Los 66 años de LITTO NEBBIA: UNA BALSA ENTRE EL VIENTO y LA LLUVIA

En los años sesenta, siendo un muchacho con infinidad de ilusiones un buen día llegué a Salto por primera vez. Nacido en pleno barrio La Figurita de Montevideo, arrancaba para el interior en busca de algo más, pero realmente no sabía qué. Había publicado un anuncio para intercambiar correspondencia en la revista argentina de fotonovelas «Idiliofilm» y entre las cartas me respondió una bonita morocha salteña. Estela se llamaba. Primero cambiábamos escrituras, después versos, luego recortes de diarios, hasta que un día decidimos vernos en persona. Cosas de la juventud, nada más. Y allá fui en busca de experimentar. A todo eso ya había iniciado mi actividad por las radios, y aparecí en un diario con foto mediante, y en comentarios en un programa nocturno de Radio Arapey, que un joven locutor llegaba a  la ciudad. ¡Fijáte que tiempos! Vía Onda me bajé en el centro y la chica me esperaba.  Con gran entusiasmo me quedé unos cuantos días, el tiempo me dio hasta para visitar Concordia por las lanchas del Río Uruguay y estar en el espacio «Cabalgata de éxitos» de LT 15 Radio Concordia, que conducía Carlitos Balada. También recuerdo los bailes matiné de los domingos en Club Salto Uruguay, donde actuaba el gran conjunto Manzana, y la visita al «viejo» Canal 7. A la morochita nunca más la vi, ni supe más de ella, pero hasta el día de hoy me acuerdo de esos momentos inolvidables donde sonaba otra música. Los compases de la histórica «Balsa» o de «Viento dile a la lluvia» de Los Gatos con Litto Nebbia a la cabeza invadían el lugar. Su promoción resultaba impresionante. Más allá de éxitos, se convirtieron en dos himnos eternos de la «música beat». Con el tiempo me enteré que se presentaron en Salto y Entre Ríos, en varias oportunidades.
LITTO, EL CEREBRO
PENSANTE
Por el Río de la Plata, año 1967, después de varios grupos argentinos y uruguayos que practicaban un estilo rockero en inglés, fueron apareciendo otros conjuntos con una onda totalmente en español, ejemplo: Almendra con «Muchacha, ojos de papel», Arco Iris y «Lo veo en tus ojos», y Los Gatos, que fueron los pioneros de ese movimiento entonando letras totalmente en español, debutando con «La balsa», un tema de la inspiración de Litto Nebbia, tecladista y cantante de la banda, y Tanguito -José Alberto Iglesias- un símbolo por Baires, que figura en la misma historia del rock en Argentina, con récords de ventas de discos. 200.000 unidades de arranque, en la primera partida. No fue de casualidad que sonara en los lares salteños. Figuró en las revistas «Pinap», «La Bella Gente», «Pelo», y «Cronopios», en ese momento, y ahora en la especializada publicación «Rolling Stone», y la cadena televisiva MTV como «el tema» de rock argentino de todas sus etapas.  Al igual que en Montevideo, había una legión de agrupaciones que marcaron una diferencia, dejando atrás unas propuestas de magnífico estilo -Los Delfines, Los Zafiros, Los Moonlighs, entre otros- para dejar paso a otras con letras en castellano: Psiglo, El Syndikato, El Kinto, Días de Blues, Totem, Hojas, y más, en la vecina orilla también crecían las iniciativas. Se sumaban Sui Generis, Alma y Vida, en la idea que había dibujado desde su teclado, el cerebro pensante de Litto Nebbia. Primero lo intentó con Los Gatos Salvajes en su Rosario natal y posteriormente con Los Gatos, desembarcando en Buenos Aires, registrando su invalorable discografía en RCA, el sello del fonográfo y el simpático perrito.
«…TENGO UNA IDEA, LA DE IRME AL LUGAR QUE YO MÁS QUIERA…»
Decía le letra envolvente de «La Balsa», un referente total. Inmediatamente se acercarían otras tonalidades de Los Gatos, «Viento, dile a la lluvia, que quiero volaaar y volaaar…», significó si se quiere un aire fresco, novedoso y sentimental para la orquesta; continuando con «Seremos amigos», «Ayer nomás», «Rock de la mujer perdida», en una larga lista. En ese instante la conformación del grupo, era con Ciro Fogliatta en teclados, Alfredo Toth – bajo, Oscar Moro en batería, Kay Galiffi en la viola y el mismo Litto, haciendo las veces de cantante, y tocando armónica y pandereta. En 1968 aparecen en el largo metraje chileno «Ayúdeme usted compadre», como personajes secundarios. Litto con Los Gatos graba varios simples y álbumes, pero por diferencias musicales, y principalmente, por no tener en claro cuáles serían los pasos a seguir, decide abandonar la agrupación en 1969. A partir de ese momento, continuaría su dilatada carrera como solista. Con alrededor de cien discos editados y otras colaboraciones en trabajos ajenos, siendo uno de los músicos más prolíficos de Argentina. En 1983 editó cinco discos. «Yo casi no selecciono, dejo que eso lo haga el público», llegaría a reconocer más adelante. «Mejor instrumentista que cantante, mejor melodista que letrista», lo define Eduardo Berti. Su primer trabajo, Litto Nebbia, 1969, coincide con el estreno de la película «El extraño del pelo largo», dirigida por Julio Porter, en la cual presenta varias de sus canciones. Antes había editado el sencillo «Rosemary» y «Lo que te hace falta es amor». En 1971 fundó la Nebbia’s Band, con la que grabó un disco homónimo enrolado en el jazz rock. Pero, sus ediciones fonográficas son muchísimas hasta el presente y sus shows en directo resultan excelentes en musicalidad y asistencia de público.
HOY, ESTÁ DE CUMPLE
Félix Francisco Nebbia Corbacho, o Litto Nebbia nació en Rosario, provincia de Santa Fe el 21 de julio de 1948. Por consiguiente está cumpliendo hoy, 66 años. Hijo de músicos humildes, comenzó a trabajar como tal desde niño, abandonando el colegio. En Rosario integró como cantante los Wild Cats -luego renombrada con su traducción española, Los Gatos Salvajes- una banda liderada por Ciro Fogliatta. Con ellos se trasladó a Buenos Aires -a 300 Km de Rosario- en 1963 para realizar varias presentaciones en el popular programa televisivo «Escala Musical», viviendo con Fogliatta y otros músicos en un humilde hospedaje del barrio de Once, Hotel Santa Rosa. Cuando el contrato con la televisión se interrumpió obtuvo empleo ejecutando el bajo en un precario local musical llamado «La Cueva», ubicado en barrio norte porteño. Poco a poco Litto Nebbia fue consiguiendo colocar a sus músicos amigos en la banda que tocaba en «La Cueva», hasta formar Los Gatos. Simultáneamente «La Cueva» se convirtió en el centro de concentración del pequeño grupo de músicos rockeros y seguidores que había por entonces en Argentina. La costumbre de ese grupo era que, una vez finalizadas las sesiones en el reducto, se trasladaban a la denominada Plaza Francia o a bares que permanecían abiertos toda la noche, para continuar tocando e intercambiando ideas musicales, hasta el amanecer. Realmente, toda una historia real.  Jamás quedado en sus emprendimientos Litto Nebbia a fines de los setenta fundó el sello independiente Melopea Discos. En 1985 recibió un premio Konex de Platino como el mejor autor/compositor de rock.

