Me gustaría ser un Robin Hood para sacarle a los grandes y darles a los chicos…, expresó el ex crack hoy dirigente político

Ésta no fue una entrevista fácil para nosotros porque sentimos por Darío Silva una especial admiración, por lo que fue como deportista y por lo que ha sido toda su vida como ser humano. Hoy devenido en dirigente político respaldando la precandidatura presidencial del senador nacionalista Jorge Saravia relaciona casi instintivamente el deporte con la política, y su compromiso personal de trabajar por los que menos tienen.
- ¿Qué está pasando con los jugadores de fútbol que se están dedicando a la política? Recordamos también la aparición de Hugo de León en el 2009 y ahora la suya.
- Comparto la idea de que haya gente nueva en la política, pero la aparición de Hugo fue de muy pocos minutos, se lo vio en la última parte, nosotros estamos haciendo una cosa que se está viendo en todos lados, vamos a estar continuamente con la gente humilde que fue una de las cosas que le pedí a (Jorge) Saravia, no aparecer solo cada vez que se va a votar, esto tiene que ser continuo con la gente, porque es la gente la que tiene que saber todo lo que sucede y tiene que opinar. Es algo importante porque hay gente del deporte y que no es del deporte que quiere participar de la política y no se atreve, por eso entendimos que este era un momento importante para lanzarse primero para que los demás lo hagan. Alguien que ya lo ha hecho y ha sido uno de los primeros en su país es un amigo mío, Romario. De ahí partimos de la base que todos podemos ser políticos de diferente manera y más cuando sentimos que tenemos una buena propuesta, sobre todo para los jóvenes.
- Llama la atención porque siempre el fútbol fue tomado como algo frívolo, de entretenimiento del pueblo cuando las cosas no salían, como con el Mundialito del 80 o como cuando retornó la selección uruguaya del Mundial de Sudáfrica.
- Claro, pero por más que uno esté enfocado en el tema del fútbol, que es nuestro trabajo, queremos a nuestro país y queremos cosas diferentes porque siempre volvemos a nuestro país. Hemos trabajado mucho afuera y cuando volvemos para invertir en Uruguay a veces parece que es mejor dejar las inversiones afuera, entonces te das cuenta que hay cosas que no pueden ser porque si salís a hacer patria lo importante es traer lo que vos hiciste afuera e invertir en tu propio país. La vida no es solo fútbol pero a través del fútbol movemos a la gente, y eso es importante.
Hay cosas que son muy básicas que aquí no se pueden afrontar porque hay problemas políticos en el fútbol uruguayo. Si te fijás, no hemos ganado ningún campeonato como selección ni tampoco ninguno de los equipos llamados grandes a nivel nacional, desde el año 88 que no se gana nada. Nosotros en la selección tampoco hemos hecho patria porque salir cuartos no significa salir campeones del mundo. O sea, volvemos a la típica del año 50 cuando salimos campeones, después no hicimos más nada, no existimos. Hasta que no traigamos un campeonato del mundo seguiremos pensando en la época del 50 como siempre porque un cuarto lugar no te da privilegio a ser uno de los mejores del mundo…
- Llegamos a quedar segundos en el ranking de la FIFA…
- Si, pero te das cuenta que si volvés a la época de Italia 90 en los tiempos de los repatriados, que yo estaba en la otra parte porque estaba en el interior, también decía, “estos vienen a robar la guita”, porque te dabas cuenta de muchas situaciones, en esa época tener una televisión era muy difícil, lo escuchabas por radio y la gente opinaba lo que decía el cronista, y después que estás del otro lado te das cuenta que ha sido todo una política interna totalmente diferente.
- Luego de su accidente automovilístico pensé que se dedicaría al periodismo para opinar de estas cosas porque se lo vio en más de una oportunidad junto a la gente de Tenfield en la televisión.
- En ese momento cuando fui a VTV de panelista es porque me lo habían ofrecido, tengo amigos ahí adentro que me pidieron que los acompañara y fui unas tres veces, pasaron algunas cosas que no me gusta…
- ¿Cómo qué?
- No me gusta que me manden y justo me mandaron a usar trajes (risas), entonces ya ahí me había puesto de punta porque por más que estuviera en la televisión, eso a mí no me iba a cambiar y me iban a hacer poner un traje. Así que te cuento, la primera vez fui de corbata, ya la segunda vez me la saqué y ya no les gustó, y la tercera vez ya ni llevé el saco y les gustó menos. Entonces, ¿quién es el que manda? O soy yo o son ellos, si ellos me invitan voy como yo quiero porque un traje no va a cambiar a la persona, sigo siendo el mismo de siempre, con o sin traje. Eso me llevó a alejarme de ese entorno porque además vi que era todo un tema político donde yo no ganaba nada y ellos ganaban mucho, por eso me retiré.
- ¿Y cómo llega la política a su vida?
