Por los casos de doping, quieren sacar a Rusia de su Mundial de fútbol

Los directores de 19 agencias nacionales antidopaje, entre ellos potencias deportivas como Estados Unidos, Alemania, Francia o Japón, pidieron hoy en una reunión en Dublín que se prohíba la participación de Rusia en cualquier competición internacional, incluyendo el Mundial de fútbol que Rusia organiza en 2018.
La prohibición sería indefinida, hasta que Moscú limpie su sistema de dopaje denunciado por informes de la Agencia Mundial Anti Dopaje (WADA, en sus siglas en inglés) o la Federación Internacional de Atletismo. Pero no afectaría a los deportistas que quieran competir de forma neutral –sin bandera rusa- pero sólo después de que pasen por controles de dopaje internaciones.
Los países reunidos en Berlín pidieron en un comunicado a la WADA que se encargue de la investigación que ahora mismo maneja el Comité Olímpico Internacional, que analiza si más de 1.000 atletas rusos de más de 30 modalidades deportivas recibieron doping, como denunció el informe del abogado canadiense Richard McLaren.
La WADA, dicen los países que quieren sacar a Rusia de las competiciones internacionales, debe poder investigar a las federaciones “que se enfrentan a extensas evidencias de dopaje o de encubrimiento”. Las 19 agencias denunciantes aseguran que “es imperativo que los responsables del sistema ruso de dopaje patrocinado por el Estado sean hechos responsables” y que se cree “un modelo de antidopaje realmente independiente”.
Rusia respondió airada. En vice primer ministro Vitaly Mutko dijo a la agencia ‘Novosti’ que no prestaba “ninguna atención a esos comunicados” y que todo se trata de “un ataque al deporte ruso con el objetivo de desacreditarlo”. Los informes encargados por la WADA en los últimos meses aseguran que desde hace años los atletas rusos son dopados a cargo de un sistema aprobado por los más altos funcionarios del Estado. Los informes advierten que los buenos resultados de algunos deportistas rusos en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y en los de Invierno de Sochi 2014 fueron conseguidos gracias al uso de sustancias prohibidas. Los atletas rusos –la segunda potencia mundial en Atletismo tras Estados Unidos en los Juegos de Londres 2012- no pudieron participar en los Juegos Olímpicos de Río del año pasado por esas acusaciones de dopaje.