Para comenzar el año, sumando a nuestra autoestima…

Con el Dr. Luis Moller Cirujano Plástico

Por lo general, cuando una persona desea mejorar su apariencia física o corregir algún problema físico, es que recurre a la cirugía estética.
Ésta, que también es llamada cirugía cosmética, ofrece un amplio espectro de posibilidades.
En situaciones menos traumáticas, (secuelas de algún accidente, quemaduras, etc.), la cirugía estética puede encargarse de mejorar la apariencia física del paciente. Como puede ser: reducir o eliminar arrugas y modelar algún sector del rostro.
Anteriormente, la cirugía estética era utilizada para darle salud y bienestar al paciente. Actualmente, hay una gran variedad de procedimientos estéticos, desde abdominoplastia hasta un estiramiento facial.
Los que más comúnmente vemos, son los procedimientos de cirugía estética con la liposucción, durante la cual la grasa es succionada a través de un tubo y un equipo de succión.
También, el rejuvenecimiento facial con láser, el cual suaviza las líneas de expresión en el rostro, alrededor de los ojos y labios. Levantamiento facial, estirando la piel alrededor del rostro y cuello.
Hoy el Dr. Luis Moller, nos habla de pequeñas y grandes posibilidades, a nivel del rostro:
¿La persona llega derivada a su consultorio?
“La persona llega a mí, derivada de algún colega, por distintos motivos.
Comienza por consultar con su médico de confianza y es él quien la deriva a un cirujano plástico.
Por lo general, la persona comienza a notar a partir de los cuarenta años, ciertos aspectos de su rostro que no le gustan mucho. Es ahí cuando hablamos de la cirugía de cara, párpados y el cuello.
¿Cuáles son las condiciones para poder llevar a cabo este tipo de cirugías?
Antes que nada, un requerimiento muy especial, es que no lleve consigo una enfermedad de base, que “el terreno” de la persona sea bueno.
Se piden exámenes, los que se conocen como exámenes de sangre preoperatorios cuatro o cinco, que determinen que el organismo de la persona esté en excelentes condiciones. Tienen que ser personas sanas.
Juega en contra, que tenga por ejemplo anemia, diabetes, cómo le funcionan los riñones y lo más importante la coagulación de la sangre, que se llama: crasis sanguínea.
Este análisis es muy importante, porque de tener alguna alteración de la crasis, no puede operarse.
Por lo general, todos tenemos un mecanismo normal de coagulación. Cuando tenemos cualquier tipo de corte, sangra y para. Evita el sangrado y va reparando la zona. Pero hay personas que pueden tener alterada la crasis y eso tiene que derivarse en principio a otro especialista.
Si esto es reversible, se trata con el especialista y luego vuelve a nosotros, para poder operarse.
Es el cirujano el que tiene que ver realmente la situación, evaluando la persona y estando de acuerdo con el diagnóstico, si se encuentra apta para la cirugía en su terreno en general.
Como en todo aspecto de la salud, es ver si el paciente está sano.
Toma en cuenta si fuma, si tiene presión alta, la obesidad, etc., que son factores de riesgo para toda cirugía.
¿Cómo se tratan las famosas “patas de gallo”?
Si hablamos de las patas de gallo concretamente, hoy por hoy, no es la cirugía, la primera herramienta con la que contamos, sino el BOTOX.
BOTOX: Es un procedimiento que se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local en el consultorio, ya que no es cirugía.
Se prepara la zona a tratar con unos antisépticos especiales, en el mismo momento en que la persona se recuesta, tranquila, y se realizan allí, varias inyecciones en puntos específicos, generalmente muy cerca de las patas de gallo.
Lo que hace es bloquear la acción del músculo que está por debajo, que es lo que produce la pata de gallo.
Las arrugas están producidas, porque el músculo empieza a contraerse mucho y va como estirando la piel. La estira demasiado y por eso las arrugas.
La inyección lo que hace es bloquear el músculo por un tiempo, entonces la piel queda más quieta.
¿Cuándo ve el resultado y cuánto dura su efecto?
Es a las 24 horas que comienza a mostrarse el resultado.
Dura unos seis meses el efecto, o más bien comienza a debilitarse el efecto y cerca del año, puede volver a repetirlo.
Se puede utilizar el mismo tratamiento, para las arrugas frontales y la de entre las cejas.
Lo que hace en un solo procedimiento es alisar: las patas de gallo, la frente y entre la cejas. ( Por el mismo precio, incluso).
Como no tiene ningún tipo de contraindicación, nada impide que se lo vuelva a realizar cuando lo desee, siendo siempre, una por año.
Esta es simplemente una medicación que bloquea la acción del músculo, quedando éste como más débil.
¿Cuánto tiempo pasa para poder retirarse del consultorio?