- Por culpa del señor que está allí (señala a uno de sus acompañantes), no es por la culpa sino por la amistad que tenemos de hace muchísimos años…
- ¿Supo cómo motivarlo?
- Si, me motivó, me hablaba continuamente pero no encontraba a la persona justa porque veía que había muchos políticos que divagaban mucho, hablan demasiado y hacen poco, y para mí era más de lo mismo. No me decidía hasta que me puso en contacto con Jorge, estuvimos un buen rato hablando y me fue convenciendo, además lo que yo le comentaba a él también le interesaba, vimos que teníamos varios puntos de vista sobre varios temas que eran muy cercanos y eso fue lo que me llevó a que hoy esté con él aquí e ir en este barco, que es bastante grande y que lo vamos a seguir llenando de gente para seguir por el mismo camino y a remar todos juntos con este mismo proyecto de país.
- ¿Cuáles son las cosas que están mal en Uruguay y que Saravia puede  cambiar?
- Hay muchas cosas que se pueden cambiar, es tan simple aquello donde tantos políticos lo hacen tan grande. Hay tantas cosas pequeñas que se pueden resolver rápidamente que es solo una firma y ya sale, no hay que hacer muchas cosas para cambiarlas. En Europa, por ejemplo, hay muchas cosas que se hacen para lograr que los chicos salgan de la calle y que se dediquen a algún deporte pero con una base, con un sentimiento por lo que están haciendo en el sentido que vas de a poquito corriendo como la hormiguita trabajando el físico para lo que estás haciendo para después llegar a ser una estrella. Hoy en día los chicos quieren ser una estrella inmediatamente, hoy voy a los campos de fútbol y todos piensan que son Messi y que llevando la pelota dribliando ya van a hacer el gol y no se dan cuenta que son once jugadores y que todos forman parte de ese equipo…
- ¿Qué lo enoja más cuando mira las noticias, cuando hablan de fútbol o de política?
- Cuando hablan de fútbol, porque quedan todos contentos porque le ganaron a los cuadros chicos y eso no sirve de nada, si no me traes una copa internacional no me sirve absolutamente de nada porque seguimos en la chiquita, siguen habiendo jugadores que ya no pueden jugar en primera división y eso es todo político, porque si ponés un dinero llevás un jugador y juega, si no sería imposible, esas cosas no deben existir en el fútbol uruguayo. Por eso es que en vez de adelantar vamos para atrás. Algo parecido nos ocurre en la política.
- Además de su tranco rápido que lo caracterizó mientras jugó estuvo siempre presente esa sonrisa, ¿alguna vez la perdió?
- Jamás…
- ¿Cómo ha hecho para no perderla después de todo lo que le ha pasado?
- Porque soy feliz con lo que hago, y me encanta que la gente sepa que soy feliz y que me gustaría hacer feliz a la gente, que siempre esté con la sonrisa en la boca porque hay gente que tiene esa felicidad pero no la puede expresar porque o no tiene un pan o no tiene leche. Me gustaría que todos los niños en el mundo tuvieran en la mañana temprano antes de irse a la escuela el pan y la leche para alimentarse para ir a estudiar. Y hay gente que no lo puede hacer, son cosas que me dan rabia porque gastan millones de dólares en muchas cosas y no se dan cuenta la realidad de la gente humilde y la pobreza que tiene. Eso fue una de las cosas que me incentivó para ir para adelante, mucho más Jorge, saber que va a luchar por la gente humilde.
- Pasaron años después de haber tenido que dejar el fútbol, ¿sigue el cariño de la gente?
- Sí, enorme, es impresionante, más que nada uno se da cuenta cuando pasó lo del accidente y en todo el mundo se contaba lo que me pasó, entonces vos te das cuenta de eso, no como futbolista sino como ser humano. De eso me doy cuenta hoy que es importante, y gracias a eso hoy en la política levanto un teléfono y quien esté del otro lado siempre me da una mano porque saben que lo que hago es con felicidad y con mucha seriedad…
- ¿“Las vueltas de la vida”? Título además de la charla que vino a dar…
- Por supuesto, por eso estamos en el plan “Dale pelota a los niños”, porque se trata del futuro, y con Jorge hemos hablado mucho de ese tema, y son de las cosas que tenemos que hablar y trasladar a nuestros chicos porque hay cosas que se han perdido.
- Gran parte de lo que nos pasa hoy como sociedad comienza ahí, en el semillero y la pérdida de valores…
- Totalmente, hoy en día nacen los chicos y ya quieren ser profesionales, y no es así, no es que a todos les vaya a tocar, y si no tienen una base y un buen estudio, es difícil después que lleguen porque tenés que tener un buen estudio, una buena educación. Cuando vienen de Europa a buscar jugadores me preguntan “¿qué tal es ese jugador?”, hay que decirle que es buena persona, que es lo principal que ellos ven porque futbolísticamente si te preguntan por ese jugador es porque ya lo vieron jugar, no tengo que identificarlo yo como jugador, ellos quieren saber cómo es su interna, su familia, porque eso es lo que te va a llevar a ser una buena persona, la familia.

