Muros: “alambres de púa y vidrios rotos”

El lector de EL PUEBLO va llegando a los 70 años. “Hincha de Salto Uruguay de toda la vida”, según su confesión “y no dejo de tener añoranza por el Parque Julio Pozzi”.
En la tarde de ayer, comunicación mediante al diario, “porque he venido leyendo todo lo relativo a los colados y rescato entonces las medidas que muchos años atrás se aplicaban. Es cierto que se recurría a la Policía a caballo o con perros apostados en las esquinas. Frente a esa presencia, el número en algunas canchas era mínimo”.
CIENTO POR CIENTO
Sin embargo el lector apela a otro dato que no es menor, “porque en algunos los muros del Parque Pozzi se colocaron alambres de púa, pero además vidrios rotos en la parte superior, adheridos con mezcla. Resultaba un impedimento para quienes pretendían saltar. Si lo hacían, el riesgo latente. Lo que veo es que en la mayoría de los escenarios esto que parece tan sencillo no se aplica como fórmula. A los clubes les resultaría oneroso ciento por ciento elevar la altura de los muros. Llamo al diario, porque lo único que pretendo es un aporte. Nada más que eso”.
Al hincha decano de repente no le faltan razones y también memoria. A través de los muros del Parque Julio Pozzi, no precisamente se apostaba a la tentativa de colarse. Si se sumara a todos quienes en el fútbol de la Liga Salteña entran sin pagar, el número no bajaría de los 500. Claramente.