Preparar los sistemas de producción para enfrentar lo que va a ser la fuente de inestabilidad predominante

Ing. Eduardo Blasina

8En un momento de incertidumbre,  es fundamental que el productor tenga otra opción escuchando a la gente que sabe sobre el tema. Por eso Actualidad Agropecuaria se puso en contacto con el Ing. Eduardo Blasina, quien se encuentra al frente del Escritorio Blasina Consultores desde hace algo más de un año.

¿Qué escenario se está viviendo en el país  hoy y cuál puede ser el escenario en un futuro inmediato después de esta crisis internacional?

Creo que el panorama mundial está inestable como pocas veces, pero también es importante notar que esa inestabilidad contrasta con una gran estabilidad que vienen demostrando las materias primas que directamente no han bajado en estos meses en que oímos hablar de crisis en Europa y en Estados Unidos, pero que, por lo menos en carnes y granos no tiene baja fuerte.

La lana tuvo un cierto ajuste luego del receso, pero un ajuste que se hace desde precios que son inéditamente altos y que –pienso yo- no van a devolver a la lana los precios ni del siglo veinte ni del año pasado. Entonces, hay un mundo muy inestable, es cierto, hay materias primas a buen precio y altas, y eso  corre tanto para los productos como para los insumos. El desafío va a seguir siendo mantener  los costos bajo control, pero creo que se puede seguir produciendo tranquilamente ya que es una crisis distinta a la de 2008. En 2008, cuando vino la crisis, se paralizó el comercio de materias primas. Hoy estamos lejos de que eso pase, más bien todo lo contrario.

¿ La situación concreta de Estados Unidos, que es un país altamente consumidor, tiene menor importancia directa  en lo que hace a la compra de productos a Uruguay, de lo que puede generar ante otros países?

– Creo que la situación más complicada es la de Europa. Esa es una situación compleja porque –me parece a mí- con un euro tan fuerte va a ser muy difícil que Europa salga. Es un panorama muy similar al que tenía la Argentina en épocas de Menem y Cavallo: una economía estancada con una moneda muy fuerte termina colapsando, y los síntomas son cada vez mayores. Esta mañana se han divulgado los datos de crecimiento de Alemania: en el último trimestre prácticamente no creció. Alemania ha sido hasta ahora el gran sostén para que no se desmorone todo. Tenemos una situación sumamente frágil en el sur de Europa y en Irlanda y tenemos una situación más o menos en Francia, y Alemania era el puntal que aguantaba todo. Esta mañana, los datos de la economía de Alemania del último trimestre mostraban un crecimiento del 0,1%, o sea que prácticamente se estancó. Eso está haciendo que bajen las bolsas europeas y que Estados Unidos arranque a la baja, porque Alemania es de los pocos puntales que quedan. Entonces, ahí está lo más frágil y donde puede haber algún problema, sobre todo pensando que si Europa cae y golpea en Rusia, puede ser una situación adversa para la carne vacuna. Pero aún en ese escenario estaríamos pensando en unos meses de situación complicada, pero entendemos nosotros que luego, aún en el peor escenario, la poca oferta de carne es lo que seguiría predominando.

- La situación que vive hoy el sector criador en Uruguay, con estos valores que están reflejando una estabilidad mayor a lo que pasó frente al gordo, ¿puede mantenerse?

Sí, creo que en el caso de la ganadería uruguaya, la relación a la reposición favorable a la cría va a ser algo permanente, por dos razones: una, que hay una necesidad muy marcada de aumentar la oferta de terneros. No puede existir una industria que tenga la capacidad de faenar 65.000 vacunos por semana y reciba 35.000 y a veces menos. Esa es una señal que va a ser permanente. Pero lo otro que será un cambio gradual y persistente es que el uso de granos en el engorde va a ser cada vez más generalizado, y eso acelera la necesidad de reposición y va a llevar a que el precio del ternero tenga que permanecer arriba de los 2 dólares, y tal vez, pensando en el mediano plazo, tenga que irse a los 3 dólares, quizás con una mayor oferta de sorgo que le compense al engordador pagar más por la reposición y tener una relación grano-carne que se vuelva gradualmente más favorable en la medida en que los planes de uso de suelos y las necesidades de las rotaciones lleven a que se use más sorgo. Pero creo que en la cría y en los sistemas que son cría vacuna y de ovinos hay un panorama que es de los más sólidos y estables. Ahí, la variable de inestabilidad es el clima y cada vez va a ser más. Me parece que hay que preparar los sistemas de producción para enfrentar lo mejor posible lo que va a ser la fuente de inestabilidad predominante, que serán situaciones de sequía sobre todo que van a ser cada vez más frecuentes. Uno dice “la cría y los ovinos tienen un panorama más estable”, y después viene un verano seco y hay una crisis productiva y en el corto plazo también de precios.

Tenemos que estar preparados para resistir, no vender en esos momentos que son siempre momentos de bajos precios para la cría. Son situaciones adversas que se van a dar cada vez con más frecuencia, pero en los grandes números desde el punto de vista de los mercados, creemos que para la cría y para los ovinos hay una situación muy firme por poca oferta.

- ¿Qué lugar ocupan hoy los encierros en los feed lots en lo que es la presencia de ganado a la industria?

– Lamentablemente no tenemos estadísticas oficiales, como hay en Estados Unidos, que nos digan cuánto ganado hay en feed lots. Pero ciertamente hay una presencia creciente que en cada post zafra se va a sentir más y hará que el propio concepto de post zafra se vea muy alterado. Este año hemos tenido precios más altos en mayo que en agosto. Me parece que eso es una señal de que la industria frigorífica, ante esa escasez de oferta, busca los mecanismos con los cuales compensar eso y abastecer. Capaz que vamos a precios con una lógica distinta a la que tuvimos antes, porque el feed lot va a tener una presencia cada vez mayor asociada con los propios frigoríficos.