Pedro Paiva presentará “Quitapenas” este jueves en el Ateneo

Sus espectáculos son éxito en Europa

El artista y escritor salteño radicado en Europa Pedro Paiva presentará el próximo jueves 13 en el Ateneo de Salto su espectáculo intitulado “Quitapenas”.
Walter Martínez y Silvia Coronel, amigos personales de Paiva y organizadores del evento brindaron algunos detalles. “Pedro hizo una trayectoria importantísima en el carnaval montevideano, luego emigró a Córdoba y fundó un grupo teatral con el que recorrió varias partes del mundo” – puntualizaron.
El elenco ha realizado varias giras. Paiva se radicó en Salamanca desde hace ya un tiempo y sus espectáculos han llenado varios escenarios de Barcelona.
Su presentación en nuestra ciudad es la primera que llevará a cabo en el país.
PEDRO PAIVA,
ARTISTA CUÁNTICO
Según el diccionario, un artista es una persona que hace arte. El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones. A su vez, persona hace referencia a un ser con poder de raciocinio que posee conciencia sobre sí mismo y que cuenta con su propia identidad, término que viene de “personare”, sonar atrás de una máscara.
El escritor Alejandro Dolina dice que lo que importa de un ser humano no es la cara con la que nació, sino la máscara que con esfuerzo y dedicación se ha construido a lo largo de su vida.
En el año 2006 en Argentina actuando en el Teatro Maipo de Buenos Aires con Los Modernos los nominan a los prestigiosos premios ACE como “Mejor espectáculo de humor” junto con Les Luthiers, ganando el premio Los Modernos.
QUITAPENAS
En Quitapenas el artista está solo, de pie, sin mucho movimiento, sosteniendo el interés, o intentando pedir el interés del público, sin apenas silencios, sin pausas y sin que se haga pesado… buscando el ritmo para que la gente lo siga, se concentre y a la vez lo disfrute…participe en el juego, que es nuevo y tiene un código distinto, y luego te puede gustar o no, te puede dar gracia o no, pero no puedo dejar que aburra. La gracia, o el buen gusto del espectáculo es el texto. Tiene que servir para apoyarme, tengo que estar seguro, tiene que tener ritmo porque tenemos el concepto del zapping muy metido.
Un poco va de eso, se salta de un canal a otro pero en temas históricos o filosóficos.
Algunos textos se hacen largos porque son intensos pero no duran más de dos minutos. Sostengo una hora de humor con esos parámetros. El espectador agradece cambiar de temas en un espectáculo que es para pensar.La compañía Los Modernos, se había fundado en el 2002, en Córdoba, Argentina. Estuvieron un año en Córdoba y luego se trasladaron a Barcelona, hasta el 2005 con un importante reconocimiento. Quitapenas, la nueva versión de ese mismo espectáculo, el que estamos viendo cada cierto tiempo por Sevilla.
“No llegué…. siempre estuve… soy como escribo, escribo como hablo y pinto. Es como vivo, es como soy. No encuentro distancia, ni el paso del tiempo.
El relato del viaje es mucho mejor que el viaje en sí, que fue anodino, no me pasó nada extraordinario, no vi un OVNI, ni conocí el amor, no sucedieron aventuras, ni siquiera pinché. Lo que sucedió fue que luego de Salto, crucé a Concordia y tiempo después, luego de muchísimos kilómetros llego a Córdoba. En donde sentí que lo mío tenía un lugar. Si no llegaba no pasaba nada, pero llegué, un encuentro.
Paiva es un artista cuántico. “Me cuesta recrear ese momento emocional y darle magia o sorpresa más allá de mi propia vivencia. Eso si iba a suceder, sucedía mientras salía en bicicleta, y mientras te dan un premio estás en tu casa escribiendo el texto, y te estás duchando con agua caliente, y actuando, haciendo una exposición de pintura y durmiendo en la calle, todo sucede. No hay distancia, ni tiempo luego de que pasa. Yo no iba a Córdoba yo llegué a Córdoba. Yo no voy a mi unipersonal, llegué a él, lo mismo con mi pintura.El concepto cuántico: al mismo tiempo. Empecé a escribir porque me costaba mucho aprenderme los textos de otros. Cuando la actuación llegó a mi vida porque era extrovertido y tenía cierta gracia, se dio la posibilidad de hacer algo así, pero no tuve más remedio que escribirme.
Algunos textos se hacen largos porque son intensos pero no duran más de dos minutos. Sostengo una hora de humor con esos parámetros. El espectador agradece cambiar de temas en un espectáculo que es para pensar”.