Después de realizado el tratamiento, generalmente dejamos pasar una hora más o menos semisentada, ya que hay que tener mucho cuidado de que no se difunda el líquido inyectado para otras zonas.
La idea es poder mantenerlo solamente en la zona deseada y por eso la quietud de la persona.
Pasada esa hora, puede pararse, caminar, irse para la casa, a trabajar o donde desee, que va a estar bien.
Aunque el procedimiento se lo puede realizar en el verano, el único requisito que debe tener en cuenta, es que no debe tomar sol.
La cirugía en sí de las patas de gallo, generalmente se tratan en conjunto con la de los párpados: superior e inferior.
Se tratan juntos, por una relación anatómica, por estar muy cerca y porque dependen un poco de los mismos factores.
Generalmente son los músculos que se encuentran en esa zona, que con el correr de los años, comienzan a debilitarse, crean las arrugas y cierto exceso de piel.
Patas de gallo: Se puede realizar un corte alejado de la zona, (para no realizarlo notoriamente en la mejilla), por detrás de la línea del cabello, arriba de la oreja y se tira para dar un efecto de alisamiento y despliegue, levantando la cola de la ceja.
En caso de realizarse el BOTOX y este tipo de cirugía, uno favorece al otro.
Ésta es una de las cirugías más frecuentes.
Párpados: A nivel de párpados, ahí sí es cirugía directa.
No hay relleno, no hay BOTOX.
Se realiza una incisión horizontal, en el párpado superior, a nivel de las pestañas, que deja muy pocas cicatrices, al igual que en la parte inferior.
Y es por medio de ese corte que comenzamos a disecar las bolsas de los párpados que están compuestas por tejido graso normal. (Que lo que hace es, aumentar el tamaño y a hacer un cierto descenso en el lugar, produciendo el exceso de piel y el aspecto de cansancio que se le ve al párpado).
Además de resecar las bolsitas de grasa, quitando el exceso de piel, (como un gajo de naranja de cada lado), se vuelve a suturar. Tanto en el párpado superior como en el inferior.
Luego de la operación, seguramente como en toda cirugía, está la posibilidad de realizar algún retoque, pero la persona lo está sabiendo de antemano.
Además ningún cirujano, puede dar un cien por ciento de garantías y que habrá cero complicaciones, porque pueden suceder. Como por ejemplo:
algún hematoma, infección, complicaciones pasajeras que no pasan a mayor.
Tercio medio, inferior y cuello:
Esta es una zona en la que se encuentra muy marcado un descenso de la piel, en la que se puede realizar, o por lo menos es muy recomendado el Lifting.
Se podría realizar allí BOTOX, pero cuando es muy marcado, el cirujano debe ofrecer la posibilidad del Lifting, ya que estira: el tercio medio de la cara, tercio inferior y cuello.
Realizando cortes también ocultos que facilitan luego la estética.
En cuanto a las arrugas de los labios, el BOTOX, se puede usar, pero no con muy buen efecto.
Pero sí se puede usar relleno que lo que hace en la arruga, (que es como un surco), es rellenar ese surco y levantar para que quede más lisa la piel.
Extrayendo el relleno de la propia grasita que está por debajo de la piel de la misma persona. También están otros componentes de la piel, como el Ácido Hialurónico, que está en nuestro organismo y los laboratorios lo preparan en ampollas y es lo que más se está usando, inyectándolo en los labios como relleno facial.
¿Puede reiterarse después de cuánto tiempo cada cirugía?
Eso va a depender mucho de la edad de la persona, puede requerirla con el tiempo.
Con la cirugía, es como que detenemos el proceso y mejora mucho su aspecto, pero luego con el paso del tiempo, puede la piel volver a comenzar a sufrir un poco de deterioro. Se vuelve más laxa y se forman los pliegues.
Si lo desea, vuelve a realizarse otra cirugía pasado un tiempo.
¿Cómo es un tratamiento postoperatorio?
Generalmente son solamente los cuidados locales, en los que no se puede tomar sol, prestarle mucha atención a la herida, quitar los puntos en el debido momento, mirando exhaustivamente que no haya hematomas.
Realizarse una higiene correcta con agua y jabón, utilizando alguna pomada que tenga un antibiótico tópico como: Múpax.
Cirugía en la piel de las manos.
No se usa. Hay demanda, pero el mismo exceso de piel, dejaría muchas cicatrices visibles. Generalmente no se realizan.
Sí en los músculos de los brazos en mujeres, pero a costa de la cicatriz.
Lunares.
Hay que tener muchísimo cuidado, cada véz más. Vigilarlos, si cambian de aspecto, color, de tamaño, si se elevan, etc.
Consultar a un dermatólogo o a un cirujano plástico, periódicamente.
Si alguno cambia en algo, ante la duda se los reseca y se envía a analizar con el Anatomopatólogo.
Es la única certeza de que son benignos y nos podemos quedar tranquilos”.
Mary Olivera







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