«Ojalá muchos lo imiten»

El chau de Pablo Morales al básquetbol

Cuando Salto Uruguay fue campeón de la Liga Uruguaya en marzo del año 2005, el impacto fue real. Era la segunda edición de una Liga que se iría empalideciendo en el tiempo. Pero ese año, para los decanos resultó tan épico como inolvidable. PABLO MORALES, llegado desde Montevideo, un refuerzo de lujo para el equipo en manos de Javier Espíndola. No faltó una tarde con Pablo en la redacción de EL PUEBLO y aquel reportaje a dos páginas en un pabloatiliosuplemento deportivo de día lunes, rescató su elocuencia en la cancha y su excelsitud humana fuera de ella.
Nos quedó grabada esa doble dimensión.
A los 38 años, decidió el abandono de la práctica del básquetbol, pero se sumará al cuerpo técnico de Trouville, liderado por Álvaro Tito.
En tanto desde su cuenta en facebook, Atilio Lima (¡basquetbolista de ley, si los hay!), suma su valoración a distancia al crack campeón con la albiceleste.
Es válido el apunte de Atilio. Como para reproducirlo textualmente.
«La verdad que hoy me llegó la noticia oficial, aunque algo ya sabía pero me desayuné que PABLO MORALES se retira como jugador activo de básquetbol, pero ni que hablar que va a seguir relacionado como entrenador y como padre de un jugador a este gran deporte, deporte que me permitió conocerlo, primero como compañero de equipo en el 2005 y luego como amigo, y de ahí en más formamos una amistad muy linda que perduró en el tiempo y en nuestras familias. Así que se nos va, UNA GRAN PERSONA, por sobre todas las cosas, UN GRAN PROFESIONAL, ojalá muchos jóvenes lo imiten, TREMENDO JUGADOR DE BÁSQUET, conmigo brilló jaaaaa, UN GRAN PADRE DE FAMILIA. No me queda otra que decirte MIL GRACIAS por todo».