Rosadilla aceptó la renuncia de Debali

La renuncia de Deballi  fue finalmente aceptada ayer a la mañana luego de una serie de consultas entre el ministro de Defensa Luis Rosadilla con el presidente José Mujica y una ronda de contactos con representantes de la oposición.

La decisión le fue comunicada al ahora ex comandante en una reunión que no duró más de diez minutos, ayer martes al mediodía, en la sede ministerial. Luego de esto, Rosadilla despidió cordialmente al militar.

Según dijo el ministro el propio Mujica se comunicó anoche con Deballi para asegurarle que «nadie pone en duda» su honorabilidad.

Rosadilla señaló que su remoción se debió a que el propio Deballi manifestó sentirse afectado «en forma personal» por el procesamiento de un sobrino, involucrado en una de las irregularidades detectadas en la Armada.

El ministro explicó que «habíamos conversado sobre esto y no había por parte del comandante ninguna disposición a abandonar la responsabilidad en un momento de tanta inquietud, de tanta necesidad que alguien comande. Fue esta situación la que lo puso en la situación de plantear su disposición de abandonar el cargo».

Investigación recién comienza

En su lugar fue colocado como «encargado de Despacho» Hugo Viglietti, hasta que se culminen las investigaciones, que se estima irán, cuando menos, hasta enero de 2011.

Rosadilla anunció además que en esta jornada la fiscal administrativa del Ministerio comenzó a contrastar documentalmente, las más de 14 nuevas denuncias sobre presuntos hechos ilícitos en la Armada llegadas en los últimos días.

El ministro señaló que si de ese «contraste» surgieran elementos, los antecedentes serán enviados inmediatamente a la Justicia.

Consultado al respecto, Rosadilla evaluó que alguno de los casos detectados hasta el momento merecen ser tratados por la Justicia Militar, lo que repercutirá «positivamente en la sociedad, ya que hablará de la ‘transparencia de la fuerza'».

El ministro anunció eventuales cambios en el Estado Mayor de la, siendo que «el jueves o viernes por la tarde tomaremos algunas resoluciones y en el correr de la semana que viene, otras. Esto no está despegado de la decisión que hoy tomamos, de encargar el despacho del a Armada y no de nombrar al próximo comandante en jefe».

A su vez, negó destrucciones de documentos por parte de los investigados y aclaró que las actuaciones continuarán «hasta el hueso» y «caiga quien caiga» hasta el esclarecimiento de los hechos, descartando haber recibido amenazas para que frenara la investigación.