María Mercedes Milans Correa Escritora… Con sus amigas: Ofelia Piegas y Luisa Medina

Nacida en Salto, Maria Mercedes fue una excelente escritora, con una enorme y esplendida capacidad, que sorprendía.
Hija de una familia muy conocida, ya que su papá Artigas Milans, era pintor y escritor.
Le hace entrega éste, de un  sin fin de conocimientos que su hija los recoge, los aprecia y los vuelca a sus semejantes.
Sus estudios de magisterio, quedaron suspendidos, ya que decidió dedicarse a su hogar y a su familia.
Tuvo  seis hijos, y unos cuantos nietos, que adoraba y la adoraban.
Con algunos de ellos, de 10 u 11 años, concurría a La Redota, y disfrutaba mucho al lado de ellos.
Sus cuentos y poemas calaron hondo en la memoria de los salteños, que más cerca la tenían. Muchos de esos cuentos, no se han dado a conocer, sus amigos y allegados, la consideraban una persona muy introvertida, por el solo deseo de no querer mostrar su inteligencia y su capacidad.
Es este el recuerdo compartido con Ofelia y Luisa, sus mejores amigas:
¿Cómo conocen a Mercedes?
-Ofelia: En realidad Mercedes, es una familiar de familiares míos.
De modo que yo tenía simplemente referencias de ello. Pero la amistad se inicia, cuando ella se incorpora a la Sociedad del Patrimonio Histórico en el año 1997.
Allí comienza nuestra relación. Sobre todo porque nosotros hace 18 años que llevamos a cabo la reconstrucción de La Redota.
Ella era una persona muy creativa, que aportaba muchas ideas, creando situaciones y episodios que luego nosotros la ensayábamos y la llevábamos a cabo.
Tenía dos condiciones: la enorme facilidad para escribir y la creatividad en la acción.
Seguramente lo heredó del padre que era un gran pintor, pero en mi concepto, era mejor escritor.
Por ese motivo, ella volcaba todo eso interno que tenía y que no afloraba.
Porque era una persona muy retraída, especialmente en su vida particular.
Era impermeable. Tal es así que con la amistad que teníamos, conocía yo muy poco de su vida más íntima.
Tenía una vida interior muy rica, con una sobrada inteligencia, que su timidez opacaba.
Una persona muy rica interiormente y sin ninguna apariencia exterior de serlo.
Volcaba todo eso en sus cuentos, que son hermosos, como Luisa Curú, La Margarita, Casamiento en La Redota, entre otros, que demuestran su capacidad.
Además ganó dos concursos de primeros premios: uno fue, en los festejos de los 250 años de la fundación de Salto, que se presentaron muchos, pero fue tan excelente el suyo, con la época cuando se prendían los faroles y el lechero en Salto, entre otras cosas.
Muchas decisiones que se tomaban en la Asociación de Amigos del Patrimonio, fue por ideas suyas.
-Luisa: Contaba con 14 años, concurría a la Asociación de Horacio Quiroga, a talleres de pintura, donde tuve la oportunidad de conocer a su papá Artigas Milans, donde fuimos muy amigos.
Y así fue, que a través de esta Institución conocí a esta niñita, la cual desde pequeña, fue muy tímida y siempre andaba con su padre.
Pasado el tiempo y por distintos motivos nos separamos por un tiempo y cuando entro a los Asociación de Amigos del Patrimonio, es que nos volvemos a encontrar y renace la amistad.
Tenía en realidad como lo dice Ofelia, buenísimas ideas.
Se le había ocurrido como promocionando, tratando de atraer gente, hacer una caminata por calle Uruguay, mostrando y contando en voz alta por cuanto lugar que fuera pasando, la historia de museos y edificios mostrando la utilidad que tenían, para que la gente se acercara. Volcarla afuera a la información en vez de asimilarlo nosotros los días de reuniones.
¿Qué le gustaba a Mercedes?
-Ofelia: Todo lo que fuera cultura. Donde estuviera la cultura sencilla, no la avasalladora.
Leía libros buenos. Siempre que había algún tipo de congreso o conferencia sobre cultura, allí estaba.
