Padre denuncia que la policía golpeó ferozmente a su hijo de 16 años, analiza ir ante la Justicia

Padre denuncia que la policía golpeó ferozmente a su hijo de 16 años, analiza ir ante la Justicia

Aproximadamente a las 6 de la mañana me llaman de la Seccional Tercera que tenía que hacerme presente porque mi hijo estaba allá, yo estaba trabajando a esa hora. Al llegar me encontré con otro compañero de él y le pregunté ‘¿Nicolás hizo algo?’ y él me respondió: ‘no, no hizo nada’. Me tuvieron un rato y llegó Alvaro Miguel Fagúndez (Encargado de la Seccional Tercera), muy amable y muy atento. Me llevó hasta su despacho y me habló acerca de que ‘están corrigiendo a la juventud’ y con un discurso político, sobre trabajos en huerta con gente del bario Horacio Quiroga y otras cosas. Pero yo quería ver a mi hijo”, decía entre molesto y triste por la situación, el taxista Wilson Guglielmone a EL PUEBLO sobre estos hechos.

“Fagúndez me dijo que íbamos a hacer un acta en presencia de mi hijo. Cuando lo veo me quería morir por cómo tenía la cara. Lo primero que me dijo mi hijo fue: ‘bien poco te pegan éstos’. Yo me callé y me aguanté. Pero al cabo de un minuto le pregunté si era necesario que a un menor le pegaran tanto. Y él me contesta que ‘en el momento en el que estamos haciendo el procedimiento no le preguntamos la edad’. A lo que le contesté: pero también le pegaron dentro del calabozo y ya sabían la edad que tenía. A su vez lo esposaron y les tiraron dos baldazos de agua fría con la ropa puesta con la temperatura que había anoche (en la madrugada del domingo)”, expresó.

Guglielmone contó que su hijo concurrió hasta la casa de un amigo sobre la medianoche del sábado para celebrar un cumpleaños. Lo hizo junto a un compañero suyo “que tiene la misma edad de mi hijo y al que la Policía le quebró el caballete y también fue visto por un médico. Éste al igual que mi hijo que habían llegado minutos antes a ese lugar, donde un vecino se quejó por la música alta. Al parecer la Policía había dos veces y a la tercera barrieron con los que tenían a mano, mi hijo fue el primero”.

“Dentro de todos los efectivos que le pegaron, mi hijo conoce el nombre de uno de ellos, fue uno de los tantos. Según me dijo Alvaro Fagúndez, en el lugar se presentaron móviles de las seccionales Tercera, Cuarta y Quinta, y le pregunté porqué tanto despliegue. Pero el policía me dijo que cuando fueron alguien tiró una piedra y rompieron un móvil, pero no identificaron o sí, no se, a quién lo hizo. El hecho se registró a dos cuadras de mi casa, en el barrio Saladero”, señaló el padre molesto.

El trabajador del taxi sostuvo que “mi hijo estuvo detenido desde la 1 de la madrugada hasta la 7 de la mañana, seis horas, cuando me lo entregaron, lo primero que me preguntó es si le había llevado ropa seca porque le habían tirado dos baldes de agua fría dentro del calabozo, y eso es tortura a un menor, calculo que Mujica debe saber bien de qué se trata eso. El señor Fagúndez me dijo cuando me lo entregó que se daba cuenta que mi hijo ‘no estaba mintiendo’. Después que lo tuvo seis horas detenido. Al salir de ahí lo llevé al Hospital, la macana que él se la lavó antes y la tenía ensangrentada. Cuando llegamos el médico le dijo ‘¿a vos también te quebraron la nariz?’. Por el compañero de él que está en peores condiciones que mi hijo”.

Guglielmone dijo a EL PUEBLO que en estos momentos evalúa presentar una denuncia a nivel judicial contra los funcionarios que participaron del operativo.

proximadamente a las 6 de la mañana me llaman de la Seccional Tercera que tenía que hacerme presente porque mi hijo estaba allá, yo estaba trabajando a esa hora. Al llegar me encontré con otro compañero de él y le pregunté ‘¿Nicolás hizo algo?’ y él me respondió: ‘no, no hizo nada’. Me tuvieron un rato y llegó Alvaro Miguel Fagúndez (Encargado de la Seccional Tercera), muy amable y muy atento. Me llevó hasta su despacho y me habló acerca de que ‘están corrigiendo a la juventud’ y con un discurso político, sobre trabajos en huerta con gente del bario Horacio Quiroga y otras cosas. Pero yo quería ver a mi hijo”, decía entre molesto y triste por la situación, el taxista Wilson Guglielmone a EL PUEBLO sobre estos hechos.
“Fagúndez me dijo que íbamos a hacer un acta en presencia de mi hijo. Cuando lo veo me quería morir por cómo tenía la cara. Lo primero que me dijo mi hijo fue: ‘bien poco te pegan éstos’. Yo me callé y me aguanté. Pero al cabo de un minuto le pregunté si era necesario que a un menor le pegaran tanto. Y él me contesta que ‘en el momento en el que estamos haciendo el procedimiento no le preguntamos la edad’. A lo que le contesté: pero también le pegaron dentro del calabozo y ya sabían la edad que tenía. A su vez lo esposaron y les tiraron dos baldazos de agua fría con la ropa puesta con la temperatura que había anoche (en la madrugada del domingo)”, expresó.
Guglielmone contó que su hijo concurrió hasta la casa de un amigo sobre la medianoche del sábado para celebrar un cumpleaños. Lo hizo junto a un compañero suyo “que tiene la misma edad de mi hijo y al que la Policía le quebró el caballete y también fue visto por un médico. Éste al igual que mi hijo que habían llegado minutos antes a ese lugar, donde un vecino se quejó por la música alta. Al parecer la Policía había dos veces y a la tercera barrieron con los que tenían a mano, mi hijo fue el primero”.
“Dentro de todos los efectivos que le pegaron, mi hijo conoce el nombre de uno de ellos, fue uno de los tantos. Según me dijo Alvaro Fagúndez, en el lugar se presentaron móviles de las seccionales Tercera, Cuarta y Quinta, y le pregunté porqué tanto despliegue. Pero el policía me dijo que cuando fueron alguien tiró una piedra y rompieron un móvil, pero no identificaron o sí, no se, a quién lo hizo. El hecho se registró a dos cuadras de mi casa, en el barrio Saladero”, señaló el padre molesto.
El trabajador del taxi sostuvo que “mi hijo estuvo detenido desde la 1 de la madrugada hasta la 7 de la mañana, seis horas, cuando me lo entregaron, lo primero que me preguntó es si le había llevado ropa seca porque le habían tirado dos baldes de agua fría dentro del calabozo, y eso es tortura a un menor, calculo que Mujica debe saber bien de qué se trata eso. El señor Fagúndez me dijo cuando me lo entregó que se daba cuenta que mi hijo ‘no estaba mintiendo’. Después que lo tuvo seis horas detenido. Al salir de ahí lo llevé al Hospital, la macana que él se la lavó antes y la tenía ensangrentada. Cuando llegamos el médico le dijo ‘¿a vos también te quebraron la nariz?’. Por el compañero de él que está en peores condiciones que mi hijo”.
Guglielmone dijo a EL PUEBLO que en estos momentos evalúa presentar una denuncia a nivel judicial contra los funcionarios que participaron del operativo.