Locomotora a vapor en Uruguay rescata un patrimonio histórico de 140 años

Raúl Martínez. Montevideo, 13 feb (EFE).

La única locomotora a vapor en funcionamiento de Uruguay rescata la esencia e historia de más de 140 años de tradición ferroviaria, a través de un viaje que permite a turistas y locales conocer los lugares más representativos de la época.
En 1910 llegó a Uruguay una de las tantas locomotoras a vapor que eran utilizadas en la época para distintas tareas, labores que con el paso del tiempo quedaron obsoletas y relegaron esas máquinas al olvido, hasta que en 2007 una iniciativa de aficionados a los trenes permitió recuperar este histórico medio de transporte.
El maquinista y conductor de trenes Rodolfo Fontela explicó a Efe que se trata de una locomotora traída desde Inglaterra y que antes de ser recuperada «se encontraba tirada» en unos galpones.
«La trajimos en un tren de carga, nos propusimos recuperarla, lo hicimos y desde 2007 la tenemos en funcionamiento dándole servicios fundamentalmente a la gente que visita Uruguay a través de los cruceros, que es un servicio internacional, y en temporada baja lo hacemos con nuestro propio público», expresó.
Asimismo, señaló que esta maquinaria fue «protagonista fundamental» en los ferrocarriles ingleses en los que tiraba tanto de vagones de carga, como de pasajeros y mixtos «con una gran versatilidad».
También explicó que además de esta locomotora existe otra «en vías de recuperación» y añadió que esta iniciativa surgió luego de una oportunidad de poder adquirir estas máquinas que pertenecían a la Asociación de Ferrocarriles del Estado (AFE).
«Cuando tuvimos oportunidad de hacer un convenio con AFE para que nos entregaran esta locomotora, fue cuando vimos la ocasión de poner a andar un tren histórico al servicio de la gente y que resalta el patrimonio. Ese es nuestro objetivo fundamental», aseveró.
Sin embargo, resaltó que actualmente no reciben «ningún tipo» de apoyo económico por parte del Estado uruguayo y agregó que «lo único que reciben» son declaraciones de interés público y turístico.
«Los fondos para la restauración de la máquina salieron de los socios de la Asociación Amigos del Riel que hicieron una inversión de 200.000 dólares y 80.000 horas de trabajo en las que no se cobraba nada para poder restaurar», dijo Fontela.
«Fue a puro riesgo, fue una aventura y salió bien porque encontramos un nicho de mercado que nos permitió encasillarnos en el servicio internacional, que es el que nos permite fundamentalmente subsistir», explicó.
De igual forma, Fontela valoró que hasta el momento han logrado transportar la cifra de 35.000 pasajeros, y consideró que las personas se sienten atraídas por este tipo de máquinas porque son un «espécimen raro, como un dinosuario».
Uno de los destinos más visitados por los turistas es la estación Peñarol, el lugar en que nació el emblemático club de fútbol que lleva el mismo nombre en 1891 y que fue fundado por trabajadores y obreros del ferrocarril.