Porque el producto casual seguirá siendo patrimonio de la mediocridad

DEPORTES.

Los 22 puntos sobre los 24 posibles. La condición de invicto conservada. Fue primero en cada una de las ruedas. Ganó con luz, la suma total del acumulado. Legitimidad de una consagración, por este Salto de la sintonía.
No por nada 15 goles a favor y 5 goles en contra.
Se impuso en TODOS LOS PARTIDOS JUGADOS EN CONDICIÓN DE VISITANTE. 12 en 12 fuera de casa. Por eso, al cabo, la justicia de esta consagración por primera vez en la historia de la Confederación del Litoral, oficilizada en el 2007.
Claro, que Salto no llegó al sitial vigente, como consecuencia de hechos fortuitos o de esos que se alojan en lo circunstancial. Cuando la Comisión de Selección bosquejó el plan de acción EN ABRIL DEL AÑO pasado como punto de partida, tenía en claro la misión de contemplar todas las áreas esenciales en pro del combinado.
Por eso, el Salto campeón en mayores, 20 años después de la última titulación en 1994, no es precisamente producto de lo casual. Porque lo casual a la hora de la recompensa, seguirá siendo patrimonio de la mediocridad.
ES POSIBLE
PODER
El proceso del seleccionado fue expulsando conceptos adheridos a viejas imperfecciones, desde lo individual a lo estructural.
A partir de la Comisión de Selección, más el presidente Luis Alberto Arreseigor y lo que supuso Ramón Rivas, un trípode argumental a la medida de la búsqueda. La selección difícilmente puede implicar un proyecto de largo aliento.
Al contrario, la selección suele darse la mano con la inmediatez.
Sin embargo, desde la Liga Salteña de Fútbol se dejó en claro que ES POSIBLE PODER, cuando la conciencia sabe de una apertura y el transito se plantea, en función de criterios que se acumulan sin medios giros.
Este Salto se paró en la vereda de enfrente de la mediocridad. Ello no deja de ser gratificante. Amplifica el radio de acción de un fútbol que a nivel de selección, NECESITABA de una elocuencia campeona como esta. Años de postración y silencio en materia de consecuencia final. Un 20 de febrero del año 2014, una selección de Salto retornó a la gloria regional.
Sin producto casual. Sin quiste de mediocridad.
Acaso, erguida desde la vereda de enfrente.
Con cristalina y suficiente base, de generosa dignidad.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

Los 22 puntos sobre los 24 posibles. La condición de invicto conservada. Fue primero en cada una de las ruedas. Ganó con luz, la suma total del acumulado. Legitimidad de una consagración, por este Salto de la sintonía.

No por nada 15 goles a favor y 5 goles en contra.

Se impuso en TODOS LOS PARTIDOS JUGADOS EN CONDICIÓN DE VISITANTE. 12 en 12 fuera de casa. Por eso, al cabo, la justicia de esta consagración por primera vez en la historia de la Confederación del Litoral, oficilizada en el 2007.

Claro, que Salto no llegó al sitial vigente, como consecuencia de hechos fortuitos o de esos que se alojan en lo circunstancial. Cuando la Comisión de Selección bosquejó el plan de acción EN ABRIL DEL AÑO pasado como punto de partida, tenía en claro la misión de contemplar todas las áreas esenciales en pro del combinado.

Por eso, el Salto campeón en mayores, 20 años después de la última titulación en 1994, no es precisamente producto de lo casual. Porque lo casual a la hora de la recompensa, seguirá siendo patrimonio de la mediocridad.

ES POSIBLE PODER

El proceso del seleccionado fue expulsando conceptos adheridos a viejas imperfecciones, desde lo individual a lo estructural.

A partir de la Comisión de Selección, más el presidente Luis Alberto Arreseigor y lo que supuso Ramón Rivas, un trípode argumental a la medida de la búsqueda. La selección difícilmente puede implicar un proyecto de largo aliento.

Al contrario, la selección suele darse la mano con la inmediatez.

Sin embargo, desde la Liga Salteña de Fútbol se dejó en claro que ES POSIBLE PODER, cuando la conciencia sabe de una apertura y el transito se plantea, en función de criterios que se acumulan sin medios giros.

Este Salto se paró en la vereda de enfrente de la mediocridad. Ello no deja de ser gratificante. Amplifica el radio de acción de un fútbol que a nivel de selección, NECESITABA de una elocuencia campeona como esta. Años de postración y silencio en materia de consecuencia final. Un 20 de febrero del año 2014, una selección de Salto retornó a la gloria regional.

Sin producto casual. Sin quiste de mediocridad.

Acaso, erguida desde la vereda de enfrente.

Con cristalina y suficiente base, de generosa dignidad.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-
Notas gráficas de MASSARINO, enviado especial de El Pueblo a Tacuarembó

Notas gráficas de MASSARINO, enviado especial de El Pueblo a Tacuarembó

El mando de la resolución

“Creemos en Ramón por lo que fue, pero también por lo que sigue siendo. Referentes como él, habría que tenerlos siempre en la selección”.

Desde esa frase de Luis Arreseigor, el presidente de la Liga Salteña de Fútbol, razón clave cuando Rivas fue designado Director Técnico de la selección “naranjera”.

El presidente de la Liga, admitía, que “es de aquel tiempo, cuando fue jugador y campeón, pero también de este, porque reconoce la22 2 14 003 (15) necesidad de darle todo lo posible a la selección para que esto funcione. Nosotros como neutrales, no dejamos de contemplar en todo lo que fue posible. Y lo seguiremos haciendo”.

Lo real, es que el mando técnico del combinado, parte misma de un área clave.

Desde Ramón, pasando por la ayudantía de Emilio Silva y la preparación física de Carlos Ribero.

Los años de conocimiento en Ferro, de última trasplantados a la selección. La sintonía de los tres. A tal punto que Emilio admite que “ser parte de un cuerpo técnico donde el cargo mayor corre por cuenta de Ramón, no deja de ser una responsabilidad para quienes estamos con él. Yo destaco la confianza que existe entre nosotros. Decirnos las cosas que pensamos. El que recibe el punto de vista, sabe que se trata de sumar. En esa línea estamos”.

Ramón Walter Rivas-Emilio Silva-Prof. Carlos Ribero. El mando de la resolución por los tres. Y los tres saben de qué se trata.

El sueño que soñó Josema

“Este título estaba pendiente”, al decir de JOSÉ MARÍA DI NÁPOLI.

Lo cierto es que frente a Tacuarembó el miércoles a la noche, retornó a la esencia. Volvió a ser el capitán, en la noche en que Salto fue Campeón del Litoral Norte. Tan gravitante como siempre, a la hora de anticipar o construir. La condición de líder inalterable.

Fue Campeón Salteño con Ferro Carril, pero también con la franja, el doblete a nivel de la Copa Nacional de Clubes: en 2009 y 2011.22 2 14 003 (7) Con la selección ahora, le llegó la primera consagración. Se podrá argumentar que de aquí en más, pasó al siguiente objetivo, con Salto pretendiendo ser rey de la Copa Nacional.  Pero el capitán, “se aseguró” en la carpeta personal, un Salto campeón regional como antes no le había sucedido. La vigencia de José María Di Nápoli. Una vigencia sin renunciamientos.







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