En los años sesenta, siendo un muchacho con infinidad de ilusiones un buen día llegué a Salto por primera vez. Nacido en pleno barrio La Figurita de Montevideo, arrancaba para el interior en busca de algo más, pero realmente no sabía qué. Había publicado un anuncio para intercambiar correspondencia en la revista argentina de fotonovelas «Idiliofilm» y entre las cartas me respondió una bonita morocha salteña. Estela se llamaba. Primero cambiábamos escrituras, después versos, luego recortes de diarios, hasta que un día decidimos vernos en persona. Cosas de la juventud, nada más. Y allá fui en busca de experimentar. A todo eso ya había iniciado mi actividad por las radios, y aparecí en un diario con foto mediante, y en comentarios en un programa nocturno de Radio Arapey,page que un joven locutor llegaba a  la ciudad. ¡Fijáte que tiempos! Vía Onda me bajé en el centro y la chica me esperaba.  Con gran entusiasmo me quedé unos cuantos días, el tiempo me dio hasta para visitar Concordia por las lanchas del Río Uruguay y estar en el espacio «Cabalgata de éxitos» de LT 15 Radio Concordia, que conducía Carlitos Balada. También recuerdo los bailes matiné de los domingos en Club Salto Uruguay, donde actuaba el gran conjunto Manzana, y la visita al «viejo» Canal 7. A la morochita nunca más la vi, ni supe más de ella, pero hasta el día de hoy me acuerdo de esos momentos inolvidables donde sonaba otra música. Los compases de la histórica «Balsa» o de «Viento dile a la lluvia» de Los Gatos con Litto Nebbia a la cabeza invadían el lugar. Su promoción resultaba impresionante. Más allá de éxitos, se convirtieron en dos himnos eternos de la «música beat». Con el tiempo me enteré que se presentaron en Salto y Entre Ríos, en varias oportunidades.

