Los ómnibus de la ausencia

No es la primera vez que desde EL PUEBLO apuntamos el hecho, pero ahora otra vez se torna necesario. Sobre todo, porque en la semana se suman quienes a través de la vía telefónica o mensajes de texto, coinciden en la ausencia de ómnibus en la zona del Parque Ernesto Dickinson, tras la conclusión de los partidos. Para los aficionados que no disponen de locomoción propia, no deja de implicar un cuesta arriba. La espera a veces no es menor a los 45 minutos.
Cabe preguntarse si desde la Liga no es posible desarrollarse alguna gestión frente a la División Tránsito de la Intendencia de Salto o desde la propia comuna alentar esa puesta a punto. No parece ser un tema menor. Frente al desencanto surgido en el número de aficionados a los partidos y la recaudación poco generosa, no estaría demás indagar en algunas razones que provocan la recesión. Más allá del clásico de Peñarol y Nacional emitido en directo el pasado miércoles, solo 363 boletos expendidos y por todo concepto la recaudación se situó en $ 43.560. Artigas y su nombradía en el tiempo, ¿es capaz de producir un efecto mayor?
Es la interrogante que acude. Por lo demás, la Liga Salteña de Fútbol necesita recaudar.