Nadie es profeta en su tierra. Un viaje a través de la memoria

Por Leonardo Garet

Entrevista al escritor uruguayo Jorge Menoni

7Jorge Menoni es un salteño residente en Ámsterdam, que ha publicado poesía -Epílogo de sueños (1980), El tiempo del origen (1984), narrativa -El cementerio universal de los vivos (1991), El primer día del mundo (2009), y guiones cinematográficos -El regreso de Van Gogh a Arles (1992), Dalí, el misterio sin fin (1993). Del año 2001 es su novela El cazador de instantes, premiada en el concurso de Ediciones de la Banda Oriental, que se mantiene inédita. Dirige una revista digital que tuvo una extensa y fecunda primera época de papel, Ámsterdam Sur. Menoni había escrito en el 2002 una ópera. Carlitos Sur. La noticia de su inminente estreno es el motivo de esta entrevista.

He estado dos veces con Jorge Menoni en Holanda y otras tantas en Salto, pero esta entrevista no se realizó en ninguno de los dos lugares, sino en ambos. Yo preguntando desde Salto y Jorge Menoni contestando desde su Ámsterdam de adopción. Era la única manera de realizar un acercamiento a algo tan curioso como su incursión en un nuevo lenguaje. Menoni había escrito en el 2002 la Opera Latinoamericana  Carlitos Sur. La noticia de su inminente estreno es el motivo de esta entrevista

¿Dónde se estrena la ópera Carlitos Sur?

Carlitos se estrena en Amsterdam, en un teatro llamado Vondelkerk, pero tendrá hasta septiembre 16 funciones en distintas ciudades de Holanda. El público mayoritariamente será holandés, pero también hispanohablante, el desafío está en lograr que el público holandés comprenda y se sensibilice ante nuestra rica  historia cultural

De lo general a lo particular ¿podrías describir en pocas palabras la esencia de Carlitos Sur?

Carlitos Sur es una historia eterna. Comenzó con el nacimiento de la humanidad, con el  desplazamiento de esa humanidad escindida,  en continua fuga  de una problemática local que fue expandiendo sus fronteras hacia lo universal. Es una historia de desarraigos, de encuentros y desencuentros. Resume claramente el dolor de lo perdido, las pequeñas alegría, la nostalgia y la melancolía del ser humano dentro de un siglo XX  concretamente en el Río de la Plata, (Montevideo -Buenos Aires) donde en los años setenta, en su huida , Carlitos Sur pierde su alma para volverla a encontrar en un bar de Amsterdam.

¿Qué significa Ámsterdam en la ópera?

Amsterdam es la ciudad adoptiva de Carlitos, un punto de referencia en el mundo a donde  partir y volver siempre. Es un puente desde el pasado al puro presente donde la realidad misma es a la vez  fantasía,  pues la obra está hecha de Tiempo, de otra dimensión, donde la memoria y el olvido son testimonios de este largo viaje cíclico que emprende Carlitos por un universo donde lo más importante es aprender a sobrevivir. Esta es la lección que nos recuerda Carlitos: el perder nuestro lugar en el mundo y a su vez ser ciudadano de cada lugar del mundo.

Dicho así suena que el título interior de la obra sería Carlitos-Jorge Sur.

Sí, se le podría llamar así,  es acertado, pues  es un libreto casi autobiográfico, y digo casi autobiográfico porque en muchas partes de la historia el personaje principal irá  tomando un rumbo propio y ficcionado. De esta dualidad, autor, personaje siempre trato de desligarme del protagonismo personal, pues pienso que la literatura no se encuentra en la vida de los seres humanos, sino en la capacidad de soñar la vida.

¿Carlitos Sur no deja de ser entonces  la reunificación  de un instante fuera del tiempo?

Ciertamente, es el intento de apresar un momento cualquiera de lo que perdimos, y ese momento contempla 30 años de la historia de Carlitos Sur.