LITTO, EL CEREBRO PENSANTE

Por el Río de la Plata, año 1967, después de varios grupos argentinos y uruguayos que practicaban un estilo rockero en inglés, fueron apareciendo otros conjuntos con una onda totalmente en español, ejemplo: Almendra con «Muchacha, ojos de papel», Arco Iris y «Lo veo en tus ojos», y Los Gatos, que fueron los pioneros de ese movimiento entonando letras totalmente en español, debutando con «La balsa», un tema de la inspiración de Litto Nebbia, tecladista y cantante de la banda, y Tanguito -José Alberto Iglesias- un símbolo por Baires, que figura en la misma historia del rock en Argentina, con récords de ventas de discos. 200.000 unidades de arranque, en la primera partida. No fue de casualidad que sonara en los lares salteños. Figuró en las revistas «Pinap», «La Bella Gente», «Pelo», y «Cronopios», en ese momento, y ahora en la especializada publicación «Rolling Stone», y la cadena televisiva MTV como «el tema» de rock argentino de todas sus etapas.  Al igual que en Montevideo, había una legión de agrupaciones que marcaron una diferencia, dejando atrás unas propuestas de magnífico estilo -Los Delfines, Los Zafiros, Los Moonlighs, entre otros- para dejar paso a otras con letras en castellano: Psiglo, El Syndikato, El Kinto, Días de Blues, Totem, Hojas, y más, en la vecina orilla también crecían las iniciativas. Se sumaban Sui Generis, Alma y Vida, en la idea que había dibujado desde su teclado, el cerebro pensante de Litto Nebbia. Primero lo intentó con Los Gatos Salvajes en su Rosario natal y posteriormente con Los Gatos, desembarcando en Buenos Aires, registrando su invalorable discografía en RCA, el sello del fonográfo y el simpático perrito.

«…TENGO UNA IDEA, LA DE IRME AL LUGAR QUE YO MÁS QUIERA…»

Decía le letra envolvente de «La Balsa», un referente total. Inmediatamente se acercarían otras tonalidades de Los Gatos, «Viento, dile a la lluvia, que quiero volaaar y volaaar…», significó si se quiere un aire fresco, novedoso y sentimental para la orquesta; continuando con «Seremos amigos», «Ayer nomás», «Rock de la mujer perdida», en una larga lista. En ese instante la conformación del grupo, era con Ciro Fogliatta en teclados, Alfredo Toth – bajo, Oscar Moro en batería, Kay Galiffi en la viola y el mismo Litto, haciendo las veces de cantante, y tocando armónica y pandereta. En 1968 aparecen en el largo metraje chileno «Ayúdeme usted compadre», como personajes secundarios. Litto con Los Gatos graba varios simples y álbumes, pero por diferencias musicales, y principalmente, por no tener en claro cuáles serían los pasos a seguir, decide abandonar la agrupación en 1969. A partir de ese momento, continuaría su dilatada carrera como solista. Con alrededor de cien discos editados y otras colaboraciones en trabajos ajenos, siendo uno de los músicos más prolíficos de Argentina. En 1983 editó cinco discos. «Yo casi no selecciono, dejo que eso lo haga el público», llegaría a reconocer más adelante. «Mejor instrumentista que cantante, mejor melodista que letrista», lo define Eduardo Berti. Su primer trabajo, Litto Nebbia, 1969, coincide con el estreno de la película «El extraño del pelo largo», dirigida por Julio Porter, en la cual presenta varias de sus canciones. Antes había editado el sencillo «Rosemary» y «Lo que te hace falta es amor». En 1971 fundó la Nebbia’s Band, con la que grabó un disco homónimo enrolado en el jazz rock. Pero, sus ediciones fonográficas son muchísimas hasta el presente y sus shows en directo resultan excelentes en musicalidad y asistencia de público.

HOY, ESTÁ DE CUMPLE

Félix Francisco Nebbia Corbacho, o Litto Nebbia nació en Rosario, provincia de Santa Fe el 21 de julio de 1948. Por consiguiente está cumpliendo hoy, 66 años. Hijo de músicos humildes, comenzó a trabajar como tal desde niño, abandonando el colegio. En Rosario integró como cantante los Wild Cats -luego renombrada con su traducción española, Los Gatos Salvajes- una banda liderada por Ciro Fogliatta. Con ellos se trasladó a Buenos Aires -a 300 Km de Rosario- en 1963 para realizar varias presentaciones en el popular programa televisivo «Escala Musical», viviendo con Fogliatta y otros músicos en un humilde hospedaje del barrio de Once, Hotel Santa Rosa. Cuando el contrato con la televisión se interrumpió obtuvo empleo ejecutando el bajo en un precario local musical llamado «La Cueva», ubicado en barrio norte porteño. Poco a poco Litto Nebbia fue consiguiendo colocar a sus músicos amigos en la banda que tocaba en «La Cueva», hasta formar Los Gatos. Simultáneamente «La Cueva» se convirtió en el centro de concentración del pequeño grupo de músicos rockeros y seguidores que había por entonces en Argentina. La costumbre de ese grupo era que, una vez finalizadas las sesiones en el reducto, se trasladaban a la denominada Plaza Francia o a bares que permanecían abiertos toda la noche, para continuar tocando e intercambiando ideas musicales, hasta el amanecer. Realmente, toda una historia real.  Jamás quedado en sus emprendimientos Litto Nebbia a fines de los setenta fundó el sello independiente Melopea Discos. En 1985 recibió un premio Konex de Platino como el mejor autor/compositor de rock.