¿Por qué no progresan?… ¿por qué no evolucionan?

No se trata de establecer casos por casos, para arribar a comprobaciones. Pero el hecho es concreto y suele plantearse. A veces se trata de un túnel sin salida, sin respuesta.
Es el fluir de interrogantes.
Pero dos a la cuenta de esa misma duda: ¿por qué en el fútbol de la Liga Salteña, determinados clubes-equipos (del plano deportivo se trata) no progresan? ¿Por qué no evolucionan? Podría igualmente, susurrarse otra dirección: ¿por qué algunas son parte del estancamiento?
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Este año en la Divisional “B”, se produjo el descenso de Peñarol (¡de Peñarol!), mientras que Cerro y Almagro debieron afrontar un partido extra, para determinar quien se asociaba a los aurinegros en la desventura de perder la categoría.
En tanto, algunos clubes con historia, se prolongan sin obtener la consagración mayor, pese a tantas décadas en la Liga. Saladero, Salto Nuevo, Progreso, Almagro y Cerro, a los solos efectos de la mención.
En tanto son tres los que transcurren años y años sin alcanzar la consagración. River Plate (la última vez en 1978), Peñarol (1969) e Hindú (1971).
Cabe preguntarse: con ellos tres, ¿qué ha pasado? ¿Qué pasa?
¿Cuándo la próxima vez? ¿Cuánto tiempo más al margen de la cima?
EL APORTE A LA SELECCIÓN
De por lo menos 20 años a esta parte, la selección mayor de Salto refleja un especial estado de cosas. O se transforma en consecuencia.
Más de 30 clubes en la Liga y al momento de la citación, suele establecerse que la mayoría “son jugadores cantados, de no más de cinco equipos”. No es un detalle menor, tangencial, intrascendente.
Responde a una situación de hecho. Podrían establecerse casos concretos de equipos que son o han sido partes de la “A” o de la “B” y que transcurrieron años sin aporte de futbolistas a la selección.
¿O no es así, acaso?
No faltan quienes apuntan a rajatabla: “hay clubes que vegetan”. Y cabe preguntarse: ¿por qué vegetan? ¿Qué factores producen la imposibilidad de crecimiento?
En tanto, acuden los que apuntan la mira en una dirección: “las instituciones se están vaciando de dirigentes”.
¿Ese es el factor determinte? ¿O algún otro a mano?
De lo que no hay dudas: vegetar, mala palabra.
A contramano del querer.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-