Recluso cortó alambrado para fugarse y fue visto cuando estaba tirado en el suelo

Un recluso que intentó fugarse del Centro de Rehabilitación de Salto el pasado viernes a la tarde, fue capturado antes de que el mismo llegara a irse siquiera del recinto de la seccional policial lindera al lugar donde estaba alojado.
Se trata de un joven que hacía ocho días que se encontraba recluido por delitos de hurto, era primario y de un barrio de Salto. Al final, fue trasladado al centro de reclusión de Rivera, ya que el de Salto es de mínima seguridad y el interno “quebró el protocolo al querer fugarse, cuando ni siquiera había sido evaluado” por una junta interdisciplinaria que impone el nuevo sistema, desde que la cárcel pasó a ser parte del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).
SE QUERÍA IR
Según informaron fuentes policiales a EL PUEBLO en la tarde del viernes, el individuo se arrimó sigilosamente hasta la alambrada que está detrás de una cancha de fútbol ubicada en el patio externo de la cárcel y en las postrimerías de la Seccional Cuarta, cortó los alambrados y al pretender fugarse, se quedó arrollado en el suelo, intentando no ser visto por los funcionarios que estaban en las inmediaciones.
Si bien allí hay una guardia perimetral el policía que cumple ese servicio no logró divisarlo, aunque sí lo hizo un efectivo de la Seccional Cuarta, que estando en el patio, observó un “bulto” en el piso que le llamó la atención y al ir a ver de qué se trataba pudo descubrir al recluso.
Allí mismo se le dio captura y fue reintegrado al denominado Centro de Rehabilitación Salto, donde las autoridades cumpliendo con el procedimiento, comunicaron del hecho a las autoridades del INR en la capital del país, los que decidieron que se realice su traslado al centro de rehabilitación del departamento de Rivera.
Consultadas al respecto, fuentes del lugar manifestaron a este diario que el sujeto que intentó fugarse “no cumplió con el procedimiento y violó las normas del establecimiento, como el de Salto es un centro de rehabilitación de mínima seguridad, no podíamos tenerlo más aquí”.
Dijeron los informantes asimismo que “actualmente dentro de los 10 días de recluida, la persona es evaluada por una Junta de Clasificación, que es integrada por profesionales, la que determina cuál es el lugar mejor para la internación de esta persona que ingresa por cometer un delito. Allí evaluamos su perfil y hacemos un seguimiento y vemos si el establecimiento de Salto es el más apto o no para poder rehabilitarlo”.
Pero afirmaron que en este caso “ni siquiera se llegó a esta instancia porque la persona se quiso fugar antes violando todos los protocolos de acción del lugar y eso no lo podemos aceptar, porque ya vemos que no es un interno como para tenerlo alojado en este centro de rehabilitación, por eso las autoridades en Montevideo, decidieron enviarlo a Rivera”, aseguraron fuentes del lugar.
ARREBATO
En otro caso, un arrebato fue denunciado en la tarde del viernes. La víctima era una mujer de 73 años de edad, la que fue interceptada por los delincuentes en la calle Uruguay al 1700. Allí dijo que un sujeto, alto, delgado, morocho, se le apersonó y de un tirón le arrancó la cartera, huyendo con la misma en una moto donde lo esperaba otro criminal. En el interior de la cartera, la mujer llevaba la suma de 11 mil pesos, 25 dólares y un teléfono celular. Los vecinos la ayudaron a pedir apoyo a la Policía pero los funcionarios no pudieron encontrar a los autores del caso. También en el curso de las denuncias recibidas en la pasada jornada, el robo dedos motos y varios casos de violencia doméstica fueron los más salientes de la jornada.

Un recluso que intentó fugarse del Centro de Rehabilitación de Salto el pasado viernes a la tarde, fue capturado antes de que el mismo llegara a irse siquiera del recinto de la seccional policial lindera al lugar donde estaba alojado.

Se trata de un joven que hacía ocho días que se encontraba recluido por delitos de hurto, era primario y de un barrio de Salto. Al final, fue trasladado al centro de reclusión de Rivera, ya que el de Salto es de mínima seguridad y el interno “quebró el protocolo al querer fugarse, cuando ni siquiera había sido evaluado” por una junta interdisciplinaria que impone el nuevo sistema, desde que la cárcel pasó a ser parte del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).

SE QUERÍA IR

Según informaron fuentes policiales a EL PUEBLO en la tarde del viernes, el individuo se arrimó sigilosamente hasta la alambrada que está detrás de una cancha de fútbol ubicada en el patio externo de la cárcel y en las postrimerías de la Seccional Cuarta, cortó los alambrados y al pretender fugarse, se quedó arrollado en el suelo, intentando no ser visto por los funcionarios que estaban en las inmediaciones.

Si bien allí hay una guardia perimetral el policía que cumple ese servicio no logró divisarlo, aunque sí lo hizo un efectivo de la Seccional Cuarta, que estando en el patio, observó un “bulto” en el piso que le llamó la atención y al ir a ver de qué se trataba pudo descubrir al recluso.

Allí mismo se le dio captura y fue reintegrado al denominado Centro de Rehabilitación Salto, donde las autoridades cumpliendo con el procedimiento, comunicaron del hecho a las autoridades del INR en la capital del país, los que decidieron que se realice su traslado al centro de rehabilitación del departamento de Rivera.

Consultadas al respecto, fuentes del lugar manifestaron a este diario que el sujeto que intentó fugarse “no cumplió con el procedimiento y violó las normas del establecimiento, como el de Salto es un centro de rehabilitación de mínima seguridad, no podíamos tenerlo más aquí”.

Dijeron los informantes asimismo que “actualmente dentro de los 10 días de recluida, la persona es evaluada por una Junta de Clasificación, que es integrada por profesionales, la que determina cuál es el lugar mejor para la internación de esta persona que ingresa por cometer un delito. Allí evaluamos su perfil y hacemos un seguimiento y vemos si el establecimiento de Salto es el más apto o no para poder rehabilitarlo”.

Pero afirmaron que en este caso “ni siquiera se llegó a esta instancia porque la persona se quiso fugar antes violando todos los protocolos de acción del lugar y eso no lo podemos aceptar, porque ya vemos que no es un interno como para tenerlo alojado en este centro de rehabilitación, por eso las autoridades en Montevideo, decidieron enviarlo a Rivera”, aseguraron fuentes del lugar.

ARREBATO

En otro caso, un arrebato fue denunciado en la tarde del viernes. La víctima era una mujer de 73 años de edad, la que fue interceptada por los delincuentes en la calle Uruguay al 1700. Allí dijo que un sujeto, alto, delgado, morocho, se le apersonó y de un tirón le arrancó la cartera, huyendo con la misma en una moto donde lo esperaba otro criminal. En el interior de la cartera, la mujer llevaba la suma de 11 mil pesos, 25 dólares y un teléfono celular. Los vecinos la ayudaron a pedir apoyo a la Policía pero los funcionarios no pudieron encontrar a los autores del caso. También en el curso de las denuncias recibidas en la pasada jornada, el robo dedos motos y varios casos de violencia doméstica fueron los más salientes de la jornada.