Ésta no fue una entrevista fácil para nosotros porque sentimos por Darío Silva una especial admiración, por lo que fue como deportista y por lo que ha sido toda su vida como ser humano. Hoy devenido en dirigente político respaldando la precandidatura presidencial del senador nacionalista Jorge Saravia relaciona casi instintivamente el deporte con la política, y su compromiso personal de trabajar por los que menos tienen.

– ¿Qué está pasando con los jugadores de fútbol que se están dedicando a la política? Recordamos también la aparición de Hugo de León en el 2009 y ahora la suya.

– Comparto la idea de que haya gente nueva en la política, pero la aparición de Hugo fue de muy pocos minutos, se lo vio1  6  13 002 en la última parte, nosotros estamos haciendo una cosa que se está viendo en todos lados, vamos a estar continuamente con la gente humilde que fue una de las cosas que le pedí a (Jorge) Saravia, no aparecer solo cada vez que se va a votar, esto tiene que ser continuo con la gente, porque es la gente la que tiene que saber todo lo que sucede y tiene que opinar. Es algo importante porque hay gente del deporte y que no es del deporte que quiere participar de la política y no se atreve, por eso entendimos que este era un momento importante para lanzarse primero para que los demás lo hagan. Alguien que ya lo ha hecho y ha sido uno de los primeros en su país es un amigo mío, Romario. De ahí partimos de la base que todos podemos ser políticos de diferente manera y más cuando sentimos que tenemos una buena propuesta, sobre todo para los jóvenes.

– Llama la atención porque siempre el fútbol fue tomado como algo frívolo, de entretenimiento del pueblo cuando las cosas no salían, como con el Mundialito del 80 o como cuando retornó la selección uruguaya del Mundial de Sudáfrica.

