Policía procesado recibió apremios físicos en Comcar y su abogado cree que pudo ser adrede para que “no hable”

El policía procesado por concusión la semana pasada por parte del juez penal de 4º Turno, Alejandro Asteggiante, fue remitido al Comcar, a uno de los módulos donde se encontraban presos comunes y allí recibió hostigamiento físico por parte de los reclusos, por los códigos existentes entre presos y policías. Pero su abogado, Walter Emmenegger, que el pasado lunes presentó una denuncia sobre esta situación ante el juzgado penal local, piensa que la medida de la autoridad policial de recluirlo junto a otros reclusos comunes, fue adrede.
El defensor del policía sostiene que se había establecido de antemano que por su condición de tal, el ahora procesado no podía estar encarcelado junto con los presos comunes, porque estos por naturaleza “se la cobran” y así pasó.
Asimismo, fuentes judiciales consultadas por EL PUEBLO en relación a este tema informaron que el policía procesado sería traído a Salto la semana que viene con la finalidad de ser indagado sobre las maniobras que practicaban, ya que se han incautado algunos elementos probatorios, como filmaciones y grabaciones que incriminarían a otros funcionarios en diversas actuaciones.
Aunque el abogado lamenta que quienes hayan realizado el allanamiento hayan sido policías locales, de los que dijo que podrían tener sus intereses en este tema. Empero, destacó que hay otras pruebas que obran en poder del procesado y que el juez está en conocimiento de las mismas, pretendiendo reunirlas para analizarlas en próximas actuaciones.
SE VIENE
Luego de su procesamiento, los reclusos de la cárcel local sabían que el policía procesado no iría a la chacra policial ni a un celdario especial, lisa y llanamente porque en el recinto penitenciario local no existe ninguno. Esperaron la llegada del funcionario a la cárcel y al sólo arribo de éste, comenzaron a alborotar el lugar exigiendo la “entrega” del policía a determinados pabellones, donde lo estaban esperando.
“Esto fue avisado, de lo contrario no podrían saber a quién traeríamos”, dijo ese mismo día un funcionario policial que fue consultado por EL PUEBLO, en relación a cómo se enteraron los presos de quién era el nuevo compañero de celda.
Según coincidieron en manifestar algunos policías que lo conocían y su abogado, el ahora ex policía procesado “tenía mucha información y eso molesta”, por lo cual piensan que le tejieron una redada para trasladarlo al sur del país, donde la policía maneja las cárceles de otra manera y pudo ser amedrentado para no decir nada cuando se entrevistara con una delegación de Asuntos Internos del Ministerio del Interior.
“Esto fue preparado, nosotros pedimos la chacra policial y el Jefe se negó, entonces cuando lo llevaron a la cárcel de acá, todos los presos lo querían en su celda, y se lo llevaron. Pero habiendo decidido ya el traslado del preso, a mí me avisaron mucho después. Y lo llevaron al Comcar, y lo metieron en una celda con presos comunes donde recibió apremios físicos, eso fue adrede”, dijo el abogado defensor del policía preso.
La tarde en que el funcionario fue procesado, el jefe de Policía de Salto dijo a EL PUEBLO que estaba “evaluando su traslado a otro departamento”, pero en realidad el traslado ya estaba decidido, y el Comcar era el lugar elegido.
El abogado informó a este diario que el pasado lunes presentó un escrito en el juzgado penal de 4º de Turno, y que mantuvo una entrevista con el juez de la causa. En el escrito denunció los apremios físicos recibidos por el policía y exigió que se tomaran medidas tendientes a conservar la integridad física del ahora recluso.
Sin embargo está convencido que se la cobraron. “Esto es para que no hable, porque si él da nombres y pruebas en el juzgado de acá, todos sabemos que allá lo cocinan”, aseveró. El abogado trabajará para encontrar pruebas que determinen cómo se practicaban las maniobras en las que su cliente está involucrado y quiénes eran los que sabían de todo esto.
“Porque no puede ser que sólo él supiera lo que estaba haciendo, y otros de arriba no, esto va a seguir y vamos a tener varias instancias judiciales hasta que aclaremos el asunto”, afirmó a este diario el Dr. Walter Emmenegger, en el momento que salía del juzgado penal ayer por la tarde, tras haber presentado el escrito donde denunció los apremios físicos recibidos por su cliente en el Comcar y luego de haber mantenido una entrevista con el juez de la causa, Alejandro Asteggiante.
¿UNA VICTIMA?
En el transcurso de la audiencia judicial que determinó el procesamiento con prisión por un delito de peculado, del funcionario policial de iniciales M.F.M., de 36 años de edad, la defensa del funcionario solicitó que se investigue a la denunciante, quien admitió en el transcurso de la instancia judicial ser contrabandista y dijo que “apenas pasaba un bolsito con mercadería”.
Por lo que el abogado defensor solicitará que la mujer justifique las propiedades muebles e inmuebles que posee. Así como la compra en los últimos tiempos de varios vehículos.
Sostuvo que la mujer es contrabandista y lo dijo en audiencia pública, pero ni el Ministerio Público y Fiscal, ni el Juez que podían haber actuado de oficio, hicieron algo. Entonces voy a presentar una denuncia al respecto.
Al término de la audiencia, el Dr. Emmenegger habló con la Fiscal Letrada Departamental de 1º Turno, Dra. María Auxiliadora Cosse, a quien le consultó acerca de la confesión de la mujer denunciante en este caso, quien admitió ser contrabandista y que pagaba coimas para pasar su mercadería, algunas de ellas al funcionario hoy procesado y la Dra. Cosse le habría dicho “pero doctor, es una víctima”.

