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Media Hora Previa – Junta Departamental de Salto

Expusieron inquietudes los ediles Eduardo Godoy, Juan José de los Santos y Menalvina Pereira das Neves

En las últimas sesiones ordinarias del deliberativo departamental que tuvieron lugar antes del receso que comenzó en la primer quincena del pasado mes de diciembre y que culminará en febrero, los ediles hicieron uso de la palabra, abordando distintas temáticas de interés local. EDIL EDUARDO GODOY [1]

Edil Eduardo Godoy (FA)
En cumplimiento del Artículo 77 Literal L, en su remisión al Art. 22 del Reglamento Interno de la Junta Departamental de Salto (Decreto6736/08), ante Ud, se presenta con el fin de realizar la siguiente exposición escrita:
En esta oportunidad quiero referirme a la inquietud de vecinos y usuarios de la calle Luis Alberto de Herrera pasando Paraguay hasta llegar a la esquina con calle Progreso. Dando cuenta que se hace casi que imposible transitar por dicha arteria, por el mal estado en que se encuentra la misma. Muchos pozos, canaletas que cruzan de una vereda a la otra. Por lo que se nos pide gestionemos ante quien corresponde una pronta recuperación de esta transitada calle.
Es por lo antes expuesto, Sr. Presidente, que le solicito haga llegar esta exposición escrita al Sr Intendente, al Director de Obras, a la Comisión Vecinal de dicho barrio y a todos los medios de prensa, oral, escrito, televisivos y digitales del departamento.

Edil Juan José De los Santos (PC)
Es bien sabido que estamos en una época de festejos. Y más allá de los festejos individuales y personales que todos podamos tener, también debería haber algunos motivos de festejos colectivos.
Se decía el otro día en un concierto de cumbia que hubo ahí por el barrio Nuevo Uruguay, que había muchos motivos para festejar. Yo, personalmente, bajando por calle Uruguay en estos días y frente al BEDIL JUAN JOSÉ DE LOS SANTOSanco República, viendo esas colas innumerables de personas que estaban allí, todos jubilados, para obtener un préstamo, me empecé a preguntar: ¿Será que estas personas, estos jubilados, tienen motivos para festejar, que tienen que andar haciendo horas y horas de cola para pedir un préstamo, un pequeño préstamo que solamente les va a servir para pasar un poquito mejor las fiestas, para hacer un regalo a los nietos, para comprarse alguna sidra y algún corderito, por ahí, si es que les da? ¿Tienen motivos para festejar?
Antes no se veía eso, antes les daba un poco más la plata a los jubilados para llegar. Ahora, todos los años vemos esa triste realidad: colas y colas para pedir ese préstamo, que tampoco es tan barato como dicen: veinte por ciento anual de tasa. Cada diez mil pesos, a dos años, pagan catorce mil. Lindo negocio para el Banco República.
Pensaba también en los vecinos de barrio Artigas. Me preguntaba si tenían motivos para festejar, viendo las imágenes que pasaban en los noticieros de televisión, donde, después de las lluvias, se les volvió un verdadero chiquero gigante, donde no podían salir de las casas del barrial impresionante que había.
Me preguntaba si los vecinos del Ceibal tenían motivos para festejar, que hace tres años que los están cuenteando que van a terminar la obra, y otra vez, la obra está parada.
Me preguntaba también si los vecinos del Quiroga tenían motivos para festejar, que caen dos gotas y no pueden entrar al barrio.
¿Y los vecinos de Mataojo y de Colonia Lavalleja, que les hicieron un puente que no les llegó a durar ni treinta días, porque la primera lluvia que vino, vino una correntada y lo rompió?
¿Y los trabajadores, que estamos al tope de la desocupación en el país? Somos los campeones de la desocupación. Los trabajadores de la construcción perdieron más de cuarenta mil puestos de trabajo. Andan casa por casa tocando timbre a ver si no les podemos dar alguna changuita. ¿Tendrán motivos para festejar?

