Museo de Arqueología: un museo único, que genera su propia información

El pasado lunes reabrió sus puertas al público el Museo de Arqueología, ubicado en calle Zorrilla de San Martín casi Brasil. La ocasión fue propicia para dialogar con su encargado, Mario Trindade.
- A alguien que no lo conoce, ¿cómo le podría describir este Museo?
Se lo podría describir como un museo de investigación, de los que hay en el país es el único con estas características, que se dedica a investigar. Tiene laboratorio, depósito, realiza trabajos de campo, es decir que genera la propia información que se le da a la gente, a diferencia de la gran mayoría de los museos de arqueología, que transmiten una información que ya viene con el material.
- ¿Y cómo se podría definir, a grandes rasgos, lo que es la Arqueología?
Arqueología es el estudio de los restos materiales de la actividad humana. Hay varias acepciones pero esta es la que tomamos como algo que refleja lo que es la esencia de este Museo de Arqueología.
-Concretamente, ¿con qué se encuentra quien llega a este Museo?
Primero con una profundidad espacio-temporal de catorce mil años de presencia humana, eso ya produce cierta sorpresa, hablar de tantos años. Y en la parte de fósiles, dos millones de años a siete mil u ocho mil años de antigüedad. Por esa gama se puede recorrer dos millones de años, de cambios climáticos, cambios paisajísticos, de ingreso del ser humano, la modificación del ambiente…
-Usted siempre fue de la idea de un museo más moderno, donde el visitante no solo mire los elementos sino que también pueda tener contacto con ellos…
De hecho es lo que hacemos, se ha implementado y hoy en otros museos se está trabajando así, es decir, la parte interactiva a partir de la teoría de la animación cultural, no de una charla académica sino de una experimentación, del hecho de tocar, de palpar, se le da al visitante materiales de réplica que puedan tomarle el peso, que entre por los sentidos en definitiva.
-Materiales de réplica, no los que se exhiben…
No, las piezas que se exhiben no, les damos réplicas de las piezas, teniendo los cuidados pertinentes, que no sean cortantes al extremo por ejemplo. Pueden pasar por papel y ver que corta, pueden hacer fricción y ver que desprende calor. Una forma de darle pie al maestro que trabaje la parte física. Tratamos de que se pueda ver la prehistoria o la historia a través de ojos que vean en color, que no sea solo una cosa del pasado que solo sirve para recordar cosas viejas, sino entender que somos el producto de toda esa evolución.
-Que sea un museo de investigación, seguramente implica mucho trabajo de campo…
Sí, y también de laboratorio, que es lo que lleva más tiempo. Fijate que hay trabajos que los empezamos en la década del 90 y todavía no están prontos. Hay fósiles que son únicos acá, como un roedor que fue encontrado por una niña de diez años, en una tarea de extensión que se hizo en el arroyo Sopas, donde fueron niños con sus padres a ver los perfiles de ese arroyo y las edades de esos perfiles. Hoy esa niña es una señora, la identificación de ese fósil llevó nueve años, porque cuando un fósil o un elemento cultural es único es difícil la clasificación.
-¿Cómo puede hacer una delegación de estudiantes u otros visitantes para agendar una visita?
Pueden comunicarse al 473 25745; el horario al público es de 13 a 19 horas, de lunes a sábados, pero para las delegaciones es especial, de 7 de la mañana a las 7 de la tarde. Generalmente pedimos que nos digan el tema específico que les interesa y la bibliografía que manejan, así es más fácil.

El pasado lunes reabrió sus puertas al público el Museo de Arqueología, ubicado en calle Zorrilla de San Martín casi Brasil. La ocasión fue propicia para dialogar con su encargado, Mario Trindade.

- A alguien que no lo conoce, ¿cómo le podría describir este Museo?

Se lo podría describir como un museo de investigación, de los que hay en el país es el único con estas características, que se dedica a investigar. Tiene laboratorio, depósito, realiza trabajos de campo, es decir que genera la propia información que se le da a la gente, a diferencia de la gran mayoría de los museos de arqueología, que transmiten una información que ya viene con el material.

- ¿Y cómo se podría definir, a grandes rasgos, lo que es la Arqueología?

Arqueología es el estudio de los restos materiales de la actividad humana. Hay varias acepciones pero esta es la que tomamos como algo que refleja lo que es la esencia de este Museo de Arqueología.

-Concretamente, ¿con qué se encuentra quien llega a este Museo?

Primero con una profundidad espacio-temporal de catorce mil años de presencia humana, eso ya produce cierta sorpresa, hablar de tantos años. Y en la parte de fósiles, dos millones de años a siete mil u ocho mil años de antigüedad. Por esa gama se puede recorrer dos millones de años, de cambios climáticos, cambios paisajísticos, de ingreso del ser humano, la modificación del ambiente…

-Usted siempre fue de la idea de un museo más moderno, donde el visitante no solo mire los elementos sino que también pueda tener contacto con ellos…

De hecho es lo que hacemos, se ha implementado y hoy en otros museos se está trabajando así, es decir, la parte interactiva a partir de la teoría de la animación cultural, no de una charla académica sino de una experimentación, del hecho de tocar, de palpar, se le da al visitante materiales de réplica que puedan tomarle el peso, que entre por los sentidos en definitiva.

-Materiales de réplica, no los que se exhiben…

No, las piezas que se exhiben no, les damos réplicas de las piezas, teniendo los cuidados pertinentes, que no sean cortantes al extremo por ejemplo. Pueden pasar por papel y ver que corta, pueden hacer fricción y ver que desprende calor. Una forma de darle pie al maestro que trabaje la parte física. Tratamos de que se pueda ver la prehistoria o la historia a través de ojos que vean en color, que no sea solo una cosa del pasado que solo sirve para recordar cosas viejas, sino entender que somos el producto de toda esa evolución.

-Que sea un museo de investigación, seguramente implica mucho trabajo de campo…

Sí, y también de laboratorio, que es lo que lleva más tiempo. Fijate que hay trabajos que los empezamos en la década del 90 y todavía no están prontos. Hay fósiles que son únicos acá, como un roedor que fue encontrado por una niña de diez años, en una tarea de extensión que se hizo en el arroyo Sopas, donde fueron niños con sus padres a ver los perfiles de ese arroyo y las edades de esos perfiles. Hoy esa niña es una señora, la identificación de ese fósil llevó nueve años, porque cuando un fósil o un elemento cultural es único es difícil la clasificación.

-¿Cómo puede hacer una delegación de estudiantes u otros visitantes para agendar una visita?

Pueden comunicarse al 473 25745; el horario al público es de 13 a 19 horas, de lunes a sábados, pero para las delegaciones es especial, de 7 de la mañana a las 7 de la tarde. Generalmente pedimos que nos digan el tema específico que les interesa y la bibliografía que manejan, así es más fácil.