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Quienes hoy están en el gobierno, “decían absolutamente todo lo que hoy decimos nosotros para la cadena productiva y la sociedad en general. Y ellos lo saben”

Entrevista a Luis de Souza

Luis de Souza se transformó en el vocero y caudillo local de un movimiento de productores independientes sin proponérselo y que hoy pone en jaque al gobierno respecto a los reclamos del campo. Con él pactamos una nota telefónica temprano a la mañana. Cuando lo llamamos, el sonido demostró que estaba montado en su cosechadora trabajando y ordenando el trabajo de la peonada. En esta entrevista con EL PUEBLO, de Souza explica los motivos que originaron la protesta en todo el país.

- Se pensaba que más allá de los reclamos históricos del sector, la situación del campo estaba controlada. ¿Qué pasó?
– El sector del agro ha tenido en los últimos tiempos un momento de auge, vamos a empezar por ahí. Pero lo que hoy nos pasa se puede comparar con el “Mal Holandés”. Cuando hace medio siglo Holanda encontró mucho petróleo, pensaron que con eso estaban salvados, hicieron cualquier despilfarro, el Estado se desparramó y después se complicó. Acá pasó algo similar, los precios internacionales en los productos del agro permitieron aumentar cargas impositivas de todo tipo, y mientras la competitividad iba más o menos, lo íbamos llevando porque igualmente se ganaba menos e igual se llevaba. Pero el sector del agro en sí no puede trasladar nada. Le doy un ejemplo, el Estado mata al camionero con impuestos, el camionero le cobra más al plantador de soja, al arrocero, al que planta trigo, al ganadero cuando carga animales, y mientras haya dinero para absorber, dice “qué lo tiró, ¿viste a cómo están los fletes? Están bravos!”. Pero hoy por hoy, ya no hay más de dónde trasladar o sacar, el endeudamiento del campo muestra que el 80% está en los bancos y el otro 20% está en la venta de insumos. O sea, el 100% que hay para sacar del agro de lo que está plantado, ya se debe de antemano. El campo está endeudado por todos lados.
Todos estos temas se venían solucionando por los precios internacionales récord, y con buena producción, por supuesto. Pero ahora no se salva nadie, ni grande ni chico, así que llega un momento que cuando los precios internacionales quedaron normales, porque no son lo que dicen y a eso le suma la falta de competitividad, el sector comenzó a ir rumbo al colapso, sumado a los otros sectores como el del camionero que sabe que no le puede subir más el flete al productor porque ya prácticamente está saliendo lo mismo que el precio de la carga que lleva al puerto. Por ahí es por donde pasa todo esto.

- ¿Y cómo surge la idea de manifestarse coordinando acciones por WhatsApp?
– El malestar era generalizado, o sea, yo ni bien vi que se estaba armando algo me sumé como uno más. Por ahí dicen que yo fui el que inició esta movida en Salto, no, yo no inicié nada, simplemente fui uno más que se metió en esos grupos donde todo el mundo se suma, me llegó a mi teléfono y me sumé porque vi que había un malestar igual al mío y ahí empezó todo.
Por medio de las redes sociales en general cuando hay un malestar tan grande, se transforma en una sola voz, mandás un mensaje y todo el mundo se siente identificado. Así se empezaron a vincular los diferentes sectores…

- ¿Y por qué por fuera de las gremiales históricas del agro?
– Hay dos cosas que se pueden decir de las gremiales. Una, que iban, pactaban y se acomodaban con el gobierno. No estoy hablando de todos. La otra, como me dijeron algunos dirigentes hablando mano a mano, “es como hablar con una pared, nosotros vamos, les planteamos y le decimos las cosas, les mostramos los números y nos dicen, bueno tá, vemos después y lo solucionamos luego”, y todo queda en nada. Entonces, históricamente –porque esto no es de ahora, este problema lo han tenido también los otros gobiernos de los partidos tradicionales- siempre se deja al campo para atrás, eso es lo que pasa. Eso ya pasó en 2002, por no acompañar una política económica, y siempre poniendo gente en el Estado sin tratar de crear fuentes de trabajo de verdad, que importen y que aporten.
Los gremios, que ahora se adhieren a las movilizaciones, casi todos, por lo menos el 90%, ahora van a poder decir que tienen un respaldo, “acá te mostramos nuestros números y acá te mostramos el respaldo que tenemos detrás”, ya más no podemos mostrar, eso para quienes son serios en los gremios.

- ¿Y cómo tomaron la decisión del presidente Tabaré Vázquez que dijo que con ustedes no dialoga y que el diálogo será exclusivo con las gremiales?
– El presidente de la República puede decir lo que quiera, y decir cosas tan absurdas como dijo de los productores arroceros. Hay tanta falta de respeto desde el gobierno, haciendo cosas que son un insulto a la inteligencia de la gente, cómo decir que los productores arroceros tienen que ser más exigentes. Son los mejores del mundo en calidad y cantidad, aplaudido en algún momento hasta por él mismo, ¿y ahora viene a decir eso? O sea, no cierran los números porque no hay forma. ¿Por qué en Paraguay y en otras partes del mundo cierran?

Entonces, el endeudamiento del sector productivo nacional es tan astronómico, tan grande para lo que es nuestro país como la misma deuda externa, en relación una con otra.