Por lo general, concurríamos Luisa, ella y yo, brindándonos mutuamente distintos puntos de vista sobre tales reuniones.
Nos acompañó muchas veces a la Meseta de Artigas, donde disfrutaba acompañando este tipo de actividades.
Era muy buena compañera, todos la queríamos muchísimo en el grupo, por eso es que sentimos tanto su partida.
¿Tienen alguna anécdota?
-Ofelia: Sí, solíamos salir juntas, a distintas reuniones.
Concurríamos muy seguido al segundo piso del shopping, donde se encuentra un restaurant, El Mojarra, en que los días jueves, se baila tango.
Mercedes, era muy bonita, moderna y muy agradable,  tal vez por ese motivo, siempre encontraba quien quería bailar con ella.
¿Qué les hubiese gustado compartir con ella?
-Luisa: Nos hubiese gustado que ella nos siguiera acompañando, porque aprendíamos mucho de ella.
Que hubiese seguido su vida para  seguir el contacto. Porque aunque hubiesen  discrepancias, como existe en todos lados, muchas veces, razonábamos entre las tres o  me hacía razonar a mi que yo estaba equivocada.
Era una persona que se interesaba, por todo.
-Ofelia: Tal es así que aún estando muy afectada en su salud, un tiempo antes de fallecer, se entera de que su familia tenía un antepasado que se relacionaban con los celtas. Y yo como profesora de historia,  cuento con muchísimo material, incluso con unos libros muy importantes sobre la historia de la humanidad que son cerca de setenta tomos.
Se lo llevé en forma de reseña, en dos tomos, ya que en el estado en que se encontraba, pensaba yo que era imposible que lo pudiera leer.
A los quince días, me llama y me dice: “ya lo leí”. Había sacado apuntes de los dos tomos y eso prueba su afán de vivir,  aprender y progresar conociendo.
Siempre enriqueciendo su capacidad y seguir conociendo su propia cultura. Y con todo eso sacaba temas para escribir. Pero una persona muy reservada.
¿Qué les quedó por hacer con Mercedes?
-Ofelia: Muchísimo.
Especialmente Los Amigos del Patrimonio, porque era uno de los puntales de defensa y de creatividad. Nosotros allí, defendemos el patrimonio intangible. Vamos por las defensas de nuestros valores y el estudio de nuestros ancestros.
Todo ello le interesaba mucho. Y pienso que la extrañaremos siempre.
-Luisa: Mercedes fue una luchadora siempre. Y creo que hay un verso redactado por ella sobre Vaimaca Pirú, cundo luchábamos para traer su estatua al Museo del Hombre y la Tecnología, que al fin llegó el busto.
Y toda su sapiencia y todo lo que recopilaba leyendo lo volcaba en lo que hacíamos.
¿Cómo la define?
-Ofelia: la defino con una riquísima vida interior, pero con un velo que no permitía que nadie entrara en su intimidad y en su interior.
Y eso la hizo muy separada del mundo real.
Afloraba solamente esa  personalidad, en los hechos puntuales donde volcaba su riqueza interior, en la confección puntualmente, de hechos históricos o literarios.
Ella era impenetrable en cuanto a su intimidad. De su vida particular no trascendía nada.
Muy buena compañera. En mi último cumpleaños, junto a mi familia, comenzaron a cantar boleros muy antiguos, y fue una velada tan linda, rica, alegre, que a mí me quedó para siempre en el recuerdo.
Fue un tiempo antes de fallecer. Fallece en junio de 2013, con más de 70 años.
-Luisa: Era un poco cerrada y yo un poco curiosa y explosiva.
Ella habría un poquito su vida, pero no más. Con versos que leía, le gustaban, se entretenía y sacaba cuentos. No le gustaba la televisión.
Quería tanto a su padre y fue su  compañera, lo cuidó hasta que falleció, y él no tenía defectos para ella. Era su padre.
Mercedes, tenía cosas muy lindas y no era egoísta, ni  con la cultura.
Muy solidaria, si sabía que nos encontrábamos con dificultades de salud, era la primera en llamar, deseando lo mejor o directamente venía a vernos.
En realidad la recuerdo como una excelente compañera.

