Maximiliano de la Cruz: cuando se vive y disfruta del humor como medio de vida

Cómico, comediante, actor, conductor…

6Hace tiempo que Maximiliano de la Cruz brilla con luz propia gracias al talento natural que tiene para hacer reír, además de lograr desprenderse por mérito propio de la imponente imagen que en la televisión uruguaya posee su padre, Cacho de la Cruz.

El gran misterio que intentamos develar en esta nota es si se trata de un personaje o es como es, con ese histrionismo y permanente humor que nos ha permitido conocer a través de los años. Descubrimos a una persona inquieta, humilde, que agrada y que es como se lo ve en la pantalla, quizás con un poco

menos de revoluciones por minuto… quizás.

¿Sos el uruguayo con la cédula más grande?

– (Risas) Tengo seis nombres, Maximiliano Ricardo Javier Fausto Nicolás Arturo de la Cruz.

- ¿Tu papá tenía muchos compromisos?

– Sabés que son amigos, Maximiliano fue porque le gustaba a todo el mundo, pero Ricardo es un amigo de mi viejo –son todos argentinos-, Javier y Fausto son otros amigos, Nicolás y Arturo son mis abuelos. Menos mal que mi viejo tenía pocos amigos (risas)

- ¿Comenzaste a trabajar en la televisión en “Maxi Animados”?

– Antes de eso hice un programa llamado “El club de las tortugas ninjas”. Luego vino “Maxi dibujos” y después “Maxi animados”. Pero lo primero fue lo de las tortugas ninjas con todo el furor que hubo por aquellos tiempos, se vino luego la película y toda esa movida.

- Y en “Maxi Animados” comenzaron contigo Paola Bianco y Gaspar…

– Si, Gaspar se casó hace poco pero ya estaba conviviendo con su pareja y tenía una nenita, formalizó digamos.

- Así que la de ustedes fue una generación bastante fermental a nivel de la televisión.

– Si, fue una etapa buena, pero no solo por quienes estábamos delante de cámaras sino mucha gente que estaba en producción, cameraman que hoy en día están trabajando en un canal, fue como un semillero importante para todos.

- ¿Cómo te definís, cómico o actor?

– Y… si… como cómico… comediante, actor, conductor también, pero siempre dentro de la faceta del humor.

- Recuerdo aquellos sketches que hacías con Gaspar, se notaba que se divertían, queda la duda dónde estaba el trabajo y dónde la diversión.

– Tal cual, ahora en You Tube hay algunas cosas colgadas de esa época, nos divertíamos mucho. Teníamos algo medio previsto pero la mayor parte de lo que salía surgía en el momento, sobre el pucho, porque también nos exigía el ritmo, yo también era productor y tenía que destinar tiempo a eso también, editar lo que grabábamos, todos hacíamos todo entonces y a veces como que no teníamos tiempo para sentarnos y pensar y elaborar bien la idea, la que iba surgiendo medio a los golpes.

- ¿Cómo se logra el equilibrio entre el trabajo, la diversión y tener la obligación de un rendimiento hacia el canal?

– Este trabajo es especial porque te gusta lo que hacés, se disfruta mucho más que cualquier otro trabajo… bueno, no, cada uno disfruta de su trabajo aquello que le gusta, yo que se, al médico le gusta operar supongo, pero digo, como que esto te da otra libertad, el arte en general, que los bailarines hasta los pintores, todo lo que tiene que ver con la creatividad y el arte como que es bastante libre. En mi caso con  el humor siempre tenés que divertirte si no ahí la quedás porque eso se transmite también. Pero después, hay un grupo de trabajo en el canal que apoya todo eso como para que ya sea a la vista algo lindo, que quede producido que por lo general yo no tengo nada que ver, me arman las cosas y yo pongo lo mío también, es como la fusión de varias cosas.

- Siempre te hemos visto en proyectos colectivos, pero ahora te estás animando a algo más individual, más personal, ¿a qué se debe ese cambio?

– Me parece que son momentos que van llegando, más en esta carrera que hace tiempo que estoy. Yo nunca forcé nada ni me desesperé, disfruté cada cosa, disfruté cuando trabajé con elenco en teatro o en televisión haciendo humor, conduciendo o co conduciendo, y bueno, ahora se dio esto que produje yo solo. Al principio me daba un poquito de miedo, siempre hay un poco de incertidumbre de cómo te puede ir y que la gente te acepte y te compre lo que vos le querés vender, pero por ahora va saliendo bien la cosa. Siempre es un desafío porque al estar solo incluso produciéndolo, como que es más responsabilidad también.

- Pero además te animaste a cruzar el charco y te fue bien, hasta reconocieron tu trabajo con algún premio.

