Prevén primavera más lluviosa para la región con la incidencia de un “Niño” más débil

L“Actualidad Agropecuaria”,  brindó información acerca del clima en la región Norte de Uruguay para los próximos meses.
“Estos últimos días predominó un clima típico de esta época del año. Las masas de aire entraron regularmente, pasaron los frentes fríos y trajeron un poco de lluvia con mayor frecuencia. Esto ya era esperado en la medida que comentamos el mes pasado que el fenómeno de “El Niño” está en formación y ya va a comenzar a influir sobre la parte más Sur de América del Sur.
A diferencia de los últimos meses, el frente frío viene pasando con un poco más de regularidad, las lluvias están lejos de ser las ideales pero por lo menos se vienen dando con mayor frecuencia. Asociada a esos frentes fríos – normales en esta época del año- también hay entrada de masas de aire polar que entran regularmente y dejan las temperaturas a su nivel normal. Esta primera mitad del invierno ha sido un poco más típica, con la presencia de este sistema pasando por esta región.
La entrevista a una de las meteorólogas que se desempeñan en la región permitió saber que los últimos pronósticos de los modelos internacionales indican que “El Niño” ya está formado y que a partir de ahora comienza su influencia, va ganando intensidad. Podemos decir que es un Niño débil, las temperaturas están oscilando entre medio y un grado por encima de la media en las aguas del Océano Pacífico, pero la tendencia es que se transforme en un Niño de intensidad moderada y que su pico de actuación se dé entre los meses de setiembre, octubre, noviembre, u octubre, noviembre, diciembre. De allí que existe la convicción que durante la primavera este fenómeno ya esté bastante caracterizado. Esto significa para la región de Uruguay y de Río Grande do Sul, que vamos a tener el pasaje de frecuencias de frentes fríos que van a traer lluvias.
Teníamos expectativas de una estación un poco más lluviosa de lo normal durante la próxima primavera y la tendencia es que las lluvias vengan para regularizar esa condición de poca lluvia y de lluvia mal distribuida que se viene dando en estos últimos meses. Será diferente de la primavera del año anterior. En la primavera pasada nos estábamos encaminando hacia “La Niña”, que es exactamente la situación contraria.
Yendo un poco más adelante, los pronósticos indican  que en el verano aún tendremos la influencia de “El Niño” pero que estará perdiendo su intensidad. Su pico será durante la primavera y va perdiendo intensidad a partir de diciembre, enero, febrero, marzo. Eso significa que, normalmente, cuando el verano no tiene influencia de fenómenos, es un verano en el que llueve pero las lluvias son irregulares y muchas veces para nuestra región son lluvias con baja acumulación. Como vamos a estar bajo la influencia del Niño, aunque sea con poca intensidad, hay expectativas de que la estación lluviosa sea un poco mejor y que el verano tenga un poco más de lluvias y lluvias también más distribuidas. No es una estación que vaya a ser extremadamente lluviosa porque “El Niño” no tiene una intensidad tan fuerte como para que el verano sea muy lluvioso en nuestra región y necesitamos tener un fenómeno de intensidad fuerte, con temperaturas de 3 a 4 grados por encima de la media en el Océano. Este Niño, como es de influencia moderada, va a tener temperaturas máximas de 1,5 grados por encima de la media. Entonces podemos adelantar que su influencia será moderada y, por lo tanto, la influencia en la acumulación de lluvias para nuestra región es precisamente esa: que mejore un poco la regularidad y que se mantenga también la frecuencia. O sea que tendremos una zafra de verano muy diferente de la zafra del verano pasado hablando en términos positivos. Tendremos una mejor zafra esta vez en función del fenómeno de “El Niño”. Sabemos que cuando llega “El Niño” en verano a nuestra región, son las mejores zafras en función de una mejor distribución y mejores volúmenes de lluvia.
Con relación a las temperaturas, cuando tenemos El Niño tenemos una mayor influencia de nubosidad y las temperaturas son más amenas, no son  veranos extremadamente calientes y de grandes amplitudes como cuando está La Niña, que las temperaturas son bajas por la mañana y muy elevadas en la tarde. Esta vez, hay tendencia de que las temperaturas estén más amenas sin grandes oscilaciones. Claro que tendremos olas de calor, como es normal, pero esta vez, de menor intensidad”.
Como El Niño va a empezar a influenciar, estamos pasando por un invierno más típico, las masas de aire polar vienen entrando y trayendo temperaturas bajas. Por ejemplo, este próximo fin de semana (por el fin de semana anterior) viene una masa de aire polar que hará caer nuevamente las temperaturas, vamos a tener una situación típica de la estación que se va a extender a lo largo del mes de agosto. Pero como estamos a la expectativa de El Niño, la tendencia es de que el invierno no sea extenso, que sea más corto, o sea que a finales de agosto o setiembre las temperaturas ya estén más amenas, tanto las de la tarde y principalmente las de la mañana. No hay expectativas de invierno frío y tardío este año”, manifestó la experta consultada.
Añadió que por ahora no hay expectativas de sequías en la zona, por esa condición de que “El Niño” ya comenzó a actuar ahora, en el final de invierno. Cuando tenemos un Niño que está en formación todavía a lo largo de la primavera y que va a actuar en el verano, la tendencia es que las lluvias sean irregulares en la primavera. Pero como El Niño ya está comenzando a actuar ahora, nuestra expectativa es que la primavera sea una estación más lluviosa”.

