Nacional y ahora Gladiador… Se hizo justicia

PÚBLICO

Muy buena concurrencia de público, para presenciar la Final de Liguilla entre los equipos de Gladiador y Salto Uruguay el pasado sábado a la noche, y el domingo a la tardecita – noche allí en el Dickinson.

El sábado se vendieron cerca de 2000 entradas, y en forma primaria la recaudación ascendió a la cifra de $ 217.000, como sabemos el día domingo (el partido debió ser suspendido por corte de energía eléctrica a falta de 2´ para finalizar el encuentro), no se cobró entrada, y el número de aficionados anduvo rondando también las dos mil personas.

EN LA HORA DE ENTRAR

Pasó el día domingo. Era importante, el número de aficionados que esperaban en las afueras del Dickinson para ingresar…y los portones se encontraban cerrados. Hasta que a las 18.30’ se habilitaron los ingresos.

Es algo que debió estar previsto de antemano, porque pese a que  se sabía del no cobro de entrada, estaba visto que la gente iba a concurrir, no solo la de Gladiador y Salto Uruguay, sino el público en general.

No solo por el hecho de que no había que pagar el ingreso, sino por el partido en sí, porque había promesa (al final sucedió), de jugar un alargue, e ir a la definición desde el punto penal. A las 18 horas no hubiese sido mala idea; más bien a la medida de la lógica.

Un perlita más…lo cierto es que mucha gente que había llegado temprano al Dickinson, se perdió los últimos dos minutos que restaban por jugar del partido, y los primeros dos, o tres del alargue. Una lástima, en todo tipo de espectáculo, mucho más en lo deportivo, siempre estaría bueno pensar en la gente… estaría bueno.

Se hizo justicia.

Y no nos queda otra, hay que decirlo. Al final se hizo justicia, y que no se enoje nadie (anda mucho sensible en la vuelta), Nacional y Gladiador fueron adelante en la tabla a lo largo de todo el campeonato, ¿o no?

Y es por eso que decimos, y hablamos de que se hizo justicia…los dos equipos que estuvieron al frente a lo largo de todo el torneo, van a definir al Campeón de la temporada.

Está bueno lo de Liguilla, que fue creada con un afán de recaudar, y “desquitar” el dinero que en las previas se ha perdido durante el año por el tema recaudaciones, está todo bien…pero en lo deportivo hemos sido testigos de alguna que otra injusticia, en lo que tiene que ver con aquellos equipos que fueron vanguardistas, y punteros a lo largo de toda la temporada, y en la Liguilla han visto hipotecada totalmente su chance.

Por eso decimos que en este caso, para nosotros, se hizo justicia, los dos equipos que caminaron adelante en la tabla a lo largo de casi todo el campeonato, van a jugar la Final del Salteño, por eso lo decimos ¿vio ?…definitivamente, se hizo justicia.

La alegría de un equipo….bien de Barrio !

Sin dudas, el festejo merecido de la gente de Gladiador, que vio reflejado en el resultado el logro de uno de sus objetivos…la obtención de la Liguilla, y por ende el derecho adquirido a estar en la Final por el campeonato el próximo fin de semana ante el tricolor.

Un equipo “bien de barrio”, que una vez finalizado el compromiso, en forma mesurada su plantel y Cuerpo Técnico, festejó el resultado,  porque “aún no hemos conseguido nada…” fue el común de la opinión de los protagonistas, que expresaban su alegría por la obtención del trofeo como mejor del cuadrangular final de Liguilla, pero sabedores, y conscientes de que aún resta el último paso.

Pero el hincha, ese que apoyó, que concurrió durante el año a todas las canchas donde jugaba su querido “Gladia”, que sufrió, que se alegró… pero que siempre estuvo, ese festejo a rabiar, y repetimos, en forma justa y merecida.

Pero también sabe el hincha que ahora será otra historia, y atesora la ilusión de un solo pensamiento…lo mejor quizá está por venir !! Habrá que ver, serán 90´, serán 120´, ¿o la sentencia desde los once pasos nuevamente decidirá al ganador ???…todo por verse.

Sin problemas.

O al menos que no nos hayamos enterado, todo terminó con normalidad, tanto el sábado, como el domingo a la noche allí en el Dickinson.

El operativo de seguridad montado causó su efecto, y por suerte no se registraron incidentes de índole mayor, (más que algún desubicado, los de siempre), que no entienden que esto es un espectáculo deportivo, y parecería ser que ya salen predispuestos a la agresión, y a la provocación.

Un par de estos fueron “invitados” a retirarse, y más allá de los cánticos, los que se escuchan en cada cancha domingo, a domingo, con frases que a veces no gustan al perdedor, no pasó absolutamente nada.

9-3

Partedel plantel de Gladiador, con el trofeo ganado. Mesuradofestejo y una frase en común. «Aún no ganamos nada».

«Gladia»… va por vos

9-2

Estaban los de antes. Estaban los de ahora. Estaban como siempre.

Con ese sentimiento a cuestas. Con toda la pasión dibujada.

Seguramente con la ilusión en bandolera.

Fue copamiento de la tribuna España. No callaron sus voces, cuando Antonio Gómez mandó la bala de derecha para alcanzar el 1-0 transitorio y decano. Por eso, a la hora del gol del “Boquita” Otorguez, el estallido desde la estruendosa y mágica manifestación colectiva.

Más de 3.000 gritos por el “Gladia”.

Más de 3.000 gritos expuestos al delirio.

A esa fe contagiante. Después, los penales. Después y más que nunca, la ambición ganando espacios. Los espacios en rojioro. Fermentalmente…

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Hubo que verlos. Hubo que calibrarlos. Hubo que sentir el sonido de las voces. De tantas gargantas detrás del grito. Y por los de antes también. Por los Barreiro, los De Mora, los Vargas, los Postay, los Bermúdez, los Albernaz, los Nan…¡los todos!.

Por eso en la tarde del domingo, no se guardaron nada. Ningún hincha dejó de revelar el sagrado sentimiento. Por el “Gladia”. Por la historia. Por el hoy. Por el mañana. Por la condición de campeón de la liguilla. Por la ilusión prolongada. Por el barrio. Por los campitos donde tantos gurises comenzando a germinar en ese culto a la pelota de sol a sol.

Por la creencia de todos. Por ese estar. Por esa legión que llegó al Dickinson.

Por los cuatro goles de penal. Porque a 10 años de la única consagración en la historia, el “Gladia” siente que va fabricando su tiempo. De  colores y sin grises.

De ese “Gladia”… por vos.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-