Payé, de guía espiritual a moderna práctica de hechicería en Paraguay

Carlos Pefaur. Asunción, 29 abr (EFE).

El «payé», el ancestral curandero y líder espiritual de la etnia guaraní, se ha convertido con el tiempo en el nombre de una práctica de hechicería que se anuncia abiertamente en algunos diarios de Paraguay, donde se oferta como una solución a problemas económicos o amorosos. Los nuevos hechiceros son ahora los «payeseros», como se promocionan hombres y mujeres y por precios asequibles en anuncios clasificados donde ofertan el «payé», entendido en la actualidad como las prácticas de encantamientos o conjuros que realizan al gusto del cliente. En muchos casos esos «payeseros» se presentan también como «profesores», «brujos» o «pitonisas», simples cambios semánticos de una costumbre que cuenta con más adeptos en el interior del país, dijo a Efe el antropólogo y presidente del Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní, David Galeano. «La gente tiene la costumbre de utilizar (el payé) con varias finalidades, por ejemplo para causarle daño a un adversario, o una persona que no aprecia y eso puede causarle la muerte, algún accidente o generar una situación de pobreza», señaló Galeano. Agregó que otros poderes que se atribuyen esos «payeseros» incluyen las relaciones amorosas, facilitando al interesado la conquista de un amor no correspondido. Según Galeano, estos modernos «brujos» tienen su origen en una práctica anterior a la colonización española, y que estaba protagonizada entre los pueblos guaraníes por el «payé», la persona que atendía las necesidades espirituales y los problemas de salud del clan. A él se acudía en busca de diagnóstico y algún remedio que consistía siempre en el «poha ñana» (hierbas medicinales, en lengua guaraní) usadas para combatir la enfermedad. Y en su calidad de guía espiritual, el «payé» recibía a los recién nacidos para determinar cual de los dioses menores del universo mitológico guaraní, regido por «Ñande Ru» (Nuestro Padre), había enviado el alma del niño a la tierra. «Para comunicarse con ellos el payé lo hacía mediante la danza, el canto o la plegaria, y tras eso determinaba cual dios menor mandó el alma del niño», explicó. Galeano mencionó también la figura del «payé miri», un aprendiz del «payé» que acompañaba desde pequeño al líder espiritual para que le revelara sus conocimientos. El experto aclaró que esas prácticas se mezclaron con las supersticiones occidentales llevadas a Paraguay por los pobladores españoles, con objetos como espejos y otros que se mantienen vivos. «Hoy se utilizan pañuelos, cintas en colores, rosas negras, blancas, se utiliza también la fotografía de las personas a las que se le va a causar algún tipo de daño, muñecos tipo vudú, cruces, y paño de cruces», dijo Galeano. Esa amalgama está también presente entre los «payeseros» del interior del país, que ofrecen sus servicios al margen de los anuncios publicitarios. Entre los elementos utilizados por ellos está la sal gruesa, que de acuerdo con las instrucciones del «payesero» puede ser arrojada por el cliente en casas particulares para generar la mala suerte. Y en ambas direcciones, para lograr fines positivos o negativos, se siguen usando cabellos, vellos del pubis, sangre, saliva, sapos, excrementos, imanes y hasta tierra de cementerios, según Galeano. En ese sentido, Galeano aclaró que existen dos tipos de «payeseros», el blanco y el negro, el primero para deshacer los maleficios que hizo el segundo, en una actividad casi complementaria. Galeano señaló que todo ese mundo tiene una relación con lo sobrenatural y está relacionado en parte con la «macumba», el ritual mágico llevado a Brasil por los esclavos africanos. Y en menor grado con costumbres más inofensivas y realizadas en casi todo el mundo, como la cábala o los ritos supersticiosos que practica cada persona, empezando por algunos futbolistas antes de cada juego o tras anotar un gol.







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...