– Si, el año pasado me dieron el premio revelación del teatro argentino, estuvo buenísimo, gracias a la participación del espectáculo de Aníbal Pachano que hicimos todo el año pasado, hicimos gira, hicimos Mar del Plata y ahora ya estamos ensayando para hacer un espectáculo nuevo que empieza ahora a fines de abril o principios de mayo.

- ¿Cuál es el público más difícil, el argentino o el uruguayo?

– El uruguayo es más bravo. El uruguayo lo que hace es ir a ver qué vas a hacer, “a ver, haceme reír”…

- ¿Te va a desafiar?

– Exactamente, y allá en Argentina como que van más predispuestos a lo que van a ver, “¿vamos a reírnos? Dale, vamos a reírnos y a divertirnos”, como que tienen más cultura de salir y ver muchos espectáculos y no te juzgan ni prejuzgan, como que acá a veces pasa eso. A mí me ha pasado de terminar las funciones con este espectáculo y la gente que se te acerca, que está bueno que lo hagan, te dicen, “che, mirá, yo no iba a venir pero te veía a vos por la tele, no me gusta lo que hacés, pero vine para ver qué es lo que ibas a hacer y la verdad que me encantó, me sorprendió, está buenísimo, te felicito”. Eso está bueno porque es como un desafío, ganarle también a ese tipo que va al teatro con ese prejuicio.

- Cuando trabajaste con tu padre en “El show del mediodía” haciendo juegos se te veía un poco contenido, ¿era por tener al lado a Cacho?

– No, no, pero ahí no era mi padre, era el conductor y como con Pachano, él era la figura y yo hago mi participación y tá, esas cosas son códigos de televisión que tiene que ser así. Ahí hacía algo que a mí me gustaba y me divertía pero también estaba en el lugar donde tenía que estar. Después se fueron dando otras cosas y bueno, a medida que vas creciendo y van cambiando los formatos mismos del programa te vas acomodando. Pero nunca hubo algo de parte de mi viejo como que no hiciera algo.

- ¿Haz hecho radio?

– Radio hice una vez sola hace mucho tiempo en Montevideo por un tiempo cortito, aunque el año pasado hice en Argentina. Para hacer radio tenés que ser un bicho de radio, como todo, hay que adaptarse y la verdad que yo no me adapté, no se, es raro, yo necesito la imagen. Me divierte mucho igual hacerlo.

- ¿Qué te gusta más, la tele o el teatro?

– Son formatos distintos. Lo bueno del teatro es que tenés la respuesta inmediata ahí de la gente con un chiste o alguna acción, más en esto que estoy haciendo ahora en Stand up de ir y hablar con la gente, está buenísimo porque capaz que no se rió en el momento que vos pensabas y tenés que pilotearla y seguir y meter otro, pero testeas ahí en el momento. La televisión lo que tiene es que lo hiciste y si no es en vivo grabaste y quedó ahí, y si es en vivo tampoco tenés una respuesta porque no sabés lo que pasa del otro lado, podés tener al otro día o a la semana la respuesta cuando te encontrás con alguien en la calle y te comenta, o con el rating que te marca ahora el minuto a minuto, lo que más gustó y lo que menos gustó. Yo nací en la televisión y me gusta trabajar en ella, pero el teatro se me fue metiendo y fui descubriéndolo y aprendiendo mucho a medida que se me fueron presentando oportunidades, y si hay un año que no hago teatro, extraño, me siento mal.

- ¿Sos un personaje o en verdad sos así como se te ve en la tele o en el teatro?

– Soy un tipo bastante divertido, quizás no lo soy tanto como se puede ver en la tele porque iría preso (risas), pero soy un tipo con humor, me gusta estar de buen humor, tirar para adelante con buena onda.

- Cuando estás en una reunión social y viene una persona y te dice, “haceme reír, contame un chiste”, ¿no te cansa esa situación?

– A veces si, a veces se pasan un poco, pero se ha dado de estar en un asado y soy el primero que digo, “che, vamos a hacer una ronda de chistes” en donde todos participamos. A veces también viene la gente, que no lo hace con maldad, hace eso porque así lo siente y está bueno, y tal vez no se da cuenta que te ponen en una situación incómoda o te da vergüenza a vos también porque vas a un lugar invitado y te piden que hagas un chiste, pero siempre lo piloteas de alguna manera, yo que se, alguien viene te pide que le hagas un chiste y le encajás una piña en la cara al tipo, “¿alguien más quiere que le cuente un chiste?” (risas)

- El comediante es como cualquier ser humano que tiene diferentes estados de ánimo, la diferencia es que vos tenés que salir a escena y hay que rendir con todo, ¿cómo hacés para combatir el mal estado de ánimo?

