a 0 bien cuidado, preservado. Sobre todo en el segundo tiempo, Progreso fue sitio defensivo. En el arranque nomás del tiempo final, cuando Martín Barreto salvó bárbaramente. La expulsión de Nicolás Valiente en los 22’ no salpicó la estructura de Progreso. ¿Y qué fue San Eugenio sino la expresión de quien debía jugarse a cara o cruz?

LA RAZÓN DEL AÑO

Una bomba de derecha por Luis Rodríguez que hasta pudo concluir en el gol. En los 40’ el turno de Dinarte, con el travesaño reventado por el impacto de derecha.

La expulsión de Texo en San Eugenio, más después Ferreira en la banda. La búsqueda de San Eugenio: ¡a la carga barracas!

La contención de la banda en el fondo. Zamit para buscar y “Fariña” González para amenazar por dos veces también. Pero al cabo, hubo que hablar de esa resistencia de Progreso, a despecho de las complicaciones físicas de Barreto en el arco.

Pero convengamos: el equipo de Richard Usuca hizo valer la cuota de oficio.

La madurez para fabricar determinadas situaciones. Como Ruben Ferreira no le cortó de cuajo más de una situación para que el reloj transcurriera, Progreso se la tomó en serio!

Interpretó un rol a la medida del trámite, hasta el final mismo del grito liberado.

Al fin de cuentas, el Progreso ascendido desde la razón del año. Por el trayecto en las dos ruedas. Por el sonoro y vital protagonista que fue.

Por eso la justicia.

Por eso la banda del nuevo reino.

Por eso el mágico envión a la “A”.

Por eso.

  -ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Así pasó

Campo de juego: Parque Ernesto Dickinson. Tercera fecha. Liguilla Divisional “B”. Árbitro central: Ruben Ferreira (Discreto). Asistentes: David Argain-Fernando Samit.

Entradas vendidas: 820 – Recaudación: $ 80.600

PROGRESO (1)- Martín Barreto; Javier Arambarri, Roberto Ferreira, Miguel Borrea, Cristian Rugnitz; Luis Rodríguez, Nicolás Valiente, Gonzalo Antúnez, Fabián Amaro; José Gori, Denis Dinarte. Director Técnico: Richard Usuca.

SAN EUGENIO (0)- Wilson Larrosa; José Texo, Rodrigo Grattone, Marcelo Martínez (60’ Federico Suárez), José Enrique Maglio; Nicolás Fleitas, Roberto González (47’ Roberto González), Marcelo Izaguirre; Jorge Portillo; Braian Zamit, Freddy Arias. Director Técnico: Martín Texeira.

GOL: 19’ Denis Dinarte (Progreso).

EXPULSADOS: ST- 22’ Nicolás Valiente (P); 42’ José Texo (S.E); 95’ Roberto Ferreira (P).

EL MEJOR DE LA CANCHA: Luis Rodríguez-Dinarte-Miguel Borrea.

EL MEJOR DE

SAN EUGENIO: Braian Zamit.

 

¡Bien arriba!

Hinchas y jugadores dieron rienda suelta a la alegría de la conquista. Progreso está en la “A”

9

Uno por uno

Luis Rodríguez: un reloj. Dinarte…y todo al “9”

PROGRESO

Martín Barreto (3)- Terminó lesionado. Terminó siendo figura.

Javier Arambarri (2)- No lo vio nunca a Zamit.

Roberto Ferreira (3)- Sólido, pero con excesos físicos.

Miguel Borrea (4)- Noche inolvidable. Por personalidad y recursos.

Cristian Rugnitz (2)- Aceptable y punto.

Luis Rodríguez (4)- Un reloj en el medio. Marca, creación y llegada.

Nicolás Valiente (2)- Era de los claves, hasta la expulsión.

Gonzalo Antúnez (2)- Con desniveles.

Fabián Amaro (3)- Tácticamente, esencial.

José Gori (2)- No fue su gran noche, pero quiso siempre.

Denis Dinarte (4)- El golazo y el acecho permanente. Un factor básico en el ascenso.

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SAN EUGENIO

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Wilson Larrosa (2)-Más de una vacilación.

José Texo (3)- La entrega de siempre.

Rodrigo Grattone (2)- Complicaciones frente a Dinarte.

Marcelo Martínez (3)- Hasta la lesión, fue columna defensiva.

José Maglio (2)- Con limitaciones. Nicolás Fleitas (2)- No aportó lo que sabe y puede. ¿Qué pasó?.

Roberto González (2)- Menos siempre. Lesionado.

Marcelo Izaguirre (3)- El más generoso de los volantes.

Jorge Portillo (2)- Jugó ofuscado. Sin nivel de producción.

Braian Zamit (4)- En la recta final, todo su repertorio.

Freddy Arias (2)- Dominado. Alguna chance y poco más.

Federico Suárez (3)- Puso corazón. Valió.

Alvaro González (3)- Combatió en el fútbol aéreo y comprometió más de una vez.

 

La “B”: como debe ser

La duda estaba planteada, si la Divisional Primera “B” pactaba el juego entre Peñarol y Lazareto, por la tercera fecha de la liguilla para determinar el segundo ascenso a la “A”, o caso concreto, lo suspendía desde el momento que los dos llegarían desprovistos de chance. Cuando en el círculo superior se votó para que Tigre y Chaná no jugaran por la última fecha de la segunda rueda, a los pocos días Huracán y Defensor caminaron por la misma senda en la “C”: no jugaron.

Sin embargo la dirigencia de la “B” (neutrales y delegados), reivindicó la esencia del fútbol: JUGAR SIEMPRE. Por eso, fijó el partido entre Lazareto y Peñarol, más allá de la suerte echada en el caso de los dos.

La divisional de ascenso (la misma que nació a partir de la visión del Esc. Fernando Irazoqui, tantisimos años atrás), no hizo menos que concluir el año reportando una imagen a la medida de su historia. Lo que está bien… está bien.

En la “B”, definitivamente, como debe ser. Valorar el hecho, implica una justicia real.