Mario Vargas Llosa es Nóbel de Literatura

Un premio a las letras latinoamericanas

7Mario Vargas Llosa, peruano de 74 años de edad, es el nuevo Premio Nóbel de Literatura. No es esto más que un acto de pura justicia, merecido reconocimiento quizás al intelectual más lúcido que ha dado esta parte del mundo en las últimas décadas. Narrador, ensayista, político. Ninguna cuestión humana le fue ajena y trató los más diversos temas tanto en obras de ficción como en ensayos y notas en libros o publicadas por los medios más prestigiosos del mundo.

Dedicado con fervor a la actividad política, y no como un simple militante sino como alguien que incluso llegó a ser candidato a la Presidencia de su país, no quiso nunca, sin embargo, “usar” su ideología como forma fácil de obtener lectores-compradores para su literatura. Sus novelas son creación literaria sin contaminación, lo que no significa que en ellas no estén contenidas, como ya se dijo, todas las cuestiones sociales.

Algunos cambios en su pensamiento político a lo largo del tiempo, no han demostrado otra cosa que la búsqueda de coherencia con su forma de ver el mundo y su necesidad de adaptarse, en las acciones, a los dictados de la propia conciencia, cuando quizás otros hubieran optado por seguir en una senda que, aunque ya no la compartieran, podría favorecerlos y darles incluso mejores resultados económicos.

Los valores literarios de sus novelas son incuestionables. Baste decir que a ellas, entre las de otros pocos, se debe el crecimiento en cuanto a calidad de la literatura latinoamericana y su expansión por el mundo poco después de la mitad del siglo XX. Ese grupo impulsor de la literatura latinoamericana, en el que se puede incluir a Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Carlos Fuentes entre otros, es el que ha sido llamado “grupo del Boom” (onomatopeya que alude a esa expansión rápida) y que ahora es premiado con un segundo Premio Nóbel, ya que García Márquez lo había recibido en 1982. Como afirmara el propio Vargas Llosa, este premio viene a respaldar a la literatura de toda una región. El peruano se suma así, además del colombiano García Márquez, a los chilenos Pablo Neruda y Gabriela Mistral, y al mexicano Octavio Paz, latinoamericanos que han obtenido esta distinción. No son pocos los estudiosos que coinciden en la merecida adjudicación del Nóbel al argentino Jorge Luis Borges, que nunca se concretó. Y Vargas Llosa no estuvo al margen; al recibir el premio afirmó: «me da cierta vergüenza haber obtenido un premio que debieron haberle dado a Borges».

Lenguaje manejado con maestría que hasta le permite ciertas rupturas con formas tradicionales, personajes con rasgos psicológicos bien definidos que permanentemente entran en juego de espejos con los lectores, temas abordados de forma profunda y original, hacen de Vargas Llosa un escritor que jamás subestima a los receptores con clichés o fórmulas repetidas sino que les propone, al mismo tiempo que esparcimiento en la lectura placentera, instancias de razonamiento profundo y reflexión.

Entre los muchísimos títulos publicados se destacan: Los jefes (1959), La ciudad y los perros (1963), La casa verde (1966), Los cachorros (1967), Conversación en la catedral (1969-2010), Pantaleón y las visitadoras (1973), La tía Julia y el escribidor (1977), La guerra del fin del mundo (1981), La fiesta del Chivo (2000).

Algunas de sus más recientes publicaciones son: El viaje a la ficción (2008), Sables y utopías (2009), Las mil noches y una noche (2009), Fonchito y la luna (2010), El sueño del celta (2010).

De aquí en más es seguro que su obra va a cobrar aún mayor popularidad, a ganar más lectores y seguidores. Desde esta página de EL PUEBLO, vaya también una invitación a leer las obras de Mario Vargas Llosa, a conocer al menos algunas de las mejores páginas que se han escrito en lengua española, y que nacieron en esta región del planeta.