La“Actualidad Agropecuaria”,  brindó información acerca del clima en la región Norte de Uruguay para los próximos meses.

“Estos últimos días predominó un clima típico de esta época del año. Las masas de aire entraron regularmente, pasaron los frentes fríos y trajeron un poco de lluvia con mayor frecuencia. Esto ya era esperado en la medida que comentamos el mes pasado que el fenómeno de “El Niño” está en formación y ya va a comenzar a influir sobre la parte más Sur de América del Sur.

A diferencia de los últimos meses, el frente frío viene pasando con un poco más de regularidad, las lluvias están lejos de ser las ideales pero por lo menos se vienen dando con mayor frecuencia. Asociada a esos frentes fríos – normales en esta época del año- también hay entrada de masas de aire polar que entran regularmente y dejan las temperaturas a su nivel normal. Esta primera mitad del invierno ha sido un poco más típica, con la presencia de este sistema pasando por esta región.

La entrevista a una de las meteorólogas que se desempeñan en la región permitió saber que los últimos pronósticos de los modelos internacionales indican que “El Niño” ya está formado y que a partir de ahora comienza su influencia, va ganando intensidad. Podemos decir que es un Niño débil, las temperaturas están oscilando entre medio y un grado por encima de la media en las aguas del Océano Pacífico, pero la tendencia es que se transforme en un Niño de intensidad moderada y que su pico de actuación se dé entre los meses de setiembre, octubre, noviembre, u octubre, noviembre, diciembre. De allí que existe la convicción que durante la primavera este fenómeno ya esté bastante caracterizado. Esto significa para la región de Uruguay y de Río Grande do Sul, que vamos a tener el pasaje de frecuencias de frentes fríos que van a traer lluvias.

Teníamos expectativas de una estación un poco más lluviosa de lo normal durante la próxima primavera y la tendencia es que las lluvias vengan para regularizar esa condición de poca lluvia y de lluvia mal distribuida que se viene dando en estos últimos meses. Será diferente de la primavera del año anterior. En la primavera pasada nos estábamos encaminando hacia “La Niña”, que es exactamente la situación contraria.

Yendo un poco más adelante, los pronósticos indican  que en el verano aún tendremos la influencia de “El Niño” pero que estará perdiendo su intensidad. Su pico será durante la primavera y va perdiendo intensidad a partir de diciembre, enero, febrero, marzo. Eso significa que, normalmente, cuando el verano no tiene influencia de fenómenos, es un verano en el que llueve pero las lluvias son irregulares y muchas veces para nuestra región son lluvias con baja acumulación. Como vamos a estar bajo la influencia del Niño, aunque sea con poca intensidad, hay expectativas de que la estación lluviosa sea un poco mejor y que el verano tenga un poco más de lluvias y lluvias también más distribuidas. No es una estación que vaya a ser extremadamente lluviosa porque “El Niño” no tiene una intensidad tan fuerte como para que el verano sea muy lluvioso en nuestra región y necesitamos tener un fenómeno de intensidad fuerte, con temperaturas de 3 a 4 grados por encima de la media en el Océano. Este Niño, como es de influencia moderada, va a tener temperaturas máximas de 1,5 grados por encima de la media. Entonces podemos adelantar que su influencia será moderada y, por lo tanto, la influencia en la acumulación de lluvias para nuestra región es precisamente esa: que mejore un poco la regularidad y que se mantenga también la frecuencia. O sea que tendremos una zafra de verano muy diferente de la zafra del verano pasado hablando en términos positivos. Tendremos una mejor zafra esta vez en función del fenómeno de “El Niño”. Sabemos que cuando llega “El Niño” en verano a nuestra región, son las mejores zafras en función de una mejor distribución y mejores volúmenes de lluvia.

Con relación a las temperaturas, cuando tenemos El Niño tenemos una mayor influencia de nubosidad y las temperaturas son más amenas, no son  veranos extremadamente calientes y de grandes amplitudes como cuando está La Niña, que las temperaturas son bajas por la mañana y muy elevadas en la tarde. Esta vez, hay tendencia de que las temperaturas estén más amenas sin grandes oscilaciones. Claro que tendremos olas de calor, como es normal, pero esta vez, de menor intensidad”.

Como El Niño va a empezar a influenciar, estamos pasando por un invierno más típico, las masas de aire polar vienen entrando y trayendo temperaturas bajas. Por ejemplo, este próximo fin de semana (por el fin de semana anterior) viene una masa de aire polar que hará caer nuevamente las temperaturas, vamos a tener una situación típica de la estación que se va a extender a lo largo del mes de agosto. Pero como estamos a la expectativa de El Niño, la tendencia es de que el invierno no sea extenso, que sea más corto, o sea que a finales de agosto o setiembre las temperaturas ya estén más amenas, tanto las de la tarde y principalmente las de la mañana. No hay expectativas de invierno frío y tardío este año”, manifestó la experta consultada.

Añadió que por ahora no hay expectativas de sequías en la zona, por esa condición de que “El Niño” ya comenzó a actuar ahora, en el final de invierno. Cuando tenemos un Niño que está en formación todavía a lo largo de la primavera y que va a actuar en el verano, la tendencia es que las lluvias sean irregulares en la primavera. Pero como El Niño ya está comenzando a actuar ahora, nuestra expectativa es que la primavera sea una estación más lluviosa”.