Ni pelota ni tablero-aro: ¡los mandaron a parar!

El básquetbol salteño: otro que debe esperar

La anécdota es reciente.

Tan solo unos días atrás, cuando el dirigente de uno de los seis clubes que milita en la Liga Salteña de Básquet. acertó pasar a tan solo unos metros del gimnasio. La suficiente distancia como para comprobar «el ruido de pelota».

Le transmitió el hecho a un componente de la Comisión Directiva, quien con la premura del caso acudió a la sede.
Efectivamente, no faltaban en la escena quienes spalding mediante, ensayaban remates a los aros.

El dirigente se apersonó a ellos y sin mediar tantas explicaciones, la decisión: «no pueden estar aquí, no pueden jugar. Simplemente que está prohibido».
Se cuenta que los gurises apostaron a la explicación, «porque mantenemos la distancia. Solo estamos tirando al aro».

Explicación no válida.
El directivo ejecutó la norma.
Y mandó a parar.
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ES ESA REALIDAD
La anécdota pinta de cuerpo entero la situación vigente, desde el momento que el básquetbol es de los deportes no reactivados. Vale la pena especificarlo: en ninguna de las entidades afiliadas a la Liga Salteña de ese deporte, se promueve la práctica hasta que las condiciones objetivas en cuanto a sanidad, lo posibiliten.

El hecho es que, en el pasado encuentro sostenido por representantes de clubes en la sede de Salto Uruguay, se reafirmó el alisarse a las disposiciones vigentes.

Desde la dirigencia se entendió básico «no planificar más allá de la cuenta, porque sin fechas posibles, no se trata de generar expectativa ninguna».

Al igual que en la Liga Salteña de Fútbol, en básquetbol también se apunta a las divisiones formativas, mientras a nivel de Primera División por ahora todo es inviable.
O lejano.