Para que Salto sea dueño de la corona

Para que Salto sea  dueño de la corona
La historia del fútbol del Interior, fue hundiendo a Salto, en la mismísima postergación, 35 años han transcurrido, de aquel mayo de 1979 en que bajo el mando técnico de Raúl “Gringo” Banfi, la selección “naranjera” se convertía en monarca. Tras ello, al margen de la sonoridad.
El quietismo. El silencio. Hasta el hoy que es llamador de ilusiones más que nunca, porque el empate en Tacuarembó siete días atrás fue resultado perfecto. A la medida de la credibilidad. De ese Salto, dueño de la corona. Después del partido en Sub 18, los mayores a escena. El 0 a 0 en el estadio “Ing. Raúl Goyenola” y con la misma base del equipo, mientras Tacuarembó ensayará alguna variante.
Frente a un estadio, seguramente atestado de aficionados, Salto tiene una obligación con su gente. Pero además, con la historia que le va reclamando la corona a sus manos. La motivación salteña, auténtica y vital. Es ganar en los 90′ y punto. En caso de empate, al tiempo suplementario de 30′ y de prolongarse la igualdad, destino de penales.
No solo cuestiones técnicas y tácticas influyen. También las emocionales. El factor sicológico, parte misma de la razón. Es la resolución. El tiempo se va agotando. Domingo 27 de abril de 2014. La corona está. Solo falta el rey.

La historia del fútbol del Interior, fue hundiendo a Salto, en la mismísima postergación, 35 años han transcurrido, de aquel mayo de 1979 en que bajo el mando técnico de Raúl “Gringo” Banfi, la selección “naranjera” se convertía en monarca. Tras ello, al margen de la sonoridad.

El quietismo. El silencio. Hasta el hoy que es llamador de ilusiones más que nunca, porque el empate en Tacuarembó siete días atrás fue resultado perfecto. A la medida de la credibilidad. De ese Salto, dueño de la corona. Después del partido en Sub 18, los mayores a escena. El 0 a 0 en el estadio “Ing. Raúl Goyenola” y con la misma base del equipo, mientras Tacuarembó ensayará alguna variante.

Frente a un estadio, seguramente atestado de aficionados, Salto tiene una obligación con su gente. Pero además, con la historia que le va reclamando la corona a sus manos. La motivación salteña, auténtica y vital. Es ganar en los 90′ y punto. En caso de empate, al tiempo suplementario de 30′ y de prolongarse la igualdad, destino de penales.

No solo cuestiones técnicas y tácticas influyen. También las emocionales. El factor sicológico, parte misma de la razón. Es la resolución. El tiempo se va agotando. Domingo 27 de abril de 2014. La corona está. Solo falta el rey.

Al estadio

De ida y vuelta, el Campeón y el Vice del Torneo de la Confederación del Litoral Norte. Codo a codo, en la instancia definitiva de la Copa Nacional de Selecciones del Interior. Los mayores con terna de Florida Capital e Interior. Las boleterías del estadio, se habilitarán a las 12.45′. El valor de la entrada a dos puntas: a field, 100 pesos y tribunas, 50 pesos. Es el fútbol de los mayores. De arco a arco.

SALTO – TACUAREMBO: Domingo 27 Abril Hora 16:00. Estadio “Ernesto

Dickinson”. Arbitros de Florida Capital e Interior: Carlos Otaiza (Central), Alvaro Alanis y Horacio García (Asistentes), Néstor Izquierdo (Cuarto Arbitro).

(en caso de lesión del árbitro central, lo sustituye el Sr. Néstor Izquierdo).

Veedores: Consejeros Miguel Alfonso y Manuel Román. Encargados de Protocolo Sres. Consejeros Sergio Gabito y Juan Brum.

Eso, que llaman pasión

Es el segundo partido entre Salto y Tacuarembó, con toda la carga de gravitación que ello implica. Del Dickinson, aflorará el nuevo rey del fútbol del Interior. Al fin de cuentas, una distinción en la historia misma. Pero más allá del desenlace, del resultado, del nuevo nombre ha insertarse en los anaqueles, la simple y básica ratificación de lo que implica el fútbol. El estadio lucirá de bote a bote.

El Dickinson alojará la ambición campeona de cuatro seleccionados. Y al cabo, siempre, el mandato de la pasión.

Un factor exponencial: la vigente capacidad del fútbol del Interior, para impulsar secuencias como estas.

¡Es la genuina pasión, por sobre todo!

¿Qué más razonable conclusión, que admitir que el fútbol, sea simplemente un juego y nada más? ¡Un partido de fútbol y nada más!.

Ni vida ni muerte: solo fútbol. Solo juego.

Solo partido. Solo deporte.

En lo posible además, que cada futbolista tenga en claro que ninguno de ellos tiene derecho a lo que no sea desarrollar la misión desde la técnica y el coraje.

Siete días atrás en Tacuarembó, la escena fue perfecta, impoluta, racional. Sin matices de soberbia en la actitud ni derroche de patoterismo.

Campeó la actitud esencialmente deportiva. Que lo de hoy, implique la prolongación a ese nivel. El nivel que cabe.

El nivel más sonoro del fútbol.

Desde el juego.

Desde la pasión-pasión.

Y es cierto nomás: ni a matar ni a morir.

Solo fútbol. Solo.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Los 11

* SALTO- Rodolfo Martín Ferrando; Juan Viera, Christian Alberto Cavani, Facundo González, Bruno Fiordelmondo; Marcelo Alexander Menoni, José María Di Nápoli, Ángel Antonio Gómez, Juan Alberto Iriarte; Jonathan Dos Santos y Marcio Backes.

Director Técnico: Ramón Walter Rivas.

*TACUAREMBO- Jonathan Vaz, Christian Rodríguez, Pablo Borgarelli, Walter Pereira, Franco Fernández, Sebastián Cuello, Pablo Porcile, Luis Pintado o Julio Almeida, Marcio Galli, Gonzalo Vargas o Gerado Barrios y Octavio Siqueira.

Director Técnico: Armando Javier Duarte.

Aquella única vez

La memorable década de los 70, para el fútbol salteño. No solo a nivel de clubes, sino también de selecciones. Si de los combinados “naranjeros” se trata, Campeón del Litoral en 1971, 1978 y 1979. En ese 79, Campeón del Interior, bajo el mando técnico de Raúl Banfi.

El empate en el estadio “Empleados de Comercio de Treinta y Tres” en un gol, catapultó a Salto a la consagración.

El 1l titular de Ramón Rivas, Juan Manuel López y Sofildo Piñeiro; Francisco Vallejos, Juan Antonio Maidana y Luis Ernesto Pérez; Luis Alberto Pintos, Jorge Izaguirre, Ruben Darío Cuello, Elbio Hernández y José Mario Silvera.

En el segundo tiempo, ingresaron José Goncálvez Brum y Carlos Alberto Da Rosa. Para el “Chumbo” Pérez (lateral izquierdo) resultó un año para no archivar: Campeón del Interior con la selección en mayo, mientras el 5 de agostó alcanzó el título con 18 de Julio de la Liga de las Colonias Agrarias, tras el 2 a 2 frente a Lavalleja de Minas.

Luego de esa temporada, Ramón Walter Rivas emigró a Danubio de Montevideo y Elbio “Cubilla” Hernández a El Tanque de Montevideo.