Nacida en Salto, Maria Mercedes fue una excelente escritora, con una enorme y esplendida capacidad, que sorprendía.

Hija de una familia muy conocida, ya que su papá Artigas Milans, era pintor y escritor.DSCF4865

Le hace entrega éste, de un  sin fin de conocimientos que su hija los recoge, los aprecia y los vuelca a sus semejantes.

Sus estudios de magisterio, quedaron suspendidos, ya que decidió dedicarse a su hogar y a su familia.

Tuvo  seis hijos, y unos cuantos nietos, que adoraba y la adoraban.

Con algunos de ellos, de 10 u 11 años, concurría a La Redota, y disfrutaba mucho al lado de ellos.

Sus cuentos y poemas calaron hondo en la memoria de los salteños, que más cerca la tenían. Muchos de esos cuentos, no se han dado a conocer, sus amigos y allegados, la consideraban una persona muy introvertida, por el solo deseo de no querer mostrar su inteligencia y su capacidad.

Es este el recuerdo compartido con Ofelia y Luisa, sus mejores amigas:

¿Cómo conocen a Mercedes?

-Ofelia: En realidad Mercedes, es una familiar de familiares míos.

De modo que yo tenía simplemente referencias de ello. Pero la amistad se inicia, cuando ella se incorpora a la Sociedad del Patrimonio Histórico en el año 1997.

Allí comienza nuestra relación. Sobre todo porque nosotros hace 18 años que llevamos a cabo la reconstrucción de La Redota.

Ella era una persona muy creativa, que aportaba muchas ideas, creando situaciones y episodios que luego nosotros la ensayábamos y la llevábamos a cabo.

Tenía dos condiciones: la enorme facilidad para escribir y la creatividad en la acción.

Seguramente lo heredó del padre que era un gran pintor, pero en mi concepto, era mejor escritor.

Por ese motivo, ella volcaba todo eso interno que tenía y que no afloraba.

Mercedes y LucíaPorque era una persona muy retraída, especialmente en su vida particular.

Era impermeable. Tal es así que con la amistad que teníamos, conocía yo muy poco de su vida más íntima.

Tenía una vida interior muy rica, con una sobrada inteligencia, que su timidez opacaba.

Una persona muy rica interiormente y sin ninguna apariencia exterior de serlo.

Volcaba todo eso en sus cuentos, que son hermosos, como Luisa Curú, La Margarita, Casamiento en La Redota, entre otros, que demuestran su capacidad.

Además ganó dos concursos de primeros premios: uno fue, en los festejos de los 250 años de la fundación de Salto, que se presentaron muchos, pero fue tan excelente el suyo, con la época cuando se prendían los faroles y el lechero en Salto, entre otras cosas.

Muchas decisiones que se tomaban en la Asociación de Amigos del Patrimonio, fue por ideas suyas.

-Luisa: Contaba con 14 años, concurría a la Asociación de Horacio Quiroga, a talleres de pintura, donde tuve la oportunidad de conocer a su papá Artigas Milans, donde fuimos muy amigos.

Y así fue, que a través de esta Institución conocí a esta niñita, la cual desde pequeña, fue muy tímida y siempre andaba con su padre.

Pasado el tiempo y por distintos motivos nos separamos por un tiempo y cuando entro a los Asociación de Amigos del Patrimonio, es que nos volvemos a encontrar y renace la amistad.

Tenía en realidad como lo dice Ofelia, buenísimas ideas.

Se le había ocurrido como promocionando, tratando de atraer gente, hacer una caminata por calle Uruguay, mostrando y contando en voz alta por cuanto lugar que fuera pasando, la historia de museos y edificios mostrando la utilidad que tenían, para que la gente se acercara. Volcarla afuera a la información en vez de asimilarlo nosotros los días de reuniones.

¿Qué le gustaba a Mercedes?

-Ofelia: Todo lo que fuera cultura. Donde estuviera la cultura sencilla, no la avasalladora.

Leía libros buenos. Siempre que había algún tipo de congreso o conferencia sobre cultura, allí estaba.

Por lo general, concurríamos Luisa, ella y yo, brindándonos mutuamente distintos puntos de vista sobre tales reuniones.

