¿Para que tengamos fútbol de trasnoche?

Las dobles jornadas en el Parque Dickinson, a mitad de semana, suelen transformarse en una opción descartable para no pocos aficionados. Sobre todo en los últimos años, la decreciente venta en el número de entradas vendidas y sobre todo, si de recaudaciones se trata.
La cuestión central es una: jugándose el preliminar a las 20 horas y el partido de fondo a las 22 horas, la velada concluye más allá de las “0” hora del siguiente. El segundo partido ni remotamente comienza a la hora 22. Desfasaje es inevitable. El fútbol pasa a transformarse en espectáculo de trasnoche. Serán los meses de más baja temperatura: mayo, junio y julio.
Pero además, a la conclusión del segundo partido, unidades del transporte urbano cesaron en sus recorridos. Quien no disponga de conducción propia, imposibilitado virtualmente de asistir al segundo. Tampoco es de fácil resolución, el hecho de pactar para la hora 19.30 y 21.30. A raíz de lo apuntado, es que desde el plano dirigencial no se ve con malos ojos que un partido se juegue en una noche y el restante a la siguiente. Lo de hoy en el Consejo, igualmente amplificará la chance: saber que postura asumen las delegaciones de Nacional, Ferro Carril y Universitario, en esta dirección.







Recepción de Avisos Clasificados