Renuncia de Caputo muestra división sobre política monetaria, según experto

Buenos Aires, 25 sep (EFE).- La dimisión de hoy del presidente del Banco Central (BCRA), Luis Caputo, evidencia las divisiones sobre la política monetaria en el oficialismo, y supone un lastre en la labor de mitigar las dudas sobre la economía del país, según explicó a Efe el economista Víctor Beker.
La renuncia llega el mismo día en la que el presidente argentino, Mauricio Macri, se reúne con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), para cerrar un nuevo acuerdo, y supone un hecho “insólito” y un “infantilismo” en opinión de Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía, de la Universidad de Belgrano de Buenos Aires.
Si ese nuevo acuerdo con el Fondo buscaba tranquilizar a los mercados, que han registrado importantes turbulencias en los últimos meses, la marcha del titular del Banco Central tiene el efecto contrario, dijo Beker, en línea con los pronósticos de la agencia de calificación Moody’s.
“La abrupta renuncia de Luis Caputo aumentará la volatilidad cambiaria en el corto plazo”, declaró hoy el analista principal para Argentina de la calificadora estadounidense, Gabriel Torres.
Hoy, el peso argentino reaccionó con una caída de más del 2 % frente al dólar estadounidense.
Caputo, anterior ministro de Finanzas, ha durado en el cargo algo más de tres meses, y su dimisión pone de relieve las divisiones dentro del poder y entre el Ejecutivo y el BCRA sobre el rumbo económico, apuntó Beker, en concreto sobre el modo de frenar el desplome del peso.
Tras la pronunciada caída de la moneda argentina que se vivió a finales del mes pasado, y que encontró al Banco Central con las manos atadas por el primer pacto con el FMI, Caputo comenzó a intervenir en el mercado cambiario con la venta de reservas de dólares, una decisión que, según ha trascendido, no contaba con el beneplácito del Fondo.
El nuevo acuerdo, que previsiblemente se dará a conocer mañana, podría limitar estas actuaciones por parte del Banco Central, que tienen como objetivo frenar nuevas devaluaciones que impacten de nuevo sobre la inflación y los objetivos macroeconómicos. EFE