Los agentes que participaron del operativo “Caballo de Troya” fueron distinguidos por el jefe de Policía

El comando que participó del operativo “Caballo de Troya” fue distinguido ayer por el jefe de Policía, Inspector General (retirado) Carlos Ayuto Cabrera, quien entregó un premio especial llamado precisamente “Jefe de Policía”, a los agentes que integran dicho grupo de Radio Patrulla.
Los galardonados ingresaron enmascarados al salón de la Jefatura donde recibieron su premio, con el fin de seguir preservando su identidad, dado que gracias al trabajo que cumplieron se logró desarticular una importante banda de contrabandistas, enviando a un nutrido número de delincuentes a prisión.
Como informó oportunamente EL PUEBLO, siete personas fueron procesadas -seis de ellas con prisión- a raíz del operativo “Caballo de Troya”, luego de que fueran interceptadas tres camionetas repletas de contrabando de origen brasileño, derivando en la detención de una docena de personas.
La sorpresa mayor la dio la presencia en la banda de un Oficial Principal de la Policía salteña, quien estaba a cargo de seccional 11ª de Sarandí de Arapey. El agente corrupto encubría a la organización delictiva y trabajaba para sus integrantes a cambio de dinero (500 pesos por cada vehículo transportador de mercadería), conduciendo el automóvil que lideraba la marcha, por si se presentaba algún inconveniente.
El policía fue finalmente procesado con prisión por un delito de cohecho calificado y receptación, siendo trasladado al Complejo Penitenciario Compen (ex-Comcar) del sur del país.
Cuatro contrabandistas de sexo masculino, por su parte, fueron procesados con prisión por un delito reiterado de contrabando, mientras que a una dama se le impuso la prisión domiciliaria como castigo por el mismo delito. Otro hombre fue procesado sin prisión por un delito de receptación.
La banda desarticulada, que era oriunda de Tacuarembó, fue investigada durante un buen tiempo a través de escuchas telefónicas y rastreo de llamadas.
La investigación previa reveló que los contrabandistas no llevaban armas, lo que dio pie para que se dispusieran varios puestos de control, con el fin de poder detener a las siete camionetas de los contrabandistas que se desplazaban una detrás de la otra. Pero sólo pudieron ser detenidos tres de los rodados: el del policía corrupto y dos de los que eran conducidos por los contrabandistas.
EL POR QUÉ DEL
RECONOCIMIENTO
Al reconocer el trabajo de los funcionarios policiales que participaron del operativo, la Jefatura de Policía redactó un escrito donde se esgrimen las razones por las cuales estos se hicieron acreedores a la distinción recibida. El mismo reza lo siguiente: “el premio ‘Jefe de Policía’ es para el cuerpo de Radio Patrulla, la unidad que se le encomendó el operativo “Caballo de Troya”, con el que se pretendía desarticular una organización de delincuentes internacionales que ingresaban importante contrabando y ponían en riesgo, entre otras cosas, la sanidad del país. El operativo demandó horas de vigilancia, mucha cautela y reserva, soportar duras noches de lluvia y frío, lejanas distancias, duplicar horarios de trabajo en la planta urbana para disimular las ausencia de los efectivos policiales que estaban involucrados en la investigación, y continuar con el cometido específico sin disminuir horas de patrullaje. Llegando con sus grupos especiales a desarticular tal organización delictiva, luego de un paciente trabajo de inteligencia, reconocimiento del terreno y aplicación de las estrictas y necesarias medidas de reserva imprescindible para el logro del operativo que demandó más de tres meses. La actitud puesta de manifiesto permanentemente de los policías intervinientes, da la pauta de su convencimiento de que por encima de mezquinos intereses personales están los intereses del grupo, que la unión es la única señal del espíritu del cuerpo, y que la función policial no tiene días, horarios, lugar ni estado del tiempo. Su accionar ha sido ético, frontal, leal, disciplinado y de mucha entrega y dedicación con la tarea encomendada, aún a riesgo de sus propias vidas, lo que no hace otra cosa que enaltecer el nombre de nuestra Unidad Ejecutora y más aún de la Policía Nacional”.

