“Lolo” Aguirre: “cada día es un aprendizaje”

Se fue a Paraguay con Fabricio Bassa. Es uno más en el Cuerpo Técnico de Guaraní de Asunción, de los equipos guaraníes que enfila hacia la edición 2016 de la Copa Libertadores de América, Internet suele tender puentes.
Lo posibilita.
Acerca pensamientos.
Limita la distancia.
Por eso, con RODOLFO AGUIRRE, su sentir se plantea desde aquellos lares a EL PUEBLO, incluso para compartir fotos que van pautando la nueva historia.
El «Lolo» fue de los jugadores referentes de Salto Uruguay, en los últimos años de la década de los 90, cuando el equipo ejerció dominio local y en el 2001, fue Vicecampeón del Interior.
Después, la Dirección Técnica. En áreas juveniles de Salto Uruguay, pero también, una temporada en Universitario.
«El hecho es que aquí saben bien que soy fana de Salto Uruguay, que ese es el equipo de los desvelos. ¡Porque además, bien que lo he dicho! Claro, que estar aquí en Asunción y ser parte del Cuerpo Técnico, es como ser parte de una experiencia no soñada.
Lo que pasa es que estas cosas no son fáciles de ser soñadas. Estar en Salto, a 500 kilómetros de Montevideo y que la chance se concrete hacia Paraguay, sin pasar por la capital nuestra, no parece ser cosa que pueda producirse».
«UNA VIDA DE LOCOS»
A la distancia, el «Lolo» va hilvanando conceptos, pero también conclusiones, «porque esto que nos pasa nos desapunta un poco. Es una vida de locos, concentraciones, hoteles, las prácticas, los dobles horarios, el periodismo, tener en el plantel algunos jugadores con rica historia como Julio César Cáceres (36 años) que jugó en Olimpia y disputó la final intercontinental años atrás frente al Real Madrid. Otro nombre: Rodrigo López (38 años), uruguayo, goleador. Juan Patiño, un volante de 32 años. Ahora el Guaraní quiere al brasileño Adriano y las gestiones no faltan. De repente, puede llegar y sería una incorporación bárbara. En la fecha pasada perdimos por el torneo local y este viernes jugamos frente a Capiatá».
«HAY QUE GANAR O GANAR»
El «Lolo» Aguirre no deja pasar la ocasión, «para que se sepa todo lo que extraño a mi familia. A mi madre, mi señora, mis hijos….claro que se extraña. Después de todo, es la primera vez que estamos lejos y no podemos vernos. Siempre lo dije respecto a que soy familiero».
A despecho de esa añoranza, no oculta una situación de hecho, «porque cada día es un aprendizaje. Yo digo que esto que nos está pasando es un curso intensivo. Pero además, en este medio profesional y de exigencia, uno pasa a comprobar un aspecto por sobre todos: aquí hay que ganar o ganar. Eso es lo que cuenta. Además de Fabricio como Director Técnico, somos dos Ayudantes de Campo: Diego Martínez, que es de Canelones y yo; dos Preparadores Físicos, un fisioterapeuta y tres médicos. La mayoría son de aquí, paraguayos ellos.
En la foto estamos con Fabricio Bassa y Diego Martínez. Son de esos recuerdos que van quedando. El hecho es que uno no sabe cuando termina este ciclo, sabe cuando empezó.
Como los resultados son los que mandan, la duda nunca falta y está ahí nomás, bien cerca de uno. Pero no dejo de decir que a esta experiencia la vivo y la disfruto. Eso es lo que vale y lo que sirve».
El «Lolo» Aguirre. El volante que fue.
El técnico que llegó. El ayudante de campo de Bassa en Guaraní de Paraguay.
Los andares del fútbol que también…. son andares de vida.
De vida.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-