– Claro, pero por más que uno esté enfocado en el tema del fútbol, que es nuestro trabajo, queremos a nuestro país y queremos cosas diferentes porque siempre volvemos a nuestro país. Hemos trabajado mucho afuera y cuando volvemos para invertir en Uruguay a veces parece que es mejor dejar las inversiones afuera, entonces te das cuenta que hay cosas que no pueden ser porque si salís a hacer patria lo importante es traer lo que vos hiciste afuera e invertir en tu propio país. La vida no es solo fútbol pero a través del fútbol movemos a la gente, y eso es importante.

Hay cosas que son muy básicas que aquí no se pueden afrontar porque hay problemas políticos en el fútbol uruguayo. Si te fijás, no hemos ganado ningún campeonato como selección ni tampoco ninguno de los equipos llamados grandes a nivel nacional, desde el año 88 que no se gana nada. Nosotros en la selección tampoco hemos hecho patria porque salir cuartos no significa salir campeones del mundo. O sea, volvemos a la típica del año 50 cuando salimos campeones, después no hicimos más nada, no existimos. Hasta que no traigamos un campeonato del mundo seguiremos pensando en la época del 50 como siempre porque un cuarto lugar no te da privilegio a ser uno de los mejores del mundo…

– Llegamos a quedar segundos en el ranking de la FIFA…

– Si, pero te das cuenta que si volvés a la época de Italia 90 en los tiempos de los repatriados, que yo estaba en la otra parte porque estaba en el interior, también decía, “estos vienen a robar la guita”, porque te dabas cuenta de muchas situaciones, en esa época tener una televisión era muy difícil, lo escuchabas por radio y la gente opinaba lo que decía el cronista, y después que estás del otro lado te das cuenta que ha sido todo una política interna totalmente diferente.

– Luego de su accidente automovilístico pensé que se dedicaría al periodismo para opinar de estas cosas porque se lo vio en más de una oportunidad junto a la gente de Tenfield en la televisión.

– En ese momento cuando fui a VTV de panelista es porque me lo habían ofrecido, tengo amigos ahí adentro que me pidieron que los acompañara y fui unas tres veces, pasaron algunas cosas que no me gusta…

– ¿Cómo qué?

– No me gusta que me manden y justo me mandaron a usar trajes (risas), entonces ya ahí me había puesto de punta porque por más que estuviera en la televisión, eso a mí no me iba a cambiar y me iban a hacer poner un traje. Así que te cuento, la primera vez fui de corbata, ya la segunda vez me la saqué y ya no les gustó, y la tercera vez ya ni llevé el saco y les gustó menos. Entonces, ¿quién es el que manda? O soy yo o son ellos, si ellos me invitan voy como yo quiero porque un traje no va a cambiar a la persona, sigo siendo el mismo de siempre, con o sin traje. Eso me llevó a alejarme de ese entorno porque además vi que era todo un tema político donde yo no ganaba nada y ellos ganaban mucho, por eso me retiré.

– ¿Y cómo llega la política a su vida?

– Por culpa del señor que está allí (señala a uno de sus acompañantes), no es por la culpa sino por la amistad que tenemos de hace muchísimos años…

– ¿Supo cómo motivarlo?

– Si, me motivó, me hablaba continuamente pero no encontraba a la persona justa porque veía que había muchos políticos que divagaban mucho, hablan demasiado y hacen poco, y para mí era más de lo mismo. No me decidía hasta que me puso en contacto con Jorge, estuvimos un buen rato hablando y me fue convenciendo, además lo que yo le comentaba a él también le interesaba, vimos que teníamos varios puntos de vista sobre varios temas que eran muy cercanos y eso fue lo que me llevó a que hoy esté con él aquí e ir en este barco, que es bastante grande y que lo vamos a seguir llenando de gente para seguir por el mismo camino y a remar todos juntos con este mismo proyecto de país.

– ¿Cuáles son las cosas que están mal en Uruguay y que Saravia puede  cambiar?