¿Y los horticultores, que ahora les acaba de decir el Ministerio de Ganadería que no va a apoyar la construcción de la central hortícola, que tantas veces se les prometió?
¿Y los guardavidas, que se encontraron con que en las piscinas no tienen ni siquiera cloro para poder mantener y para poder hacer un uso adecuado de las mismas y están amenazando con hacer un paro por tiempo indeterminado?
¿Y los comerciantes de Salto, tendrán motivos para festejar? Los que quedan vivos, porque los están matando de tanto robo y rapiña que hay.
¿Y los vecinos de Termas del Arapey, tendrán motivos para festejar? Los que puedan llegar únicamente, capaz que en helicóptero, porque con el camino que hay de entrada, esos veinte quilómetros, es casi imposible llegar; igual que los turistas.
¿Y los motonetistas, tendrán motivos para festejar, que les roban tres, cuatro o cinco motos por día? Mil doscientas o mil quinientas motos por año se roban.
¿Y los automovilistas, que en las calles intransitables de Salto rompen permanentemente los amortiguadores de sus autos?
¿Y los operadores turísticos, que la actividad cayó un cuarenta por ciento de un año al otro?
¿Y los productores agropecuarios, que solamente el veinticinco por ciento para mantenimiento de caminería rural se está llevando a cabo?
A esta frase famosa de “Festejen, uruguayos, festejen”, le agrego: “Festejen, salteños, festejen”.
Pido que la versión taquigráfica de mis palabras pase a los medios de comunicación. Gracias, señor Presidente.

Edil Menalvina Pereira das Neves (PN)
Señor Presidente, compañeros ediles, prensa, visitantes. Hay un tema que me está preocupando mucho y creo que en general toda la ciudadanía está preocupada.
Estamos en un momento difícil desde el punto de vista de la salud pública en el DepartaEDIL MENALVINA PEREIRA DAS NEVESmento de Salto. Hace mucho tiempo que apareció la leishmaniasis canina y que nosotros sabíamos que en un momento determinado iba a llegar al ser humano; ya llegó. Es una enfermedad que vino para quedarse.
En todos los países en que apareció la leishmaniasis canina, apareció después la leishmaniasis en las personas. Se llama leishmaniasis visceral. Es una enfermedad muy grave que puede ocasionar la muerte en más de un noventa por ciento si no es tratada a tiempo. Y en las personas que son atendidas a tiempo, hay por lo menos un diez por ciento de mortalidad. Es una enfermedad crónica, una enfermedad que no se cura ni en los humanos ni en los perros.
Pues bien, se está trabajando en lo que se puede.
La Comisión de Zoonosis, durante mucho tiempo, trabajó en la vigilancia epidemiológica y en el control del reservorio, que es el perro, haciendo el diagnóstico. Faltaron recursos –siguen faltando recursos- pero en este momento se abocó todo el trabajo hacia el reservorio, que es el perro, mediante la Comisión de Zoonosis, la Facultad de Veterinaria, que en este momento está trabajando y ayudando en el foco, y el Ministerio de Ganadería ahora está poniendo mano dura, y en general, siempre, el Ministerio de Salud Pública trabajó desde el vector, trabajando sobre el vector en la limpieza, en el control de los terrenos de las personas que tienen perros positivos.
Esto no alcanza porque hay tres factores bien importantes en el tema, que son: el reservorio, que es el perro; el flebótomo, que es el vector que transmite la enfermedad a partir del perro enfermo, picándolo y transmitiendo a otros perros o a personas, y el ambiente. Lamentablemente hay una falla muy grande en el cuidado del ambiente.
Nosotros pedimos y alertamos, en momentos en que aparecía la enfermedad, que se tratara de limpiar los pajonales de los terrenos baldíos y de los fondos de las casas. Hay pastos que han crecido desmedidamente con las lluvias y tenemos los famosos tacuarales que hay, los cañaverales, en los centros. Las manzanas son todas cuadradas, la gente no limpia los terrenos en el fondo, y hay gente que ha aislado su fondito de la casa, enjardina y deja todo el fondo separado por un tejido y todos los cañaverales. Creo que solamente la intendencia es la encargada de hacer las gestiones necesarias para lograr que aquellos propietarios que tienen cañaverales en los fondos y que tienen terrenos baldíos, puedan limpiar. Nosotros necesitamos que se hagan gestiones importantes. Este es un problema de salud pública, es un problema que es para todos. No solamente algunas personas pueden enfermarse de leishmaniasis, cualquier persona se puede enfermar. Son más susceptibles: los niños pequeños, las embarazadas, todas las personas inmunodeprimidos; pero todos, en algún momento, podemos llegar a ser inmunodeprimidos. Personalmente estoy trabajando en el tema y todos los días están apareciendo perros positivos. Y la inquietud de la gente es: una respuesta inmediata de la intendencia para limpiar los cañaverales, para limpiar los terrenos baldíos y, sobre todo, cuando el Ministerio de Salud Pública en su esfuerzo por limpiar, va y hace sacar a la gente, del fondo, todo lo que tiene en desuso, luego demora la intendencia en recoger y viene gente que se lleva y se traslada la basura para otra casa. Estamos pidiendo que la versión taquigráfica de nuestras palabras pase a la comisión de Salud de la Junta Departamental de Salto, a la intendencia municipal y sea publicada en todos los medios de prensa. Muchas gracias.