- Se empezó a conocer ahora que integrantes del gobierno estarían realizando inversiones en campos de Paraguay, ¿qué piensan de esto?
– Datos oficiales no manejamos, primero que nada porque esta gente no los da. Hemos llegado a esto porque son vivos, y si tienen empresas en Paraguay, no la van a tener a nombre de ellos y declaradas. Por eso pienso que sería difícil de investigar. Aparte, como somos todos productores, el que no está arriba de un caballo o del tractor, está haciendo mandados. No tenemos tiempo para investigar qué hace esta gente en el exterior.

- ¿Qué se espera conseguir en Durazno este martes 23?
– Lo que se espera conseguir en Durazno es demostrar que no somos un puñadito de oligarcas en 4×4, que no somos cuatro o cinco, que el malestar es generalizado, y concientizar a la gente. Todo lo que está pasando es tan preocupante que lo he tomado en forma muy personal, primero que nada, porque me ha condicionado mi vida personal y mi accionar como individuo, esto mismo le ha pasado a mucha gente. Yo no puedo formar una familia ni hacer prácticamente nada, a pesar que en un momento manejé un capital enorme. Tengo que pensar en cosas que son muy delicadas, y así está la gente en general, así está la gente que perdió el trabajo en las diferentes industrias que cerraron y en las que están cerrando.
Así está la gente de Gamorel, de Indulacsa, así está el pueblo.
Queremos decir, “estamos acá, que se haga algo desde el gobierno o de donde sea”, algo tiene que surgir. Pero en el gobierno se escucha que dicen que está todo bien. No pretendemos molestar a nadie, no es una revolución para ganar más, es para no terminar emigrando. Personalmente estoy más analizando irme del país que estar acá, porque no se puede más, porque, ¿qué voy a hacer ahora? ¿A pedirle trabajo a quién?
Llegamos a tener un crecimiento bastante grande en las épocas de bonanza, a pesar que como le digo, no era fácil, porque se manejaba un montón de dinero y uno ya veía que lo que quedaba era muy poco.

- Cuando la marcha bajó por calle Uruguay se encontraron con personas que los esperaba con banderas uruguayas y aplaudían su paso, ¿qué sintió?
– La verdad que mucha emoción al sentir que la gente está queriendo integrarse en esto que decimos que campo y ciudad son una misma cosa, que son un eslabón de la misma cadena, cadena que han cortado los políticos durante el transcurso del tiempo para dividir a la sociedad para gobernarnos y poder hacer cualquier barbaridad como han hecho.
Derribar esto, que los políticos en general, de todos los pelos, han tratado de inculcar en una cantidad de años, y que nosotros hayamos podido avanzar en unos pocos días como ha pasado, y haya mucha gente de la ciudad apoyando, que además todos los sectores se hayan unido en una misma cosa, es algo muy gratificante.
Por otro lado, estamos muy dolidos porque como país nunca tuvimos que haber llegado a estas instancias. Estamos en un hermoso país donde todos puedan vivir excelentemente bien, eso lo sabemos todos. Uruguay tiene mucho potencial con gente trabajadora, pero seguro, así de esta manera, sin una cabeza que dirija no se puede. Haciendo cualquier tipo de derroche, con cargas fiscales que no tienen ningún sentido, salvo el de sacarte y no de hacer algo, ni siquiera invertir en infraestructura, porque si me dijeran que se gastaron millones en eso, pero no tenemos una calle en donde la gente no haya sido asaltada, hay calles en el interior en las que no se pueden ni andar, hay lugares donde ya ni los ómnibus van, es lamentable.

- La gente se está preguntando quién es Luis de Souza, hoy vocero y líder de este movimiento en Salto.
– Soy un productor rural que trabajo en sociedad con mi padre, soltero de 31 años, trabajamos en una superficie de 120 hectáreas, en la cual hacemos de todo. Hacíamos tambo, que lo cerramos ahora, hacemos algo de horticultura y cosechas que contratamos para terceros con soja, sorgo y demás. La cosecha está parada, tenemos cada vez menos área. En el tambo estuvimos haciendo todo, pero lo terminamos cerrando. Ahora estamos inventando plantar soja en este predio que es chico, para ver si podemos hacer algo con el campo para poder seguir.
Ese soy yo, básicamente, alguien que trabaja y que conoce desde adentro y mano a mano a los sectores más destacados.
Pero la gente que me conoce sabe que soy el mismo Luisito de siempre.

Perfil de Luis de Souza

Soltero. Es del signo de Leo. De chiquito quería andar en una cosechadora. Es hincha de Peñarol.

¿Una asignatura pendiente? Terminar sus estudios de Sociología, aunque su corazón está en el campo.
¿Una comida? El asado.
¿Un libro? Leo mucho sobre lo que es la ley de atracción. ¿Una película? “El secreto”.
¿Un hobby? La moto todo terreno.
¿Qué música escucha? AC/DC, Ozzy Osbourne, ZZ Top y folklore.
¿Qué le gusta de la gente? La palabra, ser respetuoso y ser ubicado, aquellos valores que algunos han perdido.
¿Qué no le gusta de la gente? “La mentira y la falta de respeto, como lo hace este gobierno. Por eso es que hablo como hablo. Por eso cito ejemplos de las grandes mentiras, como dije en la proclama el otro día, esta gente decía todo, absolutamente todo lo que hoy decimos nosotros para la cadena productiva y la sociedad en general. Ellos lo saben, por eso son tan malos, por eso la gente les tiene un asco particular, porque ellos lo saben, ellos saben cómo darnos a los uruguayos condiciones de vida espectacular, del primero al último, y no lo han hecho, porque les sirve sucumbir al pueblo en la ignorancia para después gobernar y hacer de nosotros cualquier cosa”.