Prof. Eduardo Giovannini disertó en el Anglo

Durante una hora aproximadamente disertó el Profesor de Matemática Eduardo Giovannini, este pasado viernes en el local del Instituto Anglo. El disertante llegó desde Montevideo para esta actividad que fue organizada por la Asociación Marosa di Giorgio y contó con el auspicio del Colegio y Liceo Vaz Ferreira y el Instituto Anglo.
El desfasaje que existe entre el nivel en Matemática (aunque también trasladado a otras disciplinas) que alcanza un alumno al terminar Bachillerato y el nivel que se exige en Facultad (especialmente de Ingeniería) fue el eje de la charla, que tuvo además una alta participación del público asistente mediante preguntas y reflexiones. Docentes, alumnos (tanto de liceos como de profesorado) y padres, siguieron atentamente la ponencia y participaron con entusiasmo. Entre el público se encontraba el destacado novelista montevideano Miguel Ángel Campodónico, también socio de la Asociación organizadora.
¿Enseñanza
preuniversitaria o terminal?
Uno de los puntos claves, según el docente, es determinar en nuestro país qué educación se pretende a nivel de un bachillerato de Educación Media: ¿que cumpla el objetivo de ser una enseñanza terminal de un ciclo o que signifique verdaderamente la apertura a otro siguiente? “La enseñanza preuniversitaria debe ser totalmente funcional a la enseñanza universitaria, en cambio la enseñanza terminal no tiene por qué… ¿Preparamos para que terminen sexto año o para que continúen en la Universidad? Si preparamos para que termine sexto año, de pronto hay teoremas específicos que no habría que darlos o se podría conversar… Pero si es para la Universidad es necesario determinado nivel. Este es un problema que está abierto, que no está resuelto”, reflexionó.
Se fue bajando el nivel
Lo que parece indudable es que las exigencias, y por tanto los niveles alcanzados, en cualquier ámbito de la educación uruguaya han descendido. Refiriéndose a la enseñanza secundaria dijo Giovannini: “Antes se hacía un examen práctico y el que no lo salvaba quedaba eliminado. Al que salvaba el examen práctico lo esperaba uno teórico con tres profesores que le revisaban todo el programa, y ahí recién estaba capacitado para aprobar. Pero eso fue cambiando, se fue bajando el nivel, aparecieron las categorías A, B y C en el 70 y pico, las exoneraciones…Y la Universidad, ¿qué respuesta tenía? En algún momento no tuvo respuestas…”.
Cifras alarmantes
“Pero después sí –prosiguió Giovannini- la Universidad de Ingeniería tuvo una respuesta: hizo diagnósticos, un examen que hace a principio de año y se llama herramienta diagnóstica al ingreso. Este año 2012, por ejemplo, la hicieron 1032 estudiantes y constó de Matemática, Física y Química y Comprensión lectora. El nivel de suficiencia lo alcanzó el 6,4 % de los estudiantes que hicieron la prueba, pero específicamente en el área de Matemática sólo el 3,3 % aprobó”.
En definitiva, Eduardo Giovannini planteó posibles soluciones al problema (pruebas de ingreso en niveles terciarios, determinación clara de los objetivos de un Bachillerato, revisión de programas, etc.), pero remarcó que el tema es muy complejo y que lo bueno es empezar a hablarlo, tomar conciencia, para entonces ir visualizando las mejores soluciones.

Durante una hora aproximadamente disertó el Profesor de Matemática Eduardo Giovannini, este pasado viernes en el local del Instituto Anglo. El disertante llegó desde Montevideo para esta actividad que fue organizada por la Asociación Marosa di Giorgio y contó con el auspicio del Colegio y Liceo Vaz Ferreira y el Instituto Anglo.

El desfasaje que existe entre el nivel en Matemática (aunque también trasladado a otras disciplinas) que alcanza un alumno al terminar Bachillerato y el nivel que se exige en Facultad (especialmente de Ingeniería) fue el eje de la charla, que tuvo además una alta participación del público asistente mediante preguntas y reflexiones. Docentes, alumnos (tanto de liceos como de profesorado) y padres, siguieron atentamente la ponencia y participaron con entusiasmo. Entre el público se encontraba el destacado novelista montevideano Miguel Ángel Campodónico, también socio de la Asociación organizadora.

¿Enseñanza preuniversitaria o terminal?

Uno de los puntos claves, según el docente, es determinar en nuestro país qué educación se pretende a nivel de un bachillerato de Educación Media: ¿que cumpla el objetivo de ser una enseñanza terminal de un ciclo o que signifique verdaderamente la apertura a otro siguiente? “La enseñanza preuniversitaria debe ser totalmente funcional a la enseñanza universitaria, en cambio la enseñanza terminal no tiene por qué… ¿Preparamos para que terminen sexto año o para que continúen en la Universidad? Si preparamos para que termine sexto año, de pronto hay teoremas específicos que no habría que darlos o se podría conversar… Pero si es para la Universidad es necesario determinado nivel. Este es un problema que está abierto, que no está resuelto”, reflexionó.

Se fue bajando el nivel

Lo que parece indudable es que las exigencias, y por tanto los niveles alcanzados, en cualquier ámbito de la educación uruguaya han descendido. Refiriéndose a la enseñanza secundaria dijo Giovannini: “Antes se hacía un examen práctico y el que no lo salvaba quedaba eliminado. Al que salvaba el examen práctico lo esperaba uno teórico con tres profesores que le revisaban todo el programa, y ahí recién estaba capacitado para aprobar. Pero eso fue cambiando, se fue bajando el nivel, aparecieron las categorías A, B y C en el 70 y pico, las exoneraciones…Y la Universidad, ¿qué respuesta tenía? En algún momento no tuvo respuestas…”.

Cifras alarmantes

“Pero después sí –prosiguió Giovannini- la Universidad de Ingeniería tuvo una respuesta: hizo diagnósticos, un examen que hace a principio de año y se llama herramienta diagnóstica al ingreso. Este año 2012, por ejemplo, la hicieron 1032 estudiantes y constó de Matemática, Física y Química y Comprensión lectora. El nivel de suficiencia lo alcanzó el 6,4 % de los estudiantes que hicieron la prueba, pero específicamente en el área de Matemática sólo el 3,3 % aprobó”.

En definitiva, Eduardo Giovannini planteó posibles soluciones al problema (pruebas de ingreso en niveles terciarios, determinación clara de los objetivos de un Bachillerato, revisión de programas, etc.), pero remarcó que el tema es muy complejo y que lo bueno es empezar a hablarlo, tomar conciencia, para entonces ir visualizando las mejores soluciones.