Nada por aquí, nada por allá…

River Plate 1 – San Eugenio 1

En realidad fue un partido mediocre, mal jugado, desde luego con la atenuante que la cancha no estaba en condiciones como para jugar el balón por abajo, muy castigada por el partido anterior y es por eso que no pudimos ver  jugadas de nivel a pesar de que dentro de la cancha habían jugadores habilidosos. El que tuvo la manija del partido y la pelota fue River Plate, dominó gran parte del encuentro, pero no supo definir, porque en cada intento siempre había una pierna adversaria que obstruía.

Y porque decimos que el empate fue justo, simplemente porque San Eugenio tiene un amor propio envidiable, un gran espíritu, no se entrega nunca y en la tarde de ayer no fue excepción.

A los 20´de la etapa inicial llega el gol de apertura, favorable a River Plate, tras una ejecución de un tiro libre frontal, Nicolás Jorge gana por arriba y conecta un golpe de cabeza, la pelota pega en el palo y Cristian González con el olfato de goleador, recibe el rebote y la manda a guardar, ganaba River Plate 1 a 0 y se esperaba más, pero este primer tiempo se cerró con esa diferencia.

El segundo tiempo no cambió mucho, se disputaba el balón en la zona central en donde River ganaba, pero no concretaba, y es así que llegamos al minuto 25 cuando San Eugenio llegaba por derecha, Álvaro Jorge mete una pelota cruzada por abajo y Fabricio Martínez pretendiendo cerrar no hace más que meter el balón en su propio arco, San Eugenio empataba 1 a 1.

De ahí en más River intentó marcar el segundo, estuvo cerca, las oportunidades llegaron pero no se concretaron, San Eugenio se nucleó en su zona defensiva peleando cada pelota con uñas y dientes y al final mantuvo el resultado, u n 1 a 1 con un sabor muy especial.

En suma, el que tuvo la pelota y llegó con mayor peligrosidad fue River Plate, San Eugenio mostró un gran corazón y ganas de no perder.