¿Perder cosas, perder seres queridos, cerrar puertas, saltar fronteras?

Sí, solos con nuestro destino, para recordarnos que todo pasa, que nada es eterno, pero no obstante en la reconstrucción de la historia de Carlitos, el amor, el desarraigo, el desapego, la poesía, la música, el tiempo,  o simplemente detenerse a repensar el mundo en una calle de Ámsterdam, vuelven a recobrar vida y a formar parte de nuestro cotidiano vivir , o sea la opera diaria , la obra diaria, el trabajo diario de crear y en definitiva el saber que siempre estamos volviendo al lugar de partida, a nuestra casa, esa casa que ha dejado de tener un centro y se halla en todos lados

¿Cómo se ve Carlitos sobre el escenario desde el punto de vista del espectáculo, de la parte musical y teatral y, por supuesto, la importancia  también de las imágenes?

Carlitos Sur es un espectáculo que abarca no solo la literatura sino que la integra a las demás artes como en este caso, la música , la imagen y el teatro. No es una ópera en el sentido estricto de la palabra, aquí la usamos para determinar una acción, un trabajo una obra, pues al decir de Carlitos esta historia la escribió para que otras voces la canten en la opera diaria de la vida. Aquí se nota el buen trabajo de dirección de Mónica Blok al haber  transformado la historia en una  obra interactiva.

Todo debe sumarse armónicamente: la palabra, que es la parte que te pertenece, pero junto a ella la música, la voz, la actuación, las imágenes. No es nada fácil conjuntar las artes y  esa conjunción es el producto que el espectador aprecia.

La música es realmente una maravilla, pues el compositor patricio Wang, se metió dentro de su propia piel para exprimir el texto y poder realizar una música compuesta no sólo de notas, sino con pedazos de corazón. Es una música identificable en cualquier país de Latinoamérica y por supuesto es música universal sensible a toda la humanidad.

Sé que interviene Silvia Mancuso, también uruguaya y excelente cantante de tangos, así que imagino que debe ser uno de los pilares de  la obra.

Por supuesto, pues debido a su formación clásica como pianista y a sus muchos años como cantante de tango, Silvia Mancuso adapta perfectamente su voz a los textos y  a esta música que parece haber sido compuesta para ella y junto a los músicos logra alcanzar  y acaparar constantemente el punto más emotivo y  sensible de la actuación pues interpreta el personaje más abstracto o metafísico,  que es el Alma humana. También es destacable el trabajo del actor Roberto Genta que carga sobre sus hombros la inmensa tarea de poner en escena una historia interminable y el trabajo del bailarín Jorge Arbert que mediante la actuación y la danza hace realidad el asomo del alma y la brillante interpretación de los músicos holandeses.

¿Y el aporte escenográfico?

Está el trabajo del fotógrafo Roberto Mancuso que compone las imágenes y que cuenta visualmente una historia propia, su propia versión artística que mantiene su independencia y aportes  nuevos que se van integrando con el todo.

¿Cuál es tu expectativa de una obra tan ambiciosa?

Nuestra  mayor ilusión es poder estrenarla en Uruguay y personalmente en Salto, creo que con esto se justificaría  el titulo que le pones a esta entrevista pero fundamentalmente, importante es también, el hecho de disfrutar lo que se está haciendo y la pasión que se pone para conseguirlo, y no hay mayor alegría para un artista que cuando las cosas se hacen bien, con calidad y con talento

Para terminar volvamos al principio -como el personaje de la ópera que siempre está partiendo y quedándose-, ¿qué te propusiste con Carlitos Sur?

Me gustaría contestártelo con una frase de Jorge Luis Borges que sé de memoria:

«Sin una eternidad, sin un espejo delicado y secreto de lo que pasó por las almas, la historia universal es tiempo perdido, y en ella nuestra historia personal – lo cual nos afantasma incómodamente.»  Salto-Ámsterdam, marzo de 2011.