¿Quién condena los vaivenes del absurdo?

En una reciente sesión de la divisional “B”, el presidente Dr. Hugo Ariel Guerra, planteó la inquietud. “Es un sueño, pero puede ser algo más que ello”, desde el decir del Dr. Guerra.
A su vez, el presidente de la Liga no hizo caer en “saco en roto” ese punto de partida de Hugo, a quien le seduce que el círculo de ascenso disponga de su propio escenario.
Se interpreta que el pago por concepto de derecho de piso, limita la cuestión financiera de los clubes. Ese 33% no hace menos que doler a las finanzas. Por eso, desde el presidente de la “B”, la proyección de la idea.
En tanto, una interrogante nace y se expande: ¿es un imperativo construir un estadio o se trata de mejorar EN TÉRMINOS GENERALES LA PROPUESTA DEL FÚTBOL SALTEÑO? Propuesta abarcadora si la hay. Implica EL JUGAR MEJOR, AMPLIAR EL CALENDARIO EN EL AÑO y EVITAR DETERMINADAS SUPERPOSICIONES.
Pero sobre todo, desde la dirigencia, no caer en distorsiones argumentales, con la penosa pérdida del sentido común. Solo se trata de otear el fútbol que viene en la “A”: el mejor partido de la fecha, Salto Uruguay y Ferro Carril, para jugarse a las 21 horas del sábado.
Pero más grave aún, lo del domingo que viene. Un partido a las 11 horas y el restante a las 13, para complementar parcialmente la nueva fecha en el fútbol mayor.
Un expresidente de la Liga Salteña de Fútbol, susurró la pregunta a cronistas de EL PUEBLO: ¿»Por qué hacen esas cosas?». Una pregunta hasta cargada de inocencia. O de incredulidad. Entonces: ¡el tema es ese!
Para fomentar una mayor asistencia de aficionados: 1) Hay que jugar mejor. 2) Hay que racionalizar el calendario. 3) Hay que evitar caer en horarios absurdos para el desarrollo de partidos, aún cuando se trate de situaciones excepcionales.
El hecho es que el fútbol surge tapizado de campos de juego, entre cerrados y abiertos. El contorno está: falta el contenido. Y el contenido a veces guarda relación con el absurdo.
Con los crónicos vaivenes del absurdo.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-