Más lluvias agravan las inundaciones en ciudad paraguaya fronteriza con Argentina

Asunción, 31 ene (EFE).- Nuevas lluvias provocaron hoy más inundaciones en distintas ciudades del sur de Paraguay, en la zona fronteriza con Argentina, donde desde hace dos meses hay unas 100.000 personas desplazadas por la crecida del río que da nombre al país.
Una intensas lluvias de casi 200 milímetros ocurridas durante el fin de semana en los alrededores de la ciudad de Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, fronterizo con Argentina, hizo subir dos centímetros el nivel del río Paraguay, inundando buena parte de esa ciudad.
La crecida ha obligado a abandonar sus casas a cientos de damnificados que ya habían vuelto a sus hogares tras pasar cerca de un mes en refugios, algunos de ellos en la fronteriza provincia argentina de Formosa.
El río Paraguay se mantiene en su zona crítica con un nivel de 8,76 metros a su paso por Formosa, según la Dirección de Meteorología e Hidrología.
Mientras que en Asunción el río ha seguido bajando y se estaciona en los 6,5 metros, que aunque queda ya lejos del récord histórico de 7,88 metros, aún imposibilita a decenas de miles de familias volver a sus casas en la capital del país.
Para este domingo la probabilidad de precipitaciones persiste en gran parte del territorio paraguayo, aunque serían en su mayoría en forma dispersa acompañadas de ocasionales tormenta eléctricas para el centro, este y noreste de la región oriental.
Para el inicio de semana se mantendrán las condiciones inestables con lluvias y ocasionales tormentas eléctricas en casi todo el país, según el reporte meteorológico.
La mayoría de las aproximadamente 100.000 personas desplazadas por la crecida están viviendo en unos 120 campamentos repartidos en todo Asunción, donde han construido precarias viviendas de madera y chapa.
Unas 1.500 de esas personas han regresado a sus hogares, según informó la Municipalidad, ante el descenso del nivel del río.
Ese retorno se produjo pese a la recomendación en sentido contrario de las autoridades, que prevén una crecida estacional del río en marzo y otros meses después, a causa de nuevas precipitaciones provocadas por el fenómeno meteorológico El Niño.