Los hermanos Medina continuadores del apellido en Hebraica Macabi

Los hermanos Facundo y Octavio Medina están desde hace unos años radicados en la capital del país para apostar a un desarrollo como jugadores de muy alto objetivo.  El caso de Facundo se fue como un base prometedor y ha desarrollado su talento a partir de las categorías formativas y su alternancia en el plantel superior del campeón 2011 de nuestro básquetbol. Su hermano Octavio tiene además un muy buen trabajo desarrollado con las Selecciones de Formativas, siendo un jugador determinante en su edad para los puestos a los que ha sido llamado por el entrenador nacional Fernando Cabrera. Ahora integra los planteles correspondientes a su edad y también el plantel superior de Hebraica, obteniendo así un roce importantísimo para su desarrollo.  Pero además, ambos cargan con la responsabilidad de defender en el club un apellido que hizo historia. Miguel Medina, su padre, fue un jugador de rápido rendimiento. A sus 18 años fue recomendado por Omar Arrestia y su actuación fue clave en la obtención del campeonato Federal en el año 1975. Luego estuvo muchos años en la institución y es recordado por sus compañeros de aquella época, hoy dirigentes que han montado tremendo equipo profesional de nivel internacional.
¿Se siente la presión del apellido?
Octavio – La verdad es que no, nosotros tenemos que seguir en la nuestra, cumpliendo y por supuesto que nos hablan todos muy bien de él pero nosotros tenemos que estar en nuestro proyecto.
Facundo – Nos cuentan muchas anécdotas y todos nos cuentan cosas porque además lo siguieron a él en su carrera, se nota que le tienen un gran afecto y nosotros tenemos que intentar dejar un buen recuerdo como lo hizo él en el club.
En el puesto de Base están los mejores del país por delante de Facundo.
Facundo – Están los mejores sí, Panchi Barrera y Luciano Parodi, jugadores con los cuales uno aprende todo el tiempo. Qué mejor que tenerlos a ellos en cada práctica. Detrás de ellos estamos Salvador Zanotta y yo, tratando de aprovechar la oportunidad.
Sucede lo mismo con los pivots, de gran jerarquía y envergadura física. ¿Cómo hace un joven como Octavio, con su físico en plena formación y desarrollo para bancarlos?
Octavio – Sí, donde más cuesta es en lo físico; estoy metiendo mucho trabajo en el gimnasio y tratando de desarrollar más físico, además de que en mayores trato de salir a la posición de alero, a jugar en el tres, con todos los consejos que recibo del Pica Aguiar y con los entrenadores que me ayudan para eso. Pero de todas formas hay que seguir trabajando el físico y …  a meter… como se pueda. A nivel de Selección Cabrera ya me pide salir a jugar de tres y ahora en los trabajos de la Selección Mayor también Pablo López me citó y el objetivo es desarrollarme en ese puesto.
Los chicos siguen en contacto con sus compañeros de formación de Salto Uruguay. A la distancia por internet y cada vez que se pueden escapar a Salto un tiempito.
Facundo – Yo sigo todo lo de Salto Uruguay por las redes sociales y eso, además que cada vez que voy a Salto entreno en Salto Uruguay, con los viejos amigos. Los viejos tiempos se siguen recordando y nos juntamos siempre. Por suerte los amigos siguen siendo el mismo grupo y nosotros formamos parte de ese grupo, en el club y afuera del club.
Entonces ¿vendrá el saludo para ellos desde Montevideo a través de esta nota?
Facundo – Sí, a toda la familia y a todos los amigos un saludo grande.
Octavio – Sí, a toda la familia más que nada…
Son deportistas, hijos de deportistas y con la educación que viene de una “madera” excepcional. Todos resaltan en Hebraica su aplicación al juego y al entrenamiento, su trato educado y respetuoso y sus enormes condiciones de futuro. Además flota el recuerdo de Miguel, el popular “Huevo”, que un día tuvo que sacar las castañas del fuego ante la suspensión de su mentor, el gran Omar Arrestia suspendido. Ese día era la final y todos daban favorito al rival Aguada. Pero el salteño fue un león y dio vuelta la historia. Campeonato ganado y recuerdos hasta el día de hoy. Por eso la garantía que significa contar con dos “Medinas” más según nos decía un viejo dirigente. Como esas series que uno quiere seguir viendo… Continuará.