El comando que participó del operativo “Caballo de Troya” fue distinguido ayer por el jefe de Policía, Inspector General (retirado) Carlos Ayuto Cabrera, quien entregó un premio especial llamado precisamente “Jefe de Policía”, a los agentes que integran dicho grupo de Radio Patrulla.

Los galardonados ingresaron enmascarados al salón de la Jefatura donde recibieron su premio, con el fin de seguir17 12 14 012 preservando su identidad, dado que gracias al trabajo que cumplieron se logró desarticular una importante banda de contrabandistas, enviando a un nutrido número de delincuentes a prisión.

Como informó oportunamente EL PUEBLO, siete personas fueron procesadas -seis de ellas con prisión- a raíz del operativo “Caballo de Troya”, luego de que fueran interceptadas tres camionetas repletas de contrabando de origen brasileño, derivando en la detención de una docena de personas.

La sorpresa mayor la dio la presencia en la banda de un Oficial Principal de la Policía salteña, quien estaba a cargo de seccional 11ª de Sarandí de Arapey. El agente corrupto encubría a la organización delictiva y trabajaba para sus integrantes a cambio de dinero (500 pesos por cada vehículo transportador de mercadería), conduciendo el automóvil que lideraba la marcha, por si se presentaba algún inconveniente.

El policía fue finalmente procesado con prisión por un delito de cohecho calificado y receptación, siendo trasladado al Complejo Penitenciario Compen (ex-Comcar) del sur del país.

Cuatro contrabandistas de sexo masculino, por su parte, fueron procesados con prisión por un delito reiterado de contrabando, mientras que a una dama se le impuso la prisión domiciliaria como castigo por el mismo delito. Otro hombre fue procesado sin prisión por un delito de receptación.

La banda desarticulada, que era oriunda de Tacuarembó, fue investigada durante un buen tiempo a través de escuchas telefónicas y rastreo de llamadas.

La investigación previa reveló que los contrabandistas no llevaban armas, lo que dio pie para que se dispusieran varios puestos de control, con el fin de poder detener a las siete camionetas de los contrabandistas que se desplazaban una detrás de la otra. Pero sólo pudieron ser detenidos tres de los rodados: el del policía corrupto y dos de los que eran conducidos por los contrabandistas.

EL POR QUÉ DEL RECONOCIMIENTO

Al reconocer el trabajo de los funcionarios policiales que participaron del operativo, la Jefatura de Policía redactó un escrito donde se esgrimen las razones por las cuales estos se hicieron acreedores a la distinción recibida. El mismo reza lo siguiente: “el premio ‘Jefe de Policía’ es para el cuerpo de Radio Patrulla, la unidad que se le encomendó el operativo “Caballo de Troya”, con el que se pretendía desarticular una organización de delincuentes internacionales que ingresaban importante contrabando y ponían en riesgo, entre otras cosas, la sanidad del país. El operativo demandó horas de vigilancia, mucha cautela y reserva, soportar duras noches de lluvia y frío, lejanas distancias, duplicar horarios de trabajo en la planta urbana para disimular las ausencia de los efectivos policiales que estaban involucrados en la investigación, y continuar con el cometido específico sin disminuir horas de patrullaje. Llegando con sus grupos especiales a desarticular tal organización delictiva, luego de un paciente trabajo de inteligencia, reconocimiento del terreno y aplicación de las estrictas y necesarias medidas de reserva imprescindible para el logro del operativo que demandó más de tres meses. La actitud puesta de manifiesto permanentemente de los policías intervinientes, da la pauta de su convencimiento de que por encima de mezquinos intereses personales están los intereses del grupo, que la unión es la única señal del espíritu del cuerpo, y que la función policial no tiene días, horarios, lugar ni estado del tiempo. Su accionar ha sido ético, frontal, leal, disciplinado y de mucha entrega y dedicación con la tarea encomendada, aún a riesgo de sus propias vidas, lo que no hace otra cosa que enaltecer el nombre de nuestra Unidad Ejecutora y más aún de la Policía Nacional”.