Presentan en Argentina proyecto de Corte Penal Latinoamericana y del Caribe

Buenos Aires, 16 nov (EFE).- Un grupo de legisladores, juristas y miembros del Gobierno argentino presentaron hoy en Buenos Aires el proyecto para la creación de una Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Transnacional Organizado (Copla).
En el acto se detallaron las bases del estatuto elaborado para constituir del tribunal internacional, una iniciativa del Gobierno argentino que ya ha sido defendida ante organismos como la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA).
Aunque en la presentación estaba prevista la intervención de la vicepresidenta argentina, Gabriela Michetti, y de los ministros de Justicia, Germán Garavano, y de Seguridad, Patricia Bullrich, una protesta de estudiantes por el caso del joven Santiago Maldonado impidió finalmente su presencia.
El director de la campaña por el Copla y exdiputado argentino, Fernando Iglesias, justificó la necesidad de la corte porque el crimen organizado «no es de escala nacional, sino sobre todo continental», con características muy específicas en América Latina por ser una zona productora de drogas, y se lamentó de que tiene el «triste récord» de ser «la región más violenta» del mundo.
Según dijo, Latinoamérica vive un aumento de la delincuencia cuya explicación es que las organizaciones criminales «utilizan todos los medios de la tecnología» y operan «de manera transnacional, burlándose de las fronteras nacionales».
Frente a ellas, los sistemas jurídicos de los Estados están «pensados para realidades antecedentes, solamente de escala nacional, con medios tecnológicos muy limitados y escasa capacidad de compartir información», describió el político.
Iglesias sostuvo que la Copla no es una «competencia» de los sistemas nacionales, sino «complementaria» a ellos, y ante los posibles recelos hacia el proyecto afirmó que los países son «más soberanos» si «logran sobreponerse a la soberanía criminal que muchas veces controla regiones y territorios enteros».
Como ejemplo, señaló a Perú y Colombia, «dos países que estuvieron a punto de convertirse en Estados fallidos» por las organizaciones criminales.
EFE