Reunión de Mercosur y Celac sobre zika prevé abordar control de las fronteras

Montevideo, 28 ene (EFE).- La reunión de ministros de Salud del Mercosur y la Celac que se celebrará en Montevideo el próximo martes para adoptar medidas regionales en torno al virus zika prevé abordar el control de las fronteras para evitar su propagación, dijo hoy el titular de la cartera de Salud Pública de Uruguay, Jorge Basso.
«Todo el tema de control de fronteras para este tipo de situaciones es muy compleja, se hacen cosas, hay un reglamento sanitario internacional, hay recomendaciones… seguramente va a estar en la agenda (de la reunión) para trabajarlo», dijo el ministro.
Acerca de la complejidad de esos controles, dijo que por más estrictas que puedan ser las barreras es muy difícil «que sean efectivas 100 %», dado que hay personas que cursan la enfermedad «de forma asintomática» cuando pasan de un país a otro, por lo que es «imposible» detectarla.
Según explicó Basso, fue la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, la que planteó la necesidad de realizar una reunión urgente de ministros del Mercosur y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) durante la IV Cumbre de este último organismo, la cual se celebró este miércoles en Quito.
El titular de la cartera de Salud de Uruguay -país que ostenta la presidencia temporal del Mercosur, motivo por el que la reunión se celebrará en Montevideo- señaló que la cita se debe a la complejidad de «contexto mundial, pero particularmente regional» en torno a la enfermedad del zika.
«El zika no es algo nuevo. Se conoce desde hace años en el nordeste de Brasil y en algunos estados de Colombia, así como en algunos países vinculados a climas tropicales. Seguramente, por temas del cambio climático, de movilidad… se ha ido extendiendo por el continente», destacó Basso.
Por ello, en la reunión de ministros de Salud del próximo martes se analizará «la realidad epidemiológica que están sufriendo varios de los países del continente» y se valorará «toda la información científica» que existe en torno a la enfermedad, para la cual no existe vacuna, al igual que para el dengue y el chikunguña, las otras dos enfermedades que transmite el mosquito Aedes aegypti.
En este sentido, Basso apuntó que existen evidencias científicas que señalan que hay una relación entre el virus del zika y las malformaciones fetales, así como con otras enfermedades neurológicas.
Por ello, se recomienda a las embarazadas que no visiten países donde existen casos autóctonos de estas enfermedades a menos que sea estrictamente necesario y que, en caso de hacerlo, que extremen las precauciones.
En cuanto a las medidas que debe tomar la población para evitar posibles contagios, se recomienda utilizar repelentes en todo el cuerpo, evitar dejar recipientes con agua abiertos para que no prolifere el Aedes aegypti y utilizar mosquiteras a la hora de dormir.
«El Aedes aegypti está instalado (en el territorio) y no va a desaparecer (…) Si logramos tener una cantidad no demasiado exagerada de mosquitos, los riesgos bajan sustantivamente. La clave es, (…) dado que la naturaleza no nos va a permitir eliminar a los mosquitos, tomar medidas para que la masa crítica de mosquitos esté por debajo de un umbral que haga que el riesgo sea sustantivamente menor», dijo Basso.