Nicolás Albertoni afirma que “en el país se debe invertir tiempo en debatir”

El salteño radicado en EEUU habló con EL PUEBLO

El analista internacional y experto en Negocios Internacionales, Nicolás Albertoni, salteño actualmente radicado en Estados Unidos, donde realiza un doctorado en política exterior en la Universidad de Southern California, dijo a EL PUEBLO que el país debe considerar el tiempo que invierte en debatir temas que son acuciantes para el Uruguay.
Asimismo, el analista sostuvo a este diario que la importancia de establecer temas en la agenda deben generar ideas innovadoras para el desarrollo económico y social del país.
EL DEBATE
“En la mayoría de los países del mundo, sobre todo en los más avanzados, la gente duerme 8 horas y pasa trabajando el resto. El tema es ¿qué es lo que estamos debatiendo? Un país es lo que debate, entonces cuando hablamos de cosas sin sentido, no avanzamos. Hubo un mes que estuvo en la prensa el debate del uso de la moña escolar, después pasamos dos semanas debatiendo y analizando la instalación de una imagen de la Virgen en la rambla de Montevideo, y no es culpa de la prensa sino de la sociedad que genera esas cosas”, sostuvo.
“Y nos estamos midiendo con cosas que no tienen sentido, porque en vez de debatir de las pruebas Pisa, hablamos de la moña, porque si hablamos de las pruebas PISA, estamos hablando de cosas neoliberales y empiezan con todo ese discurso”, añadió Albertoni.
En tanto, que “en otros países el tiempo de debate es un tiempo invertido en la vida del país, y no nos estamos preguntando qué debatimos. Y uno cuando está a la distancia como en mi caso, que tiene que tener mucho cuidado con lo que habla porque siempre se tiene el sello de que se viene y se ve todo mal, no, no veo todo mal, el tema es cómo podemos estar mejor y una cosa es el debate chato que está teniendo el país”.
“Muchas veces la chatura con la que nos medimos hace que creamos que así estamos bien, que no tengamos desafíos grandes que no sean desastres, porque en Uruguay no hay terremotos, pero sí puede haber un terremoto en la educación. Pero tenemos que entender que podemos tener desafíos importantes como país”, aclaró el analista.
“Entonces seguimos enredados en debates domésticos para que nuestros competidores mientras tanto estén mirando hacia el futuro y eso cuenta en un mundo interconectado, porque no estamos en una isla donde no va a pasar nada o donde van a pasar las cosas dentro de 50 años. No, las cosas nos van a coletear, y sobre todo nos va a coletear el no debate que estamos teniendo”, aclaró.
¿LA RECETA?
Para el analista internacional especializado en los temas de América Latina “en realidad hay modelos que se llaman de desarrollo horizontal que son los que nos servirían como país, porque en nuestro continente los países siguen exportando comoditties porque les fue mal con los procesos de industrialización en las décadas de los 60 y 70, pero el modelo de desarrollo horizontal opera en torno de hacer cosas en las que somos buenos. Un ejemplo, en Salto cuyo mayor proceso industrial pasa por el citrus, por qué no desarrollar cajones de primer nivel que permitan contener esas naranjas que se venden al mundo y poder comercializarlas, es solo un ejemplo de cosas que se pueden hacer en un modelo de desarrollo horizontal”.
Y enfatizó que “tenemos que sentarnos a pensar en cómo ser un poquito más innovadores y buscarle la vuelta a las cosas para ofrecerle al mundo lo que puede ser muy importante, y que entendemos que el producto matriz que ofrecemos al mundo así lo requiere y por eso es que lo producimos también”.