Los hermanos Facundo y Octavio Medina están desde hace unos años radicados en la capital del país para apostar a un desarrollo como jugadores de muy alto objetivo.  El caso de Facundo se fue como un base prometedor y ha desarrollado su talento a partir de las categorías formativas y su alternancia en el plantel superior del campeón 2011 de nuestro básquetbol. Su hermano Octavio tiene además un muy buen trabajo desarrollado con las Selecciones de Formativas, siendo un jugador determinante en su edad para los puestos a los que ha sido llamado por el entrenador nacional Fernando Cabrera. Ahora integra los planteles correspondientes a su edad y también el plantel superior de Hebraica, obteniendo así un roce importantísimo para su desarrollo.  Pero además, ambos cargan con la responsabilidad de defender en el club un apellido que hizo historia. Miguel Medina, su padre, fue un jugador de rápido rendimiento. A sus 18 años fue recomendado por Omar Arrestia y su actuación fue clave en la obtención del campeonato Federal en el año 1975. Luego estuvo muchos años en la institución y es recordado por sus compañeros de aquella época, hoy dirigentes que han montado tremendo equipo profesional de nivel internacional.

¿Se siente la presión del apellido?

Octavio – La verdad es que no, nosotros tenemos que seguir en la nuestra, cumpliendo y por supuesto que nos hablan todos muy bien de él pero nosotros tenemos que estar en nuestro proyecto.

Facundo – Nos cuentan muchas anécdotas y todos nos cuentan cosas porque además lo siguieron a él en su carrera, se nota que le tienen un gran afecto y nosotros tenemos que intentar dejar un buen recuerdo como lo hizo él en el club.

En el puesto de Base están los mejores del país por delante de Facundo.

Facundo – Están los mejores sí, Panchi Barrera y Luciano Parodi, jugadores con los cuales uno aprende todo el tiempo. Qué mejor que tenerlos a ellos en cada práctica. Detrás de ellos estamos Salvador Zanotta y yo, tratando de aprovechar la oportunidad.

Sucede lo mismo con los pivots, de gran jerarquía y envergadura física. ¿Cómo hace un joven como Octavio, con su físico en plena formación y desarrollo para bancarlos?

Octavio – Sí, donde más cuesta es en lo físico; estoy metiendo mucho trabajo en el gimnasio y tratando de desarrollar más físico, además de que en mayores trato de salir a la posición de alero, a jugar en el tres, con todos los consejos que recibo del Pica Aguiar y con los entrenadores que me ayudan para eso. Pero de todas formas hay que seguir trabajando el físico y …  a meter… como se pueda. A nivel de Selección Cabrera ya me pide salir a jugar de tres y ahora en los trabajos de la Selección Mayor también Pablo López me citó y el objetivo es desarrollarme en ese puesto.

Los chicos siguen en contacto con sus compañeros de formación de Salto Uruguay. A la distancia por internet y cada vez que se pueden escapar a Salto un tiempito.

Facundo – Yo sigo todo lo de Salto Uruguay por las redes sociales y eso, además que cada vez que voy a Salto entreno en Salto Uruguay, con los viejos amigos. Los viejos tiempos se siguen recordando y nos juntamos siempre. Por suerte los amigos siguen siendo el mismo grupo y nosotros formamos parte de ese grupo, en el club y afuera del club.

Entonces ¿vendrá el saludo para ellos desde Montevideo a través de esta nota?

Facundo – Sí, a toda la familia y a todos los amigos un saludo grande.

Octavio – Sí, a toda la familia más que nada…

Son deportistas, hijos de deportistas y con la educación que viene de una “madera” excepcional. Todos resaltan en Hebraica su aplicación al juego y al entrenamiento, su trato educado y respetuoso y sus enormes condiciones de futuro. Además flota el recuerdo de Miguel, el popular “Huevo”, que un día tuvo que sacar las castañas del fuego ante la suspensión de su mentor, el gran Omar Arrestia suspendido. Ese día era la final y todos daban favorito al rival Aguada. Pero el salteño fue un león y dio vuelta la historia. Campeonato ganado y recuerdos hasta el día de hoy. Por eso la garantía que significa contar con dos “Medinas” más según nos decía un viejo dirigente. Como esas series que uno quiere seguir viendo… Continuará.