Para no pocos cañeros ya no es un orgullo que te citen para lucir la “roja”

Los tiempos cambian. Los amores a  la  causa cambian. EI sentimiento  cambia. En un pasado, aquí en Bella Unión como en cualquier otra ciudad, el hecho de que a un jugador lo convocaran para ser parte de un proceso de selección, significaba  todo un orgullo para él, su familia, sus amigos y sus vecinos. A la selección solo iban los mejores, los que mejor rindieron en el año, algunos del club campeón  del año, en fin, ser citado para una selección era el premio a un rendimiento regular durante el año. Pero como todo cambia en este mundo que habitamos, hasta en el sentimiento a la causa de la selección ha cambiado. Que de una lista de 36 jugadores convocados para ser parte de la selección mayor de Bella Unión, el 70 por ciento diga que prefiere estar con la familia o que no le interesa vestir la casaca ¨roja¨ es muy fuerte realmente. Que 26 jugadores de los 36 digan que no quieren integrar la selección, la verdad que no recuerdo algo así en décadas. Esto no hace más que dejar más al descubierto las dificultades por las que atraviesa el fútbol cañero. Clubes empobrecidos, liga empobrecida, sin ganar títulos a nivel regional ni nacional, en fin ahora esto de no querer integrar la selección. Urgente hay que cambiar el rumbo.