– Hay muchas cosas que se pueden cambiar, es tan simple aquello donde tantos políticos lo hacen tan grande. Hay tantas cosas pequeñas que se pueden resolver rápidamente que es solo una firma y ya sale, no hay que hacer muchas cosas para cambiarlas. En Europa, por ejemplo, hay muchas cosas que se hacen para lograr que los chicos salgan de la calle y que se dediquen a algún deporte pero con una base, con un sentimiento por lo que están haciendo en el sentido que vas de a poquito corriendo como la hormiguita trabajando el físico para lo que estás haciendo para después llegar a ser una estrella. Hoy en día los chicos quieren ser una estrella inmediatamente, hoy voy a los campos de fútbol y todos piensan que son Messi y que llevando la pelota dribliando ya van a hacer el gol y no se dan cuenta que son once jugadores y que todos forman parte de ese equipo…

– ¿Qué lo enoja más cuando mira las noticias, cuando hablan de fútbol o de política?

– Cuando hablan de fútbol, porque quedan todos contentos porque le ganaron a los cuadros chicos y eso no sirve de nada, si no me traes una copa internacional no me sirve absolutamente de nada porque seguimos en la chiquita, siguen habiendo jugadores que ya no pueden jugar en primera división y eso es todo político, porque si ponés un dinero llevás un jugador y juega, si no sería imposible, esas cosas no deben existir en el fútbol uruguayo. Por eso es que en vez de adelantar vamos para atrás. Algo parecido nos ocurre en la política.

– Además de su tranco rápido que lo caracterizó mientras jugó estuvo siempre presente esa sonrisa, ¿alguna vez la perdió?

– Jamás…

– ¿Cómo ha hecho para no perderla después de todo lo que le ha pasado?

– Porque soy feliz con lo que hago, y me encanta que la gente sepa que soy feliz y que me gustaría hacer feliz a la gente, que siempre esté con la sonrisa en la boca porque hay gente que tiene esa felicidad pero no la puede expresar porque o no tiene un pan o no tiene leche. Me gustaría que todos los niños en el mundo tuvieran en la mañana temprano antes de irse a la escuela el pan y la leche para alimentarse para ir a estudiar. Y hay gente que no lo puede hacer, son cosas que me dan rabia porque gastan millones de dólares en muchas cosas y no se dan cuenta la realidad de la gente humilde y la pobreza que tiene. Eso fue una de las cosas que me incentivó para ir para adelante, mucho más Jorge, saber que va a luchar por la gente humilde.

– Pasaron años después de haber tenido que dejar el fútbol, ¿sigue el cariño de la gente?

– Sí, enorme, es impresionante, más que nada uno se da cuenta cuando pasó lo del accidente y en todo el mundo se contaba lo que me pasó, entonces vos te das cuenta de eso, no como futbolista sino como ser humano. De eso me doy cuenta hoy que es importante, y gracias a eso hoy en la política levanto un teléfono y quien esté del otro lado siempre me da una mano porque saben que lo que hago es con felicidad y con mucha seriedad…

– ¿“Las vueltas de la vida”? Título además de la charla que vino a dar…

– Por supuesto, por eso estamos en el plan “Dale pelota a los niños”, porque se trata del futuro, y con Jorge hemos hablado mucho de ese tema, y son de las cosas que tenemos que hablar y trasladar a nuestros chicos porque hay cosas que se han perdido.

– Gran parte de lo que nos pasa hoy como sociedad comienza ahí, en el semillero y la pérdida de valores…

– Totalmente, hoy en día nacen los chicos y ya quieren ser profesionales, y no es así, no es que a todos les vaya a tocar, y si no tienen una base y un buen estudio, es difícil después que lleguen porque tenés que tener un buen estudio, una buena educación. Cuando vienen de Europa a buscar jugadores me preguntan “¿qué tal es ese jugador?”, hay que decirle que es buena persona, que es lo principal que ellos ven porque futbolísticamente si te preguntan por ese jugador es porque ya lo vieron jugar, no tengo que identificarlo yo como jugador, ellos quieren saber cómo es su interna, su familia, porque eso es lo que te va a llevar a ser una buena persona, la familia.

Entrevista de Leonardo Silva.