El policía procesado por concusión la semana pasada por parte del juez penal de 4º Turno, Alejandro Asteggiante, fue remitido al Comcar, a uno de los módulos donde se encontraban presos comunes y allí recibió hostigamiento físico por parte de los reclusos, por los códigos existentes entre presos y policías. Pero su abogado, Walter Emmenegger, que el pasado lunes presentó una denuncia sobre esta situación ante el juzgado penal local, piensa que la medida de la autoridad policial de recluirlo junto a otros reclusos comunes, fue adrede.

El defensor del policía sostiene que se había establecido de antemano que por su condición de tal, el ahora procesado no podía estar encarcelado junto con los presos comunes, porque estos por naturaleza “se la cobran” y así pasó.

Asimismo, fuentes judiciales consultadas por EL PUEBLO en relación a este tema informaron que el policía procesado sería traído a Salto la semana que viene con la finalidad de ser indagado sobre las maniobras que practicaban, ya que se han incautado algunos elementos probatorios, como filmaciones y grabaciones que incriminarían a otros funcionarios en diversas actuaciones.

Aunque el abogado lamenta que quienes hayan realizado el allanamiento hayan sido policías locales, de los que dijo que podrían tener sus intereses en este tema. Empero, destacó que hay otras pruebas que obran en poder del procesado y que el juez está en conocimiento de las mismas, pretendiendo reunirlas para analizarlas en próximas actuaciones.

SE VIENE

Luego de su procesamiento, los reclusos de la cárcel local sabían que el policía procesado no iría a la chacra policial ni a un celdario especial, lisa y llanamente porque en el recinto penitenciario local no existe ninguno. Esperaron la llegada del funcionario a la cárcel y al sólo arribo de éste, comenzaron a alborotar el lugar exigiendo la “entrega” del policía a determinados pabellones, donde lo estaban esperando.

“Esto fue avisado, de lo contrario no podrían saber a quién traeríamos”, dijo ese mismo día un funcionario policial que fue consultado por EL PUEBLO, en relación a cómo se enteraron los presos de quién era el nuevo compañero de celda.

Según coincidieron en manifestar algunos policías que lo conocían y su abogado, el ahora ex policía procesado “tenía mucha información y eso molesta”, por lo cual piensan que le tejieron una redada para trasladarlo al sur del país, donde la policía maneja las cárceles de otra manera y pudo ser amedrentado para no decir nada cuando se entrevistara con una delegación de Asuntos Internos del Ministerio del Interior.

“Esto fue preparado, nosotros pedimos la chacra policial y el Jefe se negó, entonces cuando lo llevaron a la cárcel de acá, todos los presos lo querían en su celda, y se lo llevaron. Pero habiendo decidido ya el traslado del preso, a mí me avisaron mucho después. Y lo llevaron al Comcar, y lo metieron en una celda con presos comunes donde recibió apremios físicos, eso fue adrede”, dijo el abogado defensor del policía preso.

La tarde en que el funcionario fue procesado, el jefe de Policía de Salto dijo a EL PUEBLO que estaba “evaluando su traslado a otro departamento”, pero en realidad el traslado ya estaba decidido, y el Comcar era el lugar elegido.

El abogado informó a este diario que el pasado lunes presentó un escrito en el juzgado penal de 4º de Turno, y que mantuvo una entrevista con el juez de la causa. En el escrito denunció los apremios físicos recibidos por el policía y exigió que se tomaran medidas tendientes a conservar la integridad física del ahora recluso.

Sin embargo está convencido que se la cobraron. “Esto es para que no hable, porque si él da nombres y pruebas en el juzgado de acá, todos sabemos que allá lo cocinan”, aseveró. El abogado trabajará para encontrar pruebas que determinen cómo se practicaban las maniobras en las que su cliente está involucrado y quiénes eran los que sabían de todo esto.

“Porque no puede ser que sólo él supiera lo que estaba haciendo, y otros de arriba no, esto va a seguir y vamos a tener varias instancias judiciales hasta que aclaremos el asunto”, afirmó a este diario el Dr. Walter Emmenegger, en el momento que salía del juzgado penal ayer por la tarde, tras haber presentado el escrito donde denunció los apremios físicos recibidos por su cliente en el Comcar y luego de haber mantenido una entrevista con el juez de la causa, Alejandro Asteggiante.

¿UNA VICTIMA?

En el transcurso de la audiencia judicial que determinó el procesamiento con prisión por un delito de peculado, del funcionario policial de iniciales M.F.M., de 36 años de edad, la defensa del funcionario solicitó que se investigue a la denunciante, quien admitió en el transcurso de la instancia judicial ser contrabandista y dijo que “apenas pasaba un bolsito con mercadería”.

Por lo que el abogado defensor solicitará que la mujer justifique las propiedades muebles e inmuebles que posee. Así como la compra en los últimos tiempos de varios vehículos.

Sostuvo que la mujer es contrabandista y lo dijo en audiencia pública, pero ni el Ministerio Público y Fiscal, ni el Juez que podían haber actuado de oficio, hicieron algo. Entonces voy a presentar una denuncia al respecto.

Al término de la audiencia, el Dr. Emmenegger habló con la Fiscal Letrada Departamental de 1º Turno, Dra. María Auxiliadora Cosse, a quien le consultó acerca de la confesión de la mujer denunciante en este caso, quien admitió ser contrabandista y que pagaba coimas para pasar su mercadería, algunas de ellas al funcionario hoy procesado y la Dra. Cosse le habría dicho “pero doctor, es una víctima”.







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