Nos acompañó muchas veces a la Meseta de Artigas, donde disfrutaba acompañando este tipo de actividades.Mercedes y Ofelia

Era muy buena compañera, todos la queríamos muchísimo en el grupo, por eso es que sentimos tanto su partida.

¿Tienen alguna anécdota?

-Ofelia: Sí, solíamos salir juntas, a distintas reuniones.

Concurríamos muy seguido al segundo piso del shopping, donde se encuentra un restaurant, El Mojarra, en que los días jueves, se baila tango.

Mercedes, era muy bonita, moderna y muy agradable,  tal vez por ese motivo, siempre encontraba quien quería bailar con ella.

¿Qué les hubiese gustado compartir con ella?

-Luisa: Nos hubiese gustado que ella nos siguiera acompañando, porque aprendíamos mucho de ella.

Que hubiese seguido su vida para  seguir el contacto. Porque aunque hubiesen  discrepancias, como existe en todos lados, muchas veces, razonábamos entre las tres o  me hacía razonar a mi que yo estaba equivocada.

Era una persona que se interesaba, por todo.

-Ofelia: Tal es así que aún estando muy afectada en su salud, un tiempo antes de fallecer, se entera de que su familia tenía un antepasado que se relacionaban con los celtas. Y yo como profesora de historia,  cuento con muchísimo material, incluso con unos libros muy importantes sobre la historia de la humanidad que son cerca de setenta tomos.

Se lo llevé en forma de reseña, en dos tomos, ya que en el estado en que se encontraba, pensaba yo que era imposible que lo pudiera leer.

Luisa  y  OfeliaA los quince días, me llama y me dice: “ya lo leí”. Había sacado apuntes de los dos tomos y eso prueba su afán de vivir,  aprender y progresar conociendo.

Siempre enriqueciendo su capacidad y seguir conociendo su propia cultura. Y con todo eso sacaba temas para escribir. Pero una persona muy reservada.

¿Qué les quedó por hacer con Mercedes?

-Ofelia: Muchísimo.

Especialmente Los Amigos del Patrimonio, porque era uno de los puntales de defensa y de creatividad. Nosotros allí, defendemos el patrimonio intangible. Vamos por las defensas de nuestros valores y el estudio de nuestros ancestros.

Todo ello le interesaba mucho. Y pienso que la extrañaremos siempre.

-Luisa: Mercedes fue una luchadora siempre. Y creo que hay un verso redactado por ella sobre Vaimaca Pirú, cundo luchábamos para traer su estatua al Museo del Hombre y la Tecnología, que al fin llegó el busto.

Y toda su sapiencia y todo lo que recopilaba leyendo lo volcaba en lo que hacíamos.

¿Cómo la define?

-Ofelia: la defino con una riquísima vida interior, pero con un velo que no permitía que nadie entrara en su intimidad y en su interior.

Y eso la hizo muy separada del mundo real.

Afloraba solamente esa  personalidad, en los hechos puntuales donde volcaba su riqueza interior, en la confección puntualmente, de hechos históricos o literarios.

Ella era impenetrable en cuanto a su intimidad. De su vida particular no trascendía nada.

Muy buena compañera. En mi último cumpleaños, junto a mi familia, comenzaron a cantar boleros muy antiguos, y fue una velada tan linda, rica, alegre, que a mí me quedó para siempre en el recuerdo.

Fue un tiempo antes de fallecer. Fallece en junio de 2013, con más de 70 años.

-Luisa: Era un poco cerrada y yo un poco curiosa y explosiva.

Ella habría un poquito su vida, pero no más. Con versos que leía, le gustaban, se entretenía y sacaba cuentos. No le gustaba la televisión.

Quería tanto a su padre y fue su  compañera, lo cuidó hasta que falleció, y él no tenía defectos para ella. Era su padre.

Mercedes, tenía cosas muy lindas y no era egoísta, ni  con la cultura.

Muy solidaria, si sabía que nos encontrábamos con dificultades de salud, era la primera en llamar, deseando lo mejor o directamente venía a vernos.

En realidad la recuerdo como una excelente compañera.







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