– Hay momentos en que estoy muy contento y otro momento… (imita un llanto), pero (risas) en realidad, no me gusta expresar lo negativo, lo que es un problema porque uno se traga todo lo malo y después como que cuesta un poco más salir adelante… he pasado por situaciones feas y he tenido que hacer televisión o teatro. A veces es como un escape también, sirve para olvidarte o…

- ¿Tipo terapia?

– Si, si, no se si buena o mala pero al menos te olvidás un rato y metés para adelante y después volvés y lo charlás, están los amigos y la familia también que son algo importante.

- ¿No te ha dado por hacer humor político?

– No, nunca me gustó, no me interesa. Primero porque no sigo mucho la política, no entiendo mucho de política, no leo diarios, no soy un tipo que esté al tanto de todo.

- ¿Cómo te nutrís para hacer chistes entonces?

– Te diría que a veces lo pienso, o me estoy bañando o viajando escribo cosas o si no las pienso y me quedan en la memoria y después las tiro en la compu, escribo sobre lo cotidiano, sobre lo que me pasa o armo un monólogo en base a algo.

- Por tu propio esfuerzo y con tus años de trayectoria en el medio lograste despegarte del rótulo de ser el hijo de, para ser reconocido por vos mismo, de todas formas, ¿cuánto te influyó ser el hijo de Cacho de la Cruz?

– Mucho, casi un setenta por ciento habrá sido, siempre, y todavía tiene mucha influencia porque a mí me gusta lo que hace mi viejo, me gusta charlar con él de laburo y aprender. De hecho, hago cosas como en el espectáculo de Aníbal (Pachano) donde me dieron un premio y de las cuatro cosas que hacía, dos las hacía mi padre, me las había pasado, eran números de él, yo lo veía y en algún momento las quise hacer porque me parecían maravillosas. No me molesta tampoco que la gente me asocie obviamente con mi padre porque somos parecidos, hacemos humor los dos, trabajamos juntos mucho tiempo, entonces, nunca fue una carga para mí eso, al revés, lo aproveché para mí para aprender y luego poder volcarlo en lo profesional.

- Tu padre es argentino, vino a Uruguay y aquí hizo toda su carrera, vos cruzaste ahora el charco y fuiste un éxito, ¿estás pensando cruzar definitivamente a trabajar a Argentina cómo han hecho otros cómicos uruguayos?

– Yo estoy instalado en Buenos Aires hace ya como tres años, pasa que mi cabeza y mi idea siempre fue poder seguir trabajando y manteniendo cosas acá porque me gusta, porque quiero seguir creciendo en mi país. Entonces, lo que hago es viajar casi siempre, ahora porque estamos ensayando, tengo libre pero cuando comencemos la obra en Buenos Aires será de miércoles a domingo y lunes y martes seguramente vuelva a Uruguay a grabar y hacer algo más y después ya me vuelvo, pero la mayoría de tiempo estoy allá. Crucé para generar campo, tener más laburo y crecer en mi carrera.

- Tu forma de hacer humor es típico nuestro, ¿cómo cae en Argentina?

– Hay como un nicho ahí que no se hace, es un humor que la gente lo entiende, y yo prefiero hacer el tipo de humor que a mí me gusta. No sé si ponerlo como humor uruguayo, pasa que hay un humor que es bastante universal.

- ¿Eras de ver Cacho Bochinche?

– Era de ver e ir, iba todos los sábados, me sacaban a patadas (risas), “otra vez acá vos”.

- ¿Cuál es tu meta?

– En esto creo que todo el mundo tiene objetivos o hay que ponerse objetivos para seguir creciendo y avanzando. Acá en Uruguay, esto mismo de estar hoy acá en Salto haciendo el espectáculo, un unipersonal o un monólogo, que ya el año anterior lo hicimos, que ya en el 2010 crecimos y en este 2011 estamos armando otro que crece un poco más, haber hecho una gira por el interior de mi país que eso es como raro para el teatro, no se hace mucho eso, esto es como un crecimiento para mí y un reconocimiento de la gente. Lo de Argentina es una puerta que se abre y como que por ahí hay un largo camino para recorrer y para poder seguir creciendo y hacer carrera.

Nota: Leonardo Silva

Perfil DE MAXI DE LA CRUZ

Es divorciado, tiene una hija de 9 años. Es del signo de Piscis (11 de marzo). De chiquito quería ser jugador de fútbol. Es hincha de Nacional. “Tengo un problema, tengo ácido úrico, y como buen uruguayo me gusta el asado, por esto ahora no como más carne casi, como pollo y mariscos”, responde cuando se le pregunta por su comida preferida.