Rapiñaron nuevamente en el supermercado Sol del Oeste

Rapiñaron nuevamente en el supermercado Sol del Oeste

No es la primera vez que el comercio es víctima de este tipo de delitos
Rapiña en Super Sol del Oeste

A las 11:59 horas de ayer, para ser precisos, una vez más rapiñaron a mano armada el Super Sol del Oeste, ubicado en calle San Martín al 400.
En esta oportunidad, el delincuente ingresó al local en el momento en que la cajera se encontraba atendiendo a una cliente, siendo ambas sorprendidas por el individuo que, a cara descubierta y tan solo con un par de lentes de sol, apuntó a la empleada con lo que parecería ser un arma de fuego, ya que se estaba envuelto en un diario, exigiéndole la entrega del dinero, huyendo inmediatamente después de obtener su objetivo.
El hecho quedó grabado por las cámaras de seguridad del comercio, y sus imágenes trascendieron en las redes sociales, durante toda la jornada de ayer.
De acuerdo a datos oficiales brindados a EL PUEBLO, la investigación se viene llevando adelante, para dar con el paradero del malhechor.
PARTE OFICIALpagina7
Siendo las 12:00 horas del mediodía de ayer, la Mesa Central de Operaciones tomó conocimiento que, en un comercio ubicado en calle San Martín a la altura del 400, se habría perpetrado una rapiña, derivando a personal policial. En el lugar, una mujer mayor de edad que se desempeña como cajera del supermercado, manifestó que, ingresó un hombre con un diario, simulando tener un arma de fuego y, mediante amenazas, hurtó la recaudación de la caja, dándose a la fuga. No habría lesionados, ni daños. Concurrió personal de la Policía Científica. Se investiga.
FRAGMENTOS DE LA ENTREVISTA REALIZADA A ADRIÁN MELO, PROPIETARIO DE SUPER SOL DEL OESTE, EN 2018
En una entrevista realizada por EL PUEBLO al propietario del mencionado comercio, Adrián Melo, publicada el 3 de junio de 2018, tras una violenta rapiña vivida en el lugar en una hora en que se encontraba repleta de clientes, Melo expresaba su sentir, lo cual, a pesar de haber transcurrido dos años de aquel suceso, no ha perdido vigencia.
«Llevamos 23 años trabajando con los súper y nunca nos había pasado un asalto a mano armada y en forma violenta» comenzó diciendo.
¿Cómo enfrentamos éstas situaciones de inseguridad que nos apremian, en un breve plazo?
Perdimos vidas y seguimos en velo, pero esperanzados de poder encontrar una solución.
Confiados en que volveremos a disfrutar de nuestro hogar, nuestra empresa, sin sentirnos obligados a reforzarlos por inseguridad o salir a la calle sin que nada allí nos sorprenda y nos preocupe.
Nos preguntamos muy a menudo, ¿de que forma podemos colaborar y hasta que punto, para comenzar a buscarle un freno a la delincuencia y volver a tener a nuestro Salto turístico, disfrutable, seguro y tranquilo?
Tal vez, simplemente para darnos una cuota de confianza a nosotros mismos, pensando en positivo e intentando por todos los medios, de no caer en las garras de éstas conductas delictivas que nos acechan y en forma violenta.
Les acercamos hoy, vivencias que nos vuelven impotentes. Contando con la suerte de no lamentar pérdidas de vidas, pero si, dejando secuelas en las personas damnificadas.
¿Ve inconvenientes en las leyes?
Si, hay soluciones simples bajo mi punto de vista y la nueva ley lo ha perjudicado:
el Policía debería tener más potestades. Está muy desprotegido, tanto como el ciudadano.
Las penas deberían ser reales. Los procesan, pasa un tiempito y los sueltan. Y si son reincidentes darle más tiempo, pero tiempos reales.
Bien importante y no costoso: instalar una antena anulando la señal de Wi-Fi en las cárceles. Llegan allí los delincuentes, se sacan fotos y las suben a Facebook.
Hacer cárceles en el medio de la nada, con cien kilómetros a la redonda, incluyendo a los militares. Con celulares sin señal y sin televisión.
Darles su tiempo de recreación, pero con una azada en la mano en una chacra, ayudándolos a pensar, aislados, como tiene que ser. La cárcel tiene que ser un espacio de intimidad para pensar. El sujeto tiene que reflexionar.
Los derechos humanos hoy, están apuntados más al delincuente, que al ciudadano laburante. Pero no he perdido la fe y